Mayday, la odisea improbable que reventó las listas de Apple TV+ y devuelve a Branagh al centro de la escena
La comedia de aventuras escrita y dirigida por John Francis Daley y Jonathan Goldstein, con Ryan Reynolds y un Kenneth Branagh desatado como jamás lo habíamos visto, llegó al streaming el 4 de septiembre de 2026 y en cuestión de horas ya era lo más visto en los 101 países donde opera la plataforma; un estreno arrollador para una historia ambientada en los últimos estertores de la Guerra Fría.
Les juro que hacía rato que una película no me agarraba desprevenido como esta Mayday, y eso que uno ya vio de todo. La estrenaron el 4 de septiembre de 2026 directo en Apple TV+ y, mientras yo todavía estaba buscando el control remoto, ya encabezaba las listas en 24 países; al día siguiente trepó a 100, y al cierre de la primera semana había barrido con el primer puesto en los 101 territorios donde funciona la plataforma. Una locura. Pero más allá del fenómeno numérico, lo que me atrapó es que estamos ante una comedia de aventuras con todas las letras, de esas que parecen olvidadas en el tiempo, y que sin embargo se sienten frescas, ágiles, casi urgentes. La acción arranca en 1987, en plena cola de la Guerra Fría, cuando un piloto de la marina estadounidense es derribado en una misión clandestina detrás de las líneas soviéticas. En lugar de terminar en un calabozo de la KGB, como mandaba la lógica de aquellos años, es rescatado por un ciudadano ruso tan particular como entrañable: un tipo fascinado con todo lo que viene de Norteamérica, que sabe más de westerns y rock and roll que cualquiera de nosotros. Desde ahí, la dupla improbable tiene una sola misión: salir vivos de la Unión Soviética, una empresa tan disparatada como emotiva.
Los que están detrás y los que están delante
La película llega de la mano de John Francis Daley y Jonathan Goldstein, los mismos que firmaron Dungeons and Dragons: Honor entre ladrones, dupla que ya demostró que sabe mezclar aventura con humor sin que la cosa se desbarranque. Acá se lucieron, porque el contraste entre los dos protagonistas es el verdadero motor de la historia. Ryan Reynolds, el canadiense de sonrisa eterna, despliega ese registro que ya le conocemos: el tipo sarcástico, charming, que sortea las balas como quien comenta el partido del domingo. Pero la gran revelación, al menos para mí, es Kenneth Branagh. Uno siempre lo asoció al Shakespeare más solemne, al director inglés de mandíbula dura; verlo acá desatado, físico, haciendo comedia pura, con un timing impecable, es de esos regalos que da el streaming cuando uno menos lo espera. Lo que más se comenta en los foros y en las críticas es justamente su composición del ruso excéntrico: un personaje que parece un cruce entre un espía torpe y un fanático de los Estados Unidos que se quedó varado del lado equivocado de la Cortina de Hierro. La crítica lo recibió bien: Rotten Tomatoes le otorga un 81 por ciento de aprobación, mientras que el público lo puntuó con un 6,9 sobre 10 en IMDb y un 3,2 sobre 5 en Letterboxd. No son números de blockbuster planetario, pero sí los de una película que cumple lo que promete y deja al espectador con ganas de más.
- Estreno directo en Apple TV+ el 4 de septiembre de 2026, sin pasar por salas.
- En 24 horas ya lideraba en 24 países; al día siguiente, en 100; al cierre de la primera semana, en los 101 territorios donde la plataforma está disponible.
- Ambientada en 1987, en los últimos años de la Guerra Fría, con un piloto de la marina de EE.UU. derribado en territorio soviético.
- Protagonizada por Ryan Reynolds y un Kenneth Branagh en un registro humorístico y físico poco habitual en su carrera.
- Escrita y dirigida por John Francis Daley y Jonathan Goldstein, los mismos responsables de Dungeons and Dragons: Honor entre ladrones.
- 81% de aprobación en Rotten Tomatoes, 6,9 sobre 10 en IMDb y 3,2 sobre 5 en Letterboxd.
- El punto más destacado por la crítica fue la composición de Branagh como el ruso excéntrico fanático de la cultura norteamericana.
Hay algo en esta historia que me remonta a las comedias de aventuras de los años ochenta, cuando uno se sentaba frente al televisor con los hermanos Lumière del cable y creía, de verdad, que un tipo común podía cruzar medio mundo con un mapa dibujado a mano. La Guerra Fría como escenario ya dio grandes títulos, desde ese clásico insuperable de 1984 que todos tenemos en la memoria hasta comedias más livianas que se bancaban el ingenio por sobre la geopolítica. Mayday parece entender esa tradición: no busca trascender ni dar cátedra, sino pasar un rato memorable, con dos protagonistas que se complementan como la leche con el café, y con un Branagh que se anima a romper la coraza y mostrarse, por una vez, completamente desatado. Si todavía no la vieron, les recomiendo que le den play esta misma noche. Y si ya la vieron, cuéntenme: ¿les gustó más el Reynolds sarcástico de siempre o el Branagh que descubrimos en esta película? Porque, por lo menos en mi living, la discusión sigue abierta.
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