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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Volver a empezar después del cáncer: Bella Ramsey se pone al frente de «Sunny Dancer», la película que retrata la adolescencia que no se detiene

Dirigida por George Jaques y rodada en Escocia, la película sigue a Ivy, una chica de 17 años en remisión de una leucemia, en un campamento donde convive con otros jóvenes que atravesaron lo mismo. Elenco, música y un detrás de escena atravesado por una historia familiar.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 6 d
Volver a empezar después del cáncer: Bella Ramsey se pone al frente de «Sunny Dancer», la película que retrata la adolescencia que no se detiene

Yo que vos, antes de seguir leyendo, me dejaría llevar por esa letra de chamamé que tantas veces nos cantó Julio Sosa cuando el alma pide un poco de reparo: «Kilómetro once, yo quiero que me cuentes qué has visto en tu rodar...». Porque la historia que hoy me toca contarles tiene, aunque venga de tan lejos, ese mismo perfume a caminos que vuelven a abrirse después de una zancada dura. Y es que a veces las mejores películas de la vida adulta nacen cuando alguien se anima a contar lo que muchos prefieren callar, tal como supimos verlo en aquella nuestra cinematografía de los setenta, cuando Fernando «Chino» Navarro o Leonardo Favio se animaban a ponerle cuerpo a las heridas colectivas.

Ahora bien, lo que me convoca en estas líneas es una propuesta que llega desde Gran Bretaña y que tiene a una actriz que, a fuerza de talento y de una mirada que incomoda por honesta, se ha ganado un lugarcito enorme en el corazón del público: me refiero a Bella Ramsey, a quien muchos conocen por su paso por «Game of Thrones» y «The Last of Us», y que aquí se anima con un personaje que le sienta como anillo al dedo. La película se llama «Sunny Dancer» y la dirige George Jaques, un realizador que ya había llamado la atención con su ópera prima y que ahora vuelve a la carga con una historia que, según me animo a adelantarles, tiene más vuelo que la mera etiqueta dramática.

Un campamento en las highlands escocesas y un elenco que se entrega entero

La historia que nos trae Jaques tiene como escenario principal un campamento de cuatro semanas al que los padres de Ivy, la protagonista, la empujan a asistir después de que la chica de diecisiete años llevara diez meses en remisión tras haber atravesado una leucemia. Ivy llega con la coraza a punto, con cero ganas de sumarse a las actividades y con muy poco interés en conocer a nadie, como bien nos pasa a tantos cuando la vida nos da un cachetazo fuerte y preferimos quedarnos calladitos, mirando de costado. Sin embargo, la convivencia empieza a modificar esa distancia: Ivy comparte habitación con Ella, el personaje de Ruby Stokes, y de a poquito va estableciendo un vínculo con Jake, al que le pone cuerpo Daniel Quinn-Toye. A ese triángulo se le suma Ralph, a quien interpreta Earl Cave con un humor negro que, se me ocurre, es la mejor armadura posible cuando el cuerpo todavía tiene miedo.

El reparto se completa con Ruby Stokes, a quien vale la pena seguir de cerca porque cada vez que aparece en pantalla se lleva un pedazo de escena; con Daniel Quinn-Toye, que tiene una presencia enorme para su juventud; y con Earl Cave, a quien me permito recomendarles que miren con atención porque en este papel tiene momentos de esos que los actores consagrados firmarían con los dos pulgares. La banda de sonido, por cierto, merece un párrafo aparte: cuenta con música original de Este Haim y Zachary Dawes, y suma canciones de Scissor Sisters y Goldfrapp, lo que le da a la película una paleta cálida y bailantera que uno no esperaría en un tema como este.

Una historia que el director lleva en el cuerpo desde la adolescencia

Hay algo que me parece importante remarcar, y es que el proyecto tiene una conexión muy íntima con la historia familiar del propio Jaques: su madre tuvo cáncer de mama mientras él transitaba la adolescencia, y esa experiencia le dejó una marca que hoy se nota en cada plano de la película. El realizador además se desempeña como embajador de Teenage Cancer Trust, una organización británica que acompaña a los ex pacientes jóvenes, y durante el rodaje participaron jóvenes que habían sobrevivido al cáncer y hubo terapeutas disponibles para acompañar al elenco en todo momento. Eso, lejos de ser un dato de color, le da a la propuesta un peso específico que se nota en la pantalla, y lo noto yo que ya peino algunas cuantas canas.

En definitiva, y para ir cerrando estas líneas que me han salido más largas de lo que tenía previsto, me permito dejarles una recomendación de esas que a mí me gusta dar en primera persona: si tienen la oportunidad de ver «Sunny Dancer» cuando llegue a nuestras pantallas, no se la pierdan. Y si no la encuentran en el cine, háganle el aguante por las plataformas, porque es de esas películas que te reconcilian un poquito con el oficio de contar historias. Mientras tanto, y como cada vez que despido una nota, los dejo con una pregunta que me parece de las más jugosas del momento: ¿qué historias del cine adolescente son las que más les interesan a ustedes, las que les han cambiado la vida o les han dado una brújula cuando más la necesitaban? Me cuentan cuando quieran, que para eso estamos.

  • «Sunny Dancer» es la segunda película de George Jaques como director y fue rodada en un entorno rural de Escocia, con música de Este Haim, Zachary Dawes, Scissor Sisters y Goldfrapp.
  • El elenco principal reúne a Bella Ramsey como Ivy, Ruby Stokes como Ella, Daniel Quinn-Toye como Jake y Earl Cave como Ralph.
  • El proyecto tiene una conexión personal con el realizador, ya que su madre tuvo cáncer de mama durante su juventud, y en el equipo hubo terapeutas y jóvenes sobrevivientes que acompañaron al elenco durante el rodaje.
AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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