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Martes, 20 de octubre de 2026
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Una guardería en el living y un termómetro que no para: las preguntas del siglo XXI al pediatra

Cada 20 de octubre, cuando se celebra el Día Nacional de la Pediatría, las familias argentinas renuevan una conversación que ya lleva más de un siglo: la que se da en el consultorio entre los profesionales que cuidan a niños y adolescentes y las madres y padres que llegan con la libreta llena de dudas. Fiebre, golpes, tos, selectividad alimentaria y pantallas vuelven a encabezar el listado.

Por Paola MezaSociedad y vida · · hace 1 h
Una guardería en el living y un termómetro que no para: las preguntas del siglo XXI al pediatra

A las tres de la tarde, cuando Mercedes, de 38 años, terminó de acomodar los almuerzos en la mesa y vio a su hijo menor con los cachetes colorados y un termo de pegado a la frente, pensó que otra vez le tocaba correr a la guardia. Me pasó toda la vida de chico con fiebre altísima, me acuerdo, me dice mientras revuelve el bolso con la documentación. Y es que la fiebre sigue siendo, como hace décadas, una de las razones más frecuentes por las que una familia cruza la puerta de un consultorio pediátrico en la Argentina.

El 20 de octubre es el Día Nacional de la Pediatría, una fecha que se instituyó en 1973 durante un congreso mundial realizado en el país y que conmemora la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), ocurrida en 1911. La entidad es una de las sociedades pediátricas más antiguas del mundo: la francesa se creó en 1929 y la estadounidense en 1930, más de una década después. Esa trayectoria explica por qué buena parte de las recomendaciones que circulan en las guardias y los centros de salud tienen como fuente a la SAP.

Cuando el termómetro no es lo que más importa

Los pediatras insisten en algo que los padres, en medio del susto, suelen olvidar: la fiebre en sí misma no es la enemiga, es una respuesta del cuerpo. Lo que hay que mirar es el estado general del chico y buscar la causa. Un bebé pequeño, un cuadro de decaimiento, la dificultad para respirar, un llanto que no se calma ni con el pecho ni con el regazo o las manchas en la piel son señales para consultar sin demora, más allá del número que marque el termómetro.

  • Fiebre: observar el estado general y la causa, no solo el número; atención rápida en bebés pequeños o si hay decaimiento, llanto inconsolable, manchas en la piel o dificultad para respirar.
  • Golpes en la cabeza: pérdida de conocimiento, vómitos reiterados, dolor intenso, alteraciones de conducta o somnolencia inusual exigen valoración urgente.
  • Tos y vómitos: evitar la automedicación y prestar atención a no combinar productos con componentes similares.
  • Selectividad alimentaria: la frase no come nada atraviesa generaciones; el apetito varía con la edad, el crecimiento y el ánimo, y la consulta ayuda a diferenciar una etapa de un problema que requiera cambios concretos.

Pantallas, sueño y un acoso que ya no termina a la salida del colegio

A la lista clásica de consultas se sumaron en los últimos años temas que tienen que ver más con la vida cotidiana que con la biología: el uso de pantallas, la calidad del sueño, las rutinas del hogar y el lugar del juego. La SAP también encendió una alerta específica sobre el acoso escolar y el ciberbullying, porque ya no queda contenido al timbre de la escuela: sigue por chats, redes sociales y videojuegos. Cansancio sin causa clara, dolor abdominal recurrente, alteraciones del sueño o cambios de ánimo pueden ser las únicas manifestaciones visibles.

La entidad distingue el acoso de un conflicto puntual por tres rasgos que conviene tener presentes: la intención de causar daño, la repetición en el tiempo y la asimetría de poder entre quienes participan. No es lo mismo una pelea entre compañeros que se resuelve en el momento que una situación sostenida donde uno o varios chicos quedan en desventaja, aunque las dos cosas pasen en el mismo patio.

Mercedes, la mamá del principio, finalmente no fue a la guardia: le bajó la fiebre, tomó líquido y se quedó dormido mirando el techo con el oso de trapo en la mano. A la mañana siguiente tenía turno con la pediatra y, como tantas otras familias, llegó con la lista de preguntas escrita en el margen de la receta anterior. Eso, que parece un detalle menor, es justo lo que la Sociedad Argentina de Pediatría celebra cada 20 de octubre: una conversación que empezó hace más de un siglo y que sigue actualizándose con cada generación.

PM
Paola MezaSociedad y vida

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