Saltar al contenido
Domingo, 18 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

El cumpleaños del siglo: Mirtha Legrand sopla cien velitas y el Kempes ya se ilusiona con la fiesta

La diva cumple 99 años y ya se repone en su casa después de una neumopatía. Entre risas, en la mesa de Juana, el gobernador de Córdoba deslizó la idea de montar el festejo en el estadio más grande del interior. Una propuesta a medio camino entre el anhelo popular y la megalomanía bien argentina.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 1 h
El cumpleaños del siglo: Mirtha Legrand sopla cien velitas y el Kempes ya se ilusiona con la fiesta

Les confieso que la primera vez que escuché la propuesta me sonreí de una manera que hacía tiempo no me sonreía frente al televisor, porque hay algo en esa imagen de Mirtha Legrand cumpliendo cien años en el estadio Mario Alberto Kempes que tiene esa pinta de sueño colectivo que tanto nos gusta a los argentinos, de esas cosas que parecen imposibles hasta que alguien las dice en voz alta y entonces empiezan a cobrar forma en la cabeza de todos. La Chiquita, como le decimos los que la queremos desde hace décadas, atraviesa por estos días uno de los tramos más delicados de su larga vida, y sin embargo acá está, otra vez, generando noticias que tienen que ver con celebrar y no con despedir.

La salud de la diva, en proceso de recuperación

Hay que decirlo con todas las letras: Mirtha cumplió 99 años hace apenas unos meses y atraviesa una recuperación en su domicilio tras recibir el alta médica el pasado 6 de octubre, después de permanecer internada durante dieciocho días en el Sanatorio Mater Dei por un cuadro de neumopatía que había requerido un reingreso luego de una breve salida a mediados de septiembre. No fue este el único susto del año para la familia, porque en abril la conductora ya había tenido que parar su agenda por un cuadro gripal que se complicó con bronquitis y la obligó a resguardarse varios días, pero la verdad es que cada vez que la dimos por retirada del micrófono, ella volvió con más fuerza, con ese temperamento que su propia nieta Juana Viale supo definir con una honestidad que me conmovió cuando la escuché al aire.

“Ella está cada día mejor, cada día más ella, con su temperamento hermoso que tiene.”Juana Viale

Esas palabras de Juana, dichas con esa mezcla de alivio y orgullo que solo puede tener una nieta que vio a su abuela atravesar tormentas de todo tipo, son las que más me quedaron sonando, porque pintan de cuerpo entero a una mujer que lleva más de siete décadas en la pantalla chica y que, aun a los 99, conserva intacta esa cosa que la hizo única frente a la mesa de los almuerzos y las cenas: la capacidad de seguir siendo ella misma, sin filtros ni concesiones, mientras el resto del país se acomoda en los sillones para mirarla como quien visita a alguien de la familia.

La propuesta del Kempes, entre la risa y la picardía

El momento que desató la ilusión fue bien de nuestra televisión: el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, estaba sentado en la mesa como invitado y, en medio de la charla, dejó caer con una tranquilidad pasmosa la frase que ya está dando vueltas por todo el país. Bueno, los 100 años los hacemos en el Kempes, dijo, y el estadio Mario Alberto Kempes, uno de los recintos más grandes del interior argentino, empezó a latir de manera figurada como si ya estuviera reservado para la fiesta. Lo contó con una picardía que me hizo acordar a esos chamamés de medianoche que cantan cosas enormes con una modestia que termina siendo el mayor de los orgullos, y remató con una acotación que también dice mucho de cómo se mueven las cosas en este país: Uno busca inversiones; está todo el año.

A mí, que llevo años siguiendo cada paso de la carrera de Mirtha desde aquella época en que la miraba con mi vieja en el living, me parece que hay algo de justicia poética en que el centenario de la mujer que más sabe de cámaras en la Argentina se piense en un escenario capaz de a multitudes, porque ella fue siempre una multitudes ella sola, una de esas artistas que con una sola ceja levantada decía más que cualquier elenco entero, y por eso me permito imaginar la velada como un homenaje popular, con de los grandes, con discursos sentidos, con el público puesto de pie cantando el feliz cumpleaños mientras ella baja por una escalera envuelta en luz.

Qué podría tener el festejo del siglo

Si la idea avanza más allá del comentario televisivo y termina concretándose, les propongo soñar un rato con el menú de esa noche, porque creo que la oportunidad lo merece y porque a los lectores de esta sección nos gusta pensar las cosas a lo grande, como corresponde cuando hablamos de la diva de los almuerzos.

  • Una conducción de cine que debería quedar en manos de Juana Viale, con la Chiquita ocupando el centro de la escena como invitada de honor absoluta, sentada en esa cabecera que le pertenece desde siempre.
  • Un escenario con estrellas de la música y el teatro argentino, desde los que la acompañaron en sus almuerzos históricos hasta las nuevas generaciones que crecieron viéndola, porque el centenario de Mirtha es también un poco el centenario de nuestra televisión.
  • Una mesa larga servida en el campo de juego, con los platos que ella más repite en pantalla, servidos por los cocineros que pasaron por su programa a lo largo de las décadas, como un guiño a esa cocina que también fue escenario de miles de conversaciones.
  • Un coro popular que cante los temas que sonaron en sus almuerzos y cenas, desde los tangazos de la juventud hasta los hits modernos que sonaron de fondo mientras la diva destilaba sus sentencias.
  • Un reconocimiento del público, porque la Real presencia de Mirtha en la cultura argentina no se mide solo en títulos sino en la cantidad de familias que se sentaron juntas a comer mirándola.

Como verán, la propuesta del gobernador Llaryora puede haber sido lanzada al pasar, entre mates y sonrisas, pero a mí me parece que tiene la envergadura suficiente como para transformarse en el festejo popular del año, en esa clase de acontecimiento que las familias atesoran y recuerdan durante décadas, del mismo modo que todavía se recuerda en los pueblos del Litoral cuando se juntaban las comisiones de vecinos para celebrar algo grande y terminaba saliendo un festival que nadie quería perderse. Si me preguntan a mí, les digo que empujaría esta idea con todo, que la haría propia, porque cuando Mirtha Legrand cumpla los cien, el próximo 23 de febrero, no vamos a estar despidiendo a nadie: vamos a estar festejando que una figura irrepetible de nuestra cultura sigue siendo, gracias a Dios, la misma de siempre.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

Te puede interesar