Semana pasada por agua en Neuquén: alertan por tormentas hasta el viernes y piden tomar precauciones
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla que cubre buena parte de la provincia, con acumulados de hasta 20 milímetros, granizo aislado y ráfagas que podrían complicar la rutina en varias localidades.
Son las seis de la tarde en el centro de Neuquén y Marta, mi vecina de toda la vida, acaba de cruzar el pasillo con el piloto amarillo puesto y una preocupación dibujada en la cara. Tiene 63 años, dos hijos que viven en Centenario y una huerta que no admite sobradas de agua. Me dice, mientras apoyamos los tachos en la puerta porque el cielo viene cerrándose: che, Paola, no vaya a ser cosa que esta vez se nos venga todo encima. Y la verdad es que esta vez, mirando el parte del Servicio Meteorológico Nacional, no le falta razón: la semana que empieza viene brava, con lluvias que no piensan dar tregua hasta el viernes y una alerta amarilla que ya está activa sobre buena parte del territorio provincial.
Qué dice el aviso y a qué zonas alcanza
El organismo emitió el aviso a las 5.41 del domingo y lo extendió para el lunes 12 de octubre. Abarca la región de la Confluencia y varias áreas del interior. En concreto, quedaron bajo alerta el este y oeste de Añelo, el este de Pehuenches, Picún Leufú, el este de Loncopué, el este de Picunches, el este de Ñorquín, el sur de Chos Malal y el sur de Minas. En el centro y sur provincial, el alcance incluye Catán Lil, Collón Curá, Zapala y las zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar. La escala del SMN explica que el nivel amarillo implica fenómenos con capacidad de daño y posibles interrupciones momentáneas en actividades habituales, una advertencia que conviene tomar en serio sin entrar en pánico.
Cómo se vienen las próximas jornadas
- Lunes 12: la mañana arranca con cielo cubierto, mínima de 11 grados y máxima de 17, con algunos chaparrones en la zona de los valles; por la tarde se esperan tormentas de intensidad variable, con lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y ráfagas de hasta 35 km/h.
- Martes 13: por ahora sin alerta activa, con una mínima prevista de 12 grados y tiempo todavía inestable.
- Acumulados previstos: entre 10 y 20 milímetros en general, con posibilidad de superar esos valores en puntos específicos.
- Persistencia: las precipitaciones no cederían hasta el viernes por la mañana, con mejoras temporarias entre sistema y sistema.
A los que estamos acostumbrados a mirar el cielo patagónico con desconfianza, este tipo de avisos nos recuerdan una palabra que los chicos del norte usan para nombrar esa lluvia que cae sin aviso y se queda un rato largo: karu, que en guaraní quiere decir algo así como aguacero o temporal pasajero. No es que acá llueva como en el litoral, pero cuando el SMN dice que los acumulados pueden pasar los 20 milímetros en algunos puntos, la palabra le viene como anillo al dedo.
Qué anticipaba el pronóstico trimestral
El informe trimestral que el organismo elaboró a fines de septiembre ya venía marcando que el noroeste de la Patagonia tenía mayor probabilidad de lluvias por encima de lo habitual entre octubre y diciembre, dentro de un patrón de temperaturas medias consideradas normales para la región. El propio SMN aclara que ese documento describe un comportamiento promedio del período y no permite saber cómo se van a distribuir las lluvias semana a semana, por eso el seguimiento diario de los avisos sigue siendo la herramienta principal para decidir si se sale o no, si se cruza o no el río, si se guarda o no el auto bajo techo. Marta, mientras tanto, ya me avisó que va a poner los tachos bajo techo y revisar las canaletas, que es la forma más neuquina que conozco de prepararse para un temporal: con las manos y la mirada puesta en el cielo.
