Oppenheimer se instala en Netflix: la película de Nolan que reescribió la historia del cine llega al streaming
El filme sobre el físico creador de la bomba atómica, ganador de siete premios Óscar y con una recaudación cercana a los mil millones de dólares, estará disponible en la plataforma a partir del 21 de septiembre. Te cuento por qué conviene revisitarla en casa.
Viene clareando el día, ya lo siento en el alma, como dice aquel chamamé de Mario Millán Medina que tantas veces me acompañó en las mañanas de Corrientes, y qué mejor compañía para arrancar esta nota que la llegada de una película que sacudió al mundo del cine como pocas en los últimos tiempos: me refiero a Oppenheimer, el ambicioso y monumental largometraje que Christopher Nolan estrenó en 2023 y que, por fin, tendrá su desembarco en Netflix el próximo 21 de septiembre de 2026, casi tres años después de su paso arrollador por las salas de cine de todo el planeta.
Lo confieso: cuando vi esta película por primera vez, en la pantalla grande, salí del cine con una sensación que hacía mucho no tenía, esa mezcla de respeto, vértigo y admiración que solo provocan las obras que se animan a mirar de frente los momentos más oscuros de nuestra historia. Y entiendo que para muchos lectores la espera valió la pena, porque podrán reencontrarse -o descubrir por primera vez- a un Cillian Murphy descomunal en la piel de J. Robert Oppenheimer, el físico teórico estadounidense que lideró el Proyecto Manhattan y que terminó cargando sobre sus hombros el peso moral de haber contribuido a crear el arma más devastadora que conoció la humanidad.
Una película pensada para la sala grande
La producción de Nolan, basada en el libro American Prometheus de Kai Bird y Martin J. Sherwin, se convirtió en un fenómeno cultural que trascendió el circuito cinematográfico tradicional. Con sus 180 minutos de duración, se trata del filme más extenso en la filmografía del director británico, y eso se nota en cada plano: hay tiempo para la contemplación, para el silencio incómodo, para esa tensión que va creciendo como un río que se desborda.
- Recaudación global: 975,8 millones de dólares en cines.
- Siete estatuillas en los premios Óscar, incluidas mejor película y mejor dirección para Nolan.
- Reconocimiento para Cillian Murphy por su interpretación del físico protagonista.
- Duración: 180 minutos, la más larga en la carrera del director.
- Fenómeno Barbenheimer: coincidirá en el catálogo con Barbie, reviviendo el duelo cultural del verano boreal de 2023.
Hablando de Barbenheimer, permítanme una digresión que me parece inevitable: aquel fenómeno del verano de 2023, cuando miles de espectadores convocaban a sus amigos para ver las dos películas en el mismo día -Oppenheimer a la noche, Barbie a la madrugada, o al revés- fue una de esas movidas culturales que confirman que el cine, cuando se hace bien, todavía puede unir generaciones y provocar debates genuinos. Ahora, con ambas disponibles en la misma plataforma, la invitación está servida para quienes quieran repetir la experiencia desde el living de su casa.
Un estreno que invita a la reflexión
Pero volviendo al corazón de la película, lo que hace grande a Oppenheimer no es solo la espectacularidad de sus secuencias -aunque la recreación de la prueba Trinity, ese primer ensayo nuclear en el desierto de Nuevo México, es de las cosas más impactantes que se hayan visto en pantalla-, sino la profundidad con la que Nolan indaga en el dilema ético de un hombre brillante que puso su talento al servicio de la guerra y luego tuvo que convivir con las consecuencias de su creación. Es una película que nos habla desde el siglo XX, pero que resulta incómodamente actual en un mundo donde las decisiones científicas siguen marcando el destino de millones de personas.
“Esta película no solo reconstruye la carrera científica de Oppenheimer, sino también el peso moral que cargó tras el uso de las armas que contribuyó a crear, un legado que sigue interpelando a las nuevas generaciones.”Aníbal Benítez
Mi recomendación, como cada vez que una gran película aterriza en el streaming, es simple: busquen un buen par de auriculares, oscurezcan el cuarto, preparen un mate bien caliente y dedíquense tres horas a Oppenheimer sin interrupciones. Créanme que la experiencia vale cada minuto, y que van a salir del otro lado con una conversación larga pendiente sobre el poder, la ciencia y la responsabilidad. Y si ya la vieron en cines, como fue mi caso, vuelvan a darle play: hay capas de esta historia que solo se descubren en una segunda mirada.
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