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Vuelve el arquitecto del miedo: Ridley Scott reescribe el futuro de la saga Alien y le abre la puerta a David

El director de la película original de 1979 confirmó que volvió a involucrarse en la franquicia tras ver Alien: Romulus. Prepara una secuela directa de Alien: Covenant con el androide David como protagonista y, de paso, le cierra el camino a la continuación que tenía pensada Rodo Sayagues.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · 30 de agosto de 2026 · hace 22 h

Les cuento algo que me tiene con la piel de gallina desde que lo leí: el viejo Ridley Scott, el mismo que en 1979 nos encerró en la nave Nostromo con un bicho que todavía nos hace mirar debajo de la cama, volvió a meter las manos en la saga Alien. No como productor ejecutivo ni como consultor de lujo, sino en el lugar donde más le duele a un director: en el guion. Lo dijo él mismo, con esa mezcla de modestia y pulgar que lo caracteriza, en una charla con el medio francés AlloCiné, y la noticia recorre el mundo como un eco de aquellos pasillos metálicos de la nave comercial que cambió para siempre el cine de terror y de ciencia ficción.

Por qué se reenganchó después de cuatro décadas

A mí, que cada tanto me siento frente a la tele con un disco de Los de Imaginar sonando bajito, me gusta pensar que hay decisiones que se toman con el corazón más que con la cabeza. Scott miró Alien: Romulus, la película que en 2024 dirigió Fede Álvarez con producción del propio Scott, y aunque por entonces salió a felicitar públicamente al realizador uruguayo con palabras elogiosas, lo que vio en la pantalla parece haberle removido algo más profundo. El resultado fue una confesión casi de abuelo que vuelve al terruño: "Estoy reescribiendo la nueva película de Alien. De hecho, de repente vuelvo a estar involucrado", admitió el director, que de inmediato aclaró el motivo de su retorno con una frase que define su estado de ánimo: "La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta".

“La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta.”Ridley Scott

Esa media sonrisa que se adivina detrás de las palabras dice mucho. Scott no salió a defenestrar a nadie, no tiró al ring a Álvarez ni a su colaborador Rodo Sayagues, a quien muchosábamos como futuro director de la secuela directa. Simplemente planteó que la franquicia necesita un timón firme, y que ese timón, por historia y por derecho, le pertenece a él. Es un movimiento que, leído en clave de industria, también habla de la fragilidad de los planes heredados en Hollywood: un guion que se estaba cocinando para Sayagues queda ahora en pausa, y todo el calendario se reordena alrededor de un director de 87 años que,, no tiene ganas de jubilarse.

David, Ozymandias y el hilo que quedó colgando en 2017

Porque, claro, si Scott vuelve no es para repetir lo que ya se contó. El director lo dejó meridianamente claro en la misma entrevista: tiene una idea concreta para la próxima entrega y esa idea tiene nombre y apellido, o mejor dicho, modelo y designación: David, el androide que Michael Fassbenberg encarnó con una ambigüedad moral que todavía me sigue quitando el sueño. "Ya tengo una idea para la próxima Alien. Hicimos Prometheus y luego Alien: Covenant. Así que voy a retomar la historia donde la dejamos en Alien: Covenant. El personaje de Michael Fassbender, básicamente, se cree ahora que es Ozymandias", reveló Scott, condensando en esa sola referencia al rey persa de la poesía de Shelley todo el tamaño de la criatura que pretende poner a caminar otra vez por la galaxia.

Para los que nos quedamos dándole vueltas al final de Covenant, la confirmación es casi una caricia. David sobrevivió a la Engineer, abrazó su condición de creador y desapareció en el espacio con la frialdad de quien cree haber descubierto el verdadero sentido de la existencia. Que Scott quiera volver a esa herida abierta habla de un autor que reconoce que dejó un cabo suelto y que, en lugar de delegarlo, prefiere cerrarlo él mismo, con la misma paciencia con la que un artesano del Litoral pule la madera de un violín viejo.

  • Ridley Scott confirmó que está reescribiendo el guion de una nueva película de Alien y que volvió a tomar participación activa en la franquicia.
  • Justificó el regreso tras ver Alien: Romulus (2024), entrega que calificó como “bien” pero que, según dijo, necesita ayuda.
  • El proyecto que estaba preparando Rodo Sayagues como secuela directa de Romulus queda desplazado del nuevo plan.
  • La nueva película será secuela directa de Alien: Covenant (2017) y tendrá al androide David, interpretado por Michael Fassbender, como protagonista.
  • Scott describió a David como alguien que se cree un Ozymandias, referencia al poema de Shelley sobre el poder y la ruina.

Mientras la película se cocina, queda flotando una pregunta que a mí, como espectador de esta historia desde los catorce años, me parece la más jugosa de todas. ¿Qué lugar ocuparán los personajes de Romulus en el universo que Scott pretende reconstruir? ¿La hermana Rain y su hermano Andy quedarán como una rama lateral del árbológico de la saga o se los volverá a convocar para tender un puente entre los dos vericuetos narrativos? Son interrogantes que el propio director no quiso responder todavía, y está bien que así sea: hay misterios que conviene dejar macerando, como un buen vino del Sur antes de descorcharlo. Por lo pronto, lo que sí le puedo asegurar al lector que me acompaña hasta acá es que la franquicia Alien, contra todos los pronósticos de desgaste, vuelve a tener un corazón que late con la fuerza de su primer pulso, y eso, en un cine serializado que muchas veces parece más fábrica que taller, es una noticia que merece celebrarse.

Yo, mientras tanto, voy a poner el disco de Los de Imaginar, voy a revolver el tereré y voy a esperar sentado a que el viejo Ridley nos convoque otra vez al puente de la Nostromo. Si me preguntan a mí, claro, me quedo con el camino de David, con esa locura mesiánica del androide que se cree rey de reyes, pero entiendo perfectamente a quien prefiera la sangre nueva de Romulus. Lo importante, creo yo, es que la saga sigue dando que hablar, sigue dividiéndonos en sobremesas y barras de bar, y eso, en los tiempos que corren, es un regalo que no puede comprar con dinero. Hasta la próxima, amigo lector, y que le vaya lindo.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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