Aday Mara tiene luz verde: el gigante aragonés debuta en la NBA sin pedirle permiso a Zaragoza
La liga le dio el aval al Thunder y el pivote de 2,21 metros podrá jugar su primer partido oficial este miércoles ante los Spurs en el Frost Bank Center. La pelea con el Casademont Zaragoza se terminó antes de empezar.
Mirá, hay noticias que se entienden mejor con una milanesa en la cantina y una cerveza bien tirada. Esta es una de esas: Aday Mara, el pivote aragonés que mide lo que mide, tiene la habilitación en el bolsillo y esta noche, mañana horario argentino, se calza la camiseta del Oklahoma City Thunder para jugar su primer partido oficial en la NBA. Nada menos que contra San Antonio Spurs y en el Frost Bank Center, escenario que ya tiene historia propia.
El culebrón tenía un protagonista incómodo: el Casademont Zaragoza, su club formador, que se había plantado en público con el argumento de que existe un contrato vigente hasta 2027 y que, por lo tanto, no iba a firmar el famoso certificado de transferencia internacional. La postura fue firme, el comunicado fue tajante y, sin embargo, terminó sirviendo de poco.
La NBA le bajó el pulgar al bloqueo
Lo que resolvió la cuestión fue una respuesta seca de la oficina central de la liga, que le confirmó al Thunder que Mara no necesita ese permiso. ¿Por qué? Porque el pivote completó sus tres últimas temporadas en la NCAA, la universidad estadounidense, y esa condición lo saca del circuito de transferencias internacionales. El reglamento es claro: una vez cumplido ese paso, la NBA considera al jugador habilitado sin más trámite con su ex club europeo. Zaragoza, una y otra vez, perdió la pulseada antes de jugarla.
El encargado de bajarle la espuma al conflicto fue el portavoz de la franquicia, que le transmitió la posición al periodista Marc Stein y dejó una frase que vale repetir: la situación contractual con el club español no representa un obstáculo para la temporada. Traducido: jugá tranquilo, Aday.
La pelota pasa al técnico
Lo que viene ahora es territorio de Mark Daigneault, el entrenador del Thunder, que tiene en sus manos la única variable que quedaba abierta: cuántos minutos le da al gigante y en qué situaciones lo usa. No es un trámite. Mara mostró en la pretemporada números que llaman la atención: dobles dígitos de anotación en varios encuentros y el liderazgo del equipo en rebotes, una combinación que, en un roster candidato como el de Oklahoma City, no pasa desapercibida.
El Thunder es uno de los planteles más competitivos de la Conferencia Oeste y no se trajo a Mara para tenerlo en el banco mirando. La expectativa dentro de la organización es concreta, no retórica: hay lugar en la rotación para un interno de 2,21 metros que viene de hacer ruido en la NCAA y que, encima, ya sabe lo que es cargarse un equipo al hombro. Debutar contra los Spurs, justamente el equipo que vio crecer a Victor Wembanyama, tiene su simbología.
Mara nació en Zaragoza, se crió en el club que ahora le discute el camino y eligió cruzar el Atlántico para sumarse a la NCAA, donde su rendimiento le alcanzó para ser elegido en el draft por una organización que apuesta fuerte. El primer examen oficial de esa apuesta llega esta noche. Mientras tanto, del otro lado del océano, en el Casademont, se come el combo de milanesa con papas y se mira el partido por televisión, como todos.
