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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Una ensalada que sostiene el almuerzo: la fórmula para que llene de verdad

Con vegetales de varios colores, una proteína, un hidrato y una grasa de buena calidad, el plato deja de ser una guarnición liviana y se convierte en comida principal.

Por Tomás GaunaTurismo y esteros · · hace 1 h
Una ensalada que sostiene el almuerzo: la fórmula para que llene de verdad

Con la llegada de la primavera y el calor del verano, las ensaladas vuelven a ocupar un lugar central en la mesa. Pero detrás de ese plato fresco hay una idea que vale la pena revisar: una ensalada puede reemplazar sin problemas una comida principal, siempre que tenga los ingredientes adecuados y estén bien combinados entre sí.

Variedad de vegetales, el primer paso

La nutricionista Natalia Escames advierte que el error más común es quedarse con una o dos variedades de vegetales, siempre las mismas. Según explica, lo recomendable es sumar al menos tres tipos de distintos colores y texturas, como hojas verdes, cebolla morada, pimientos, zanahoria o calabaza, eligiendo lo que esté en temporada.

“Los pacientes se encasillan siempre en la famosa lechuga y tomate.”Natalia Escames, nutricionista

La proteína que no puede faltar

Para que el plato sea realmente saciante, la proteína es el componente clave. Escames propone combinar una fuente vegetal, como lentejas, porotos rojos, garbanzos o quinoa, con una de alto valor biológico, como huevo, ricota o pollo desmenuzado. Esa mezcla, según la especialista, asegura el aporte necesario para mantener la masa muscular y reparar los tejidos.

Fibra, grasas e hidratos

La fibra ocupa espacio en el estómago, prolonga la sensación de saciedad y colabora en el control de la glucemia. Escames señala que su consumo estimula el descenso de la insulina y aporta beneficios para la salud metabólica, cardiovascular e intestinal. Para completar la fórmula, se suman grasas saludables y un hidrato que dé volumen y energía sostenida:

  • Grasas: palta, frutos secos o aceite de oliva, sin excesos.
  • Hidratos: arroz yamaní integral, papa, batata, choclo o mandioca.
  • Vegetales cocidos: brócoli, coliflor o calabaza, que se integran sin problema.
  • Crudos: la especialista aclara que tardan un poco más en digerirse.

Algunas combinaciones que reúnen todos estos requisitos son pollo con palta y huevo sobre hojas verdes, arroz integral con atún y tomates cherry, quinoa con tiras de pollo, palta y un aderezo ácido, o lentejas con vegetales asados y un chorrito de aceite de oliva. En todos los casos, unas hierbas frescas y un ingrediente crocante, como frutos secos o semillas, terminan de darle carácter al plato.

¿Cuál de estas combinaciones probaste o te animarías a preparar esta semana? Vale la pena animarse a mirar la heladera con otros ojos y dejar que la ensalada haga el trabajo de un almuerzo completo.

TG
Tomás GaunaTurismo y esteros

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