Siete ballenas adultas en cinco días: qué se sabe de la mortandad en el golfo Nuevo
Las causas siguen bajo estudio, mientras la temporada de ballenas francas australes avanza en Península Valdés y Puerto Madryn.
Puerto Madryn vive buena parte de su año al ritmo de las ballenas francas australes. La Península Valdés y sus aguas convocan cada temporada, que se extiende entre junio y diciembre, a miles de visitantes que llegan para ver a los cetáceos en el golfo Nuevo, a veces tan cerca de la orilla que la experiencia parece no tener distancia. Por eso, cuando la postal cambia, la noticia pesa más en la ciudad y en quienes la siguen desde afuera.
En los últimos días, sin embargo, la costa de Puerto Madryn registró un episodio que preocupa a vecinos, prestadores turísticos y especialistas: siete ejemplares adultos aparecieron sin vida en distintos puntos del litoral, en un lapso de apenas cinco días y en plena temporada.
Dónde aparecieron los cuerpos
Los animales fueron localizados cerca de las intersecciones de Roca y 9 de Julio, en Playa Kaiser, en la Curva del Indio, en Playa Paraná y en el tramo comprendido entre la Prefectura y el Club Náutico Atlántico Sud. La dispersión geográfica de los hallazgos es uno de los datos que los investigadores tienen en cuenta al intentar entender lo ocurrido.
“La mortandad de ballenas en la zona suele ser un fenómeno fluctuante.”Mariano Coscarella, biólogo marino e investigador del CONICET
Coscarella, especialista en cetáceos, explicó que existen temporadas sin muertes de adultos registradas y otras con hasta treinta a lo largo de toda la temporada. Según su mirada, lo que resultó inusual en este caso fue la concentración de los decesos: siete muertes en muy poco tiempo.
Lo que se sabe de las muertes anteriores
Al comienzo de la misma temporada ya se habían registrado muertes de crías. Los estudios realizados en ese momento detectaron erisipela como causa de infecciones que derivaron en septicemias mortales. En cambio, para los siete adultos hallados en estos días, los análisis todavía están en curso y no es posible atribuir las muertes a la misma causa.
El Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral registra movimientos y muertes en la zona desde 2003. La provincia, por su parte, puso en marcha estudios sobre las condiciones del agua, aunque todavía no hay resultados. Entre las variables que los investigadores siguen de cerca figuran las biotoxinas producidas por microalgas, presentes en el proceso de alimentación de las ballenas, y el dato de que la concentración de esas microalgas en el Atlántico sur viene en aumento.
Para quienes visiten la zona, la indicación de las autoridades locales es clara: ante el hallazgo de una ballena varada, viva o muerta, hay que comunicarse de inmediato con la Dirección de Fauna y Flora Silvestre y con la Secretaría de Ambiente de Chubut, al teléfono 280-4670760.
