Una noche que terminó en silencio: Tini Stoessel suspendió su show en Miami a minutos del encendido de luces y dejó al público con las ganas
La única fecha estadounidense de la gira Futttura se cayó cuando el Kaseya Center todavía no estaba en condiciones de recibir el montaje. La productora Ake Music desligó a la artista y Tini publicó un descargo en Instagram. Entradas con reembolso, sin fecha de reprogramación.
Muchachos, les tengo que contar algo que me dejó con un sabor amargo, y de paso aprovecho para tirarles un chamamé de los buenos, que es como se empieza a ordenar la cabeza cuando las noticias vienen cargadas de frustración: "Camino del Paraná, con tu aroma de laguna, le canto a la que se quedó esperando", esa es la melodía que se me viene a la memoria cada vez que un artista se queda con las ganas de subir a un escenario y, lo que es peor, deja al público también con esa misma sensación de vacío, esa especie de prueba que no se aprueba nunca porque del otro lado no hubo voluntad ni oficio ni respeto por quienes pagaron una platea para ir a ver a su ídolo.
Les voy a ser sincero, y lo digo en primera persona como me gusta hacerlo cuando la noticia lo amerita: me ocupa y me preocupa lo que pasó el domingo por la noche en el Kaseya Center de Miami, porque lo que tenía que ser una fiesta terminó convertida en una cancelación de último momento, con los fans ya instalados en los alrededores del estadio, con las pantallas exteriores del recinto comunicando lo que nadie quería leer y con Tini Stoessel, esa chica que empezó a los cuatro kilos como materia de ilusión en los realities infantiles de nuestra televisión y que hoy llena arenas en cada punto cardinal, atravesando un trago amargo que no merecía ni ella ni la gente que viajó desde otras ciudades y hasta desde otros países para verla.
Lo que pasó en el Kaseya Center
El show estaba programado para las veinte horas del domingo en el Kaseya Center, esa mole con capacidad para unas veinte mil almas que suele recibir a las grandes figuras del espectáculo internacional. Era la única fecha de la gira Futttura en territorio estadounidense, y por eso mismo la expectativa era enorme, porque no se trataba de una parada más en el calendario sino de la gran prueba, del examen, de la oportunidad que su equipo de producción había gestionado con meses de anticipación para cruzar la frontera del norte y mostrar en Miami todo el despliegue que la viene caracterizando.
- La productora Ake Music emitió un comunicado atribuyendo la decisión al incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción solicitados con antelación.
- La empresa aclaró que Tini se encontraba lista para subir al escenario y desligó a la artista de cualquier responsabilidad.
- El estadio fue notificado a los fans a través de las pantallas exteriores, pocos minutos antes del horario previsto de inicio, cuando ya había gente esperando en las puertas.
- Los compradores de entradas recibirán el reembolso a través del punto de venta original, sin que se haya anunciado por ahora una fecha de reprogramación.
El comunicado de la artista
Horas después, ya entrada la madrugada del lunes, Tini publicó un extenso descargo en sus historias de Instagram, y les confieso que cada renglón suyo me cayó como una cachetada de realidad, porque lo que dice es de manual, es de sentido común, y sin embargo hubo que repetirlo como si fuera una novedad: que el estadio fue entregado con varias horas de retraso, que el montaje estaba incompleto cuando su equipo llegó al lugar, que los sistemas de sonido, de iluminación, de video y de comunicación no funcionaban, y que ni siquiera se pudieron hacer las pruebas de seguridad para los vuelos escénicos que son parte habitual del espectáculo.
“Quiero ser muy clara: esto no fue un simple inconveniente técnico. Hay cosas que pueden adaptarse en un show, pero la seguridad y el respeto por el público no son negociables.”Tini Stoessel, en sus historias de Instagram
Me quedo pensando en esas palabras mientras tomo el segundo mate de la mañana, y no puedo menos que darle la razón completa, porque a veces uno tiene la tentación de tirar para adelante igual, de hacer como si nada, de barrer la mugre debajo de la alfombra y salir a cantar igual, pero no, lo que hizo Tini fue exactamente lo que tiene que hacer alguien que se toma en serio su oficio: poner el freno de mano cuando las condiciones no están dadas, asumir el costo comunicacional que implica y explicarle al público, con la mayor claridad posible, por qué se tomó esa determinación que a ninguno le gusta tomar.
La artista adelantó que en las próximas horas se publicará un comunicado formal con el detalle de todas las deficiencias técnicas y operativas que se registraron, lo cual abre un interrogante que no es menor y que vale la pena mirar de cerca: cómo puede ser que un estadio de esa envergadura, en una ciudad con la infraestructura cultural de Miami, no haya estado en condiciones de recibir un show de estas características cuando el pedido se había formulado con tanta antelación, porque eso no es un imprevisto, eso es una cadena de desidias que alguien tendrá que explicar y, llegado el caso, pagar.
Mientras tanto, les dejo mi recomendación de siempre, la que me sale desde ese lugar cercano y humano que procuro mantener en los tom de cada nota: a quienes tengan su entrada, guarden el comprobante y estén atentos al canal oficial donde compraron, porque el reembolso se va a hacer por esa vía y no por otra, y a quienes estén pensando en viajar para la reprogramación, mi consejo es que esperen el anuncio formal antes de comprar pasajes, porque en más de dos horas de covering artístico uno aprende que los anuncios en caliente suelen cambiar, y no quiero que nadie se quede con el bolsillo abierto y el alma vacía, como diría el chamamé con el que arranqué esta columna y que me sigue rondando mientras escribo la última línea de la mañana.
