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Lunes, 12 de octubre de 2026
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Cadenas, hielo y paciencia: cómo se cruza hoy la cordillera neuquina hacia Chile

Pino Hachado y Cardenal Samoré están abiertos para todo vehículo, pero la calzada mojada, la neblina y una alerta amarilla por tormentas obligan a extremar los cuidados y llevar cadenas físicas desde el arranque del viaje.

Por Paola MezaSociedad y vida · · hace 1 h
Cadenas, hielo y paciencia: cómo se cruza hoy la cordillera neuquina hacia Chile

Todavía no había clareado del todo en el centro de Neuquén capital cuando el parte de Vialidad Nacional empezó a correr de celular en celular entre quienes tenían planeado cruzar a Chile este lunes. La pregunta de siempre volvió a aparecer en el grupo de la oficina, en el chat de los chicos del club y en la mesa familiar: ¿se puede pasar? La respuesta, esta vez, vino con letra chica. Porque los dos pasos internacionales de la cordillera neuquina están abiertos, sí, pero la montaña puso sus propias condiciones desde primera hora.

A las 7.05, Pino Hachado amaneció con habilitación plena, con la calzada mojada y sectores con hielo que ya hicieron patinar a más de un conductor desprevenido. La neblina reduce la visibilidad en varios tramos y Vialidad Nacional confirmó presencia de animales sueltos sobre la ruta, una de las alertas más temidas por los camioneros que hacen el recorrido de forma habitual. Como si fuera poco, el organismo señaló riesgo de caída de rocas en el kilómetro 48, donde sus propios equipos ya se encuentran trabajando para mantener la traza en condiciones.

Cardenal Samoré: lluvia abajo, aguanieve arriba

En el otro extremo de la cordillera neuquina, el paso Cardenal Samoré también quedó habilitado según el parte de las 7.20, aunque con un panorama distinto. La calzada se mantiene despejada y mojada, con agua que cae de manera intermitente en los sectores bajos y se transforma en aguanieve a medida que el vehículo gana altura. Vialidad Nacional pidió aumentar las distancias de frenado y evitar maniobras de sobrepaso, dos consejos que suenan a consejo de madre pero que en montaña pueden marcar la diferencia entre llegar y terminar en el guardarrail.

  • Llevar cadenas físicas en el vehículo: la obligación rige para Pino Hachado y Cardenal Samoré, y no se acepta tenerlas en casa ni reemplazarlas por cadenas textiles cuando el organismo exige las metálicas.
  • Consultar el parte actualizado antes de salir: la situación puede cambiar durante la hora; los datos se publican en argentina.gob.ar/rutasnacionales y por teléfono al 0800-222-6272 y al 0800-333-0073, de lunes a viernes de 9 a 17.
  • Respetar distancias de frenado y evitar sobrepasos: la calzada está húmeda en ambos pasos y el clima inestable reduce el margen de reacción.
  • Atender la alerta amarilla por tormentas: se esperan lluvias intensas en períodos cortos, posible granizo y ráfagas de viento en toda la provincia.

El denominador común de los dos cruces es una calzada húmeda y un clima inestable que achica el margen de maniobra al volante, un dato que muchos viajeros suelen subestimar cuando miran el parte apurado antes de tomar el mate y arrancar. A eso se suma una alerta amarilla por tormentas que alcanza a toda la provincia y que anticipa lluvias de variada intensidad en períodos cortos, con posibilidad de granizo y ráfagas de viento que en la ruta se sienten distinto que en la ciudad. Esa idea la repite Marta, una vecina de Cutral Có de 54 años que cruza a Chile tres o cuatro veces por año para visitar a su hermana en Temuco y que ya aprendió, dice, que en la cordillera no alcanza con mirar el pronóstico de la ciudad de origen: 'Uno cree que va preparado y después el tiempo te cambia el plan en la curva siguiente', comenta mientras carga el termo antes de salir.

En el Norte neuquero, donde la comunidad mapuche mantiene viva su lengua, los antiguos solían decir que la montaña 'mba'e'í' (algo vivo, con voluntad propia) decide cuándo te deja pasar. La frase, traducida al pasar, le queda como anillo al dedo a una jornada en la que la cordillera, literalmente, marca el pulso del viaje. Por eso conviene tomar la advertencia como lo que es: una forma de cuidado vial que incluye cadenas, paciencia y, sobre todo, la humildad de saber que la última palabra siempre la tiene el clima. Quienes tengan previsto salir, entonces, harían bien en revisar el parte actualizado, cargar las cadenas en el baúl y dejar apuro para otro día, porque cruzar la cordillera con hielo, niebla y alerta amarilla de tormenta no es una travesura: es una decisión que hay que tomar con los pies sobre la tierra y las cadenas a mano.

PM
Paola MezaSociedad y vida

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