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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Nubes que no se van y un viento que pide silencio: la semana que se viene en Neuquén

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene alerta amarillo por tormentas en varios departamentos del este y sur provincial, mientras el termómetro empieza a escalar hacia un domingo que promete los 24 grados y ráfagas de hasta 59 kilómetros por hora.

Por Paola MezaSociedad y vida · · hace 2 h
Nubes que no se van y un viento que pide silencio: la semana que se viene en Neuquén

Son las siete de la tarde en cualquier barrio de Neuquén capital y uno lo nota nomás caminando por la vereda: el cielo tiene esa consistencia gris plomiza que no termina de llover pero tampoco se anima a despejarse, y el aire trae ese olor a pasto mojado que ya se volvió costumbre esta semana. A Irma Lemos, que tiene 63 años y vive en el barrio Cumelén, le conté que íbamos a tener varios días así y me miró con esa resignación tibia de quien sabe que el otoño en la Patagonia no negocia: "Mirá, pibe, yo ya ni miro más el del clima, porque miento o digo la verdad igual me toca sacar la camperita gruesa". Esa es, en criollo, la sensación que está dejando este arranque de octubre en la provincia: una inestabilidad que se estira, que se acomoda y que, según los partes oficiales, todavía tiene cuerda para rato.

Lo concreto es que el ingreso de aire húmedo desde el este viene sosteniendo una masa nubosa que no afloja, y que las temperaturas, lejos de quedarse quietas, van a ir trepando de a poco hasta llegar a un pico el domingo. Para este jueves 15 de octubre, la capital neuquina arrancó con el cielo parcialmente nublado y una máxima prevista en 20 grados, con viento del sector este a unos 24 kilómetros por hora y ráfagas de igual intensidad. Por la noche, en cambio, el termómetro se va a desplomar hasta los 4 grados y el viento va a rotar incrementando su velocidad a 31 kilómetros, con ráfagas que pueden tocar los 41. Es decir, una jornada de amplitudes térmicas marcadas, esa característica que los meteorólogos definen como "variaciones térmicas marcadas" y que los vecinos definen simplemente como "te vestís y te desvestís tres veces por día".

El viernes, cielo tapado y alerta amarillo en varias zonas

El viernes 16 se viene con cobertura nubosa completa de mañana a noche, máxima de 18 grados y vientos del noreste a 19 kilómetros por hora. Ya entrada la noche, la mínima va a sostenerse en 4 grados y las ráfagas del este podrían alcanzar los 39 kilómetros. Pero lo más relevante de la jornada no está en la capital, sino en los departamentos del interior: el Servicio Meteorológico Nacional mantiene un alerta amarillo por tormentas aisladas para la noche del jueves que abarca al este de Loncopué, Picunches y Ñorquín, al oeste de Añelo y Pehuenches, y al sur de Chos Malal y Minas. En criollo, es un arco amplio del territorio provincial el que puede recibir lluvias abundantes en cortos períodos, granizo ocasional y ráfagas, con acumulados estimados de entre 10 y 20 milímetros que en algunos puntos podrían superarse.

La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, en línea con lo que viene informando en los últimos reportes, proyecta que las variaciones térmicas marcadas y los vientos de variada intensidad van a seguir afectando los valles neuquinos durante toda la semana, una confirmación técnica de lo que cualquier vecino ya percibe al asomarse a la ventana: que este clima todavía no se decidió a estabilizarse. Como me dijo Irma antes de volver a su casa con la bolsa de las compras: "Mientras no se caiga un buen chaparrón, uno va tirando, pero el viento este sí que me tiene harta, porque te arranca la puerta del patio". Y la verdad, mirándolo desde acá, uno termina dándole la razón: la inestabilidad puede serológica, pero el cansancio de pelearse con el viento cada noche es bien de acá, bien de Neuquén.

PM
Paola MezaSociedad y vida

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