Un nuevo pulmón junto al Limay: Neuquén suma un parque temático y promete llevar el recreación a cada barrio
El Benteveo, tercer espacio infantil a orillas del río, ya recibe a las familias con mangrullos, hamacas y juegos integradores. El intendente Mariano Gaido anunció la construcción de 34 parques en distintos puntos de la ciudad.
Me crucé con Inés, 52 años, mientras cruzaba la calle Intendente Linares con sus dos nietos de la mano y una mochila llena de sanguchitos. Venía del supermercado y, en lugar de seguir derecho hasta su casa, se desvió unos metros hacia el Paseo Costero porque le habían contado que inauguraban un parque nuevo. Cuando le pregunté qué le gustaba mirar primero en estos espacios, me dijo sin dudar: que haya bancos cerca de los juegos, porque a su edad lo importante no es solo que los chicos se entretengan, sino poder sentarse a charlar mientras ellos corren. Esa escena, tan de tarde neuquina, resume bastante bien lo que buscó el municipio al estrenar el parque Benteveo, un espacio infantil temático que ya forma parte del paisaje del río Limay.
Un parque pensado para que los chicos jueguen y los grandes descansen
El Benteveo está ubicado en el Paseo Costero, entre las calles Intendente Linares y Saturnino Torres, y se suma a la oferta recreativa que la capital viene construyendo a orillas del río. La propuesta combina juegos para los más chicos con sectores donde los acompañantes pueden sentarse y compartir un momento al aire libre, algo que Inés y muchos vecinos agradecen porque, como me decía ella con una sonrisa cansada, a veces uno va al parque más a mirar que a jugar.
- Mangrullos, hamacas y juegos integradores para distintas edades y capacidades.
- Sectores destinados a trepar y explorar, con superficies continuas de caucho para amortiguar caídas.
- Bancos y mesas distribuidos en el predio para quienes acompañan a los chicos.
- Iluminación completa para que el espacio pueda usarse también de noche.
La subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional, Noelia Rueda Cáceres, explicó que la intervención comprende tanto el sector infantil como los espacios compartidos por el resto de la familia, y destacó que se trabajó para que el lugar sea cómodo tanto de día como a la noche. Según indicó, el Benteveo es el tercer parque temático situado a orillas del Limay y la inversión en la obra superó los 600 millones de pesos, una cifra que incluye la instalación de los juegos y el acondicionamiento de los sectores que los rodean.
Treinta y cuatro parques para llevar el recreación a los barrios
La inauguración fue también el escenario de un anuncio más amplio. El intendente Mariano Gaido confirmó que la Municipalidad desarrollará 34 parques en distintos puntos de la ciudad, con la idea de acercar las propuestas recreativas a los hogares y evitar que las familias tengan que trasladarse hasta el centro o el río para disfrutar de un buen espacio verde. Dentro de esa lista, el jefe comunal mencionó el parque Küyen, en la barda; el Mafalda, en el barrio Confluencia; el dedicado a los dinosaurios, en Unión de Mayo; y el espacio inspirado en La Trochita, en la zona céntrica, todos con temáticas pensadas para sumar identidad barrial a cada lugar. Yupi, me decía Inés al escuchar la lista, porque significaba que en cada barrio habría un motivo nuevo para salir a caminar y reencontrarse con los vecinos.
“La intención es ofrecer lugares de recreación cerca de las viviendas, para que las familias puedan acceder a estas actividades sin trasladarse a otros sectores de la capital.”Mariano Gaido, intendente de Neuquén
Cuando me fui del Benteveo, ya entrada la tarde, vi a Inés sentada en uno de los bancos nuevos con su nieto más chico dormido en la falda y el más grande subido a un mangrullo. Me hizo una seña con la mano, como diciendo "todo bien", y volví a pensar que a veces las mejores notas periodísticas no están en los anuncios ni en las cifras, sino en una abuela que por fin encuentra un banco a la sombra mientras los chicos juegan. Por eso celebro que la ciudad haya decidido multiplicar estos espacios: porque permiten que las familias neuquinas, como Inés y sus nietos, tengan un lugar cerca del río y, pronto, también un parque propio en cada barrio.
