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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Neuquén reescribe su mapa de conexiones: 700 kilómetros de ruta, nuevos vuelos y un aeropuerto que quiere ser hub regional

La provincia anunció obras de pavimentación, un concurso de diseño para el aeropuerto capitalino y rutas aéreas hacia Chapelco, Chos Malal y Villa Pehuenia. La estrategia apunta a que la oferta turística esté montada antes de que terminen los trabajos.

Por Lisandro OjedaAmbiente y conservación · · hace 1 h
Neuquén reescribe su mapa de conexiones: 700 kilómetros de ruta, nuevos vuelos y un aeropuerto que quiere ser hub regional

La provincia del Neuquén encara un plan de conectividad que, por su escala, se propone como una reorganización integral del modo en que la Patagonia noroccidental dialoga con el resto del país y con Chile. No se trata de un anuncio aislado: la administración de Rolando Figueroa está ejecutando 1.050 kilómetros de rutas pavimentadas y, en paralelo, abriendo frentes de obra aérea con la incorporación de nuevos destinos y un proyecto de transformación profunda del aeropuerto Presidente Perón, en la capital.

El primer punto de la agenda es justamente la terminal capitalina. El gobernador anunció que buscan incorporar 100 millones de dólares para modernizarla y que, desde allí, los viajeros puedan combinar avión, tren, colectivo y traslados urbanos sin salir del predio. La idea es lanzar en los próximos días un concurso de diseño para ese hub integrado, que incluiría también una terminal de ómnibus y un hotel dentro del complejo aeroportuario. Se trata de una apuesta ambiciosa para una provincia cuya puerta de entrada aérea actual es, en buena medida, una escala técnica hacia San Martín de los Andes o Bariloche.

¿Qué rutas se sumaron y hacia dónde se vuela ahora?

  • Chos Malal: nuevo servicio aéreo doméstico habilitado en las últimas semanas.
  • Aeropuerto de Chapelco: vuelos restablecidos tras la remodelación de la terminal.
  • Villa Pehuenia-Moquehue: próximo objetivo, con estudio de una terminal aérea nueva y emplazamiento aún sin definir.

El caso de Villa Pehuenia-Moquehue merece lectura aparte. Es un destino consolidado por su gastronomía y por el centro de esquí de Batea Mahuida, dos activos que ya sostienen turismo durante todo el año. Construir una terminal nueva allí no es una decisión menor: implica aceptar que la ruta terrestre, hoy de ripio en varios tramos, no alcanza para sostener la proyección que la provincia le quiere dar al destino. De allí que el emplazamiento siga siendo una variable abierta: no es lo mismo pensar la pista cerca del lago que en un nudo logístico distinto.

¿Qué es el Camino de la Fe y por qué importa más allá de lo vial?

Dentro del paquete de 1.050 kilómetros pavimentados se destaca el Camino de la Fe, un corredor de 700 kilómetros que recorrerá la provincia de norte a sur. Cuando esté terminado, unirá seis pasos internacionales pavimentados con Chile y enlazará 20 localidades argentinas con 20 lagos de la región. La infraestructura, además, prevé tendido de fibra óptica a lo largo de cada kilómetro construido, lo que la convierte también en una obra de conectividad digital y no solo de conectividad física.

La lógica con la que se ejecuta el plan es, como mínimo, poco habitual. La intención declarada es que los servicios de alojamiento, gastronomía y transporte estén instalados antes de que los tramos viales queden habilitados, de modo que el viajero encuentre la oferta lista desde el primer día. Las inversiones privadas vinculadas al sector turístico se están promoviendo en simultáneo con las obras, en una sincronía que, si se cumple, puede evitar el clásico cuello de botella patagónico: rutas terminadas sin servicios, o servicios esperando una ruta que no llega.

¿Qué está en juego?

Está en juego la decisión sobre qué tipo de turismo quiere consolidar Neuquén en los próximos años. Si el plan se completa como está diagramado, la provincia dejará de ser, para muchos visitantes, un lugar al que se llega a través de un aeropuerto ajeno y rutas de ripio, y empezará a funcionar como un sistema con cabecera propia, destinos interiores accesibles y pasos cordilleranos integrados. Si no se completa, quedará a la vista que la Patagonia noroccidental tenía un proyecto pero no la espalda financiera ni la coordinación administrativa para sostenerlo. Por ahora, la oportunidad está planteada y los plazos empezaron a correr.

LO
Lisandro OjedaAmbiente y conservación

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