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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Trevelin vuelve a vestirse de tulipanes: la Patagonia se prepara para abrir su de flores más esperado del año

La chacra chubutense que recrea la herencia galesa del Valle 16 de Octubre abrirá sus portones el 7 de octubre con un cuadro de 30 variedades distribuidas en tres hectáreas, mientras el pueblo cordillerano ajusta detalles logísticos para recibir a turistas de todo el país y de Brasil en plena temporada alta.

Por Lisandro OjedaAmbiente y conservación · · hace 2 d
Trevelin vuelve a vestirse de tulipanes: la Patagonia se prepara para abrir su de flores más esperado del año

A 13 kilómetros del casco urbano de Trevelin, sobre la Ruta Nacional 259, el campo de tulipanes de la familia Ledesma se apresta a abrir una nueva temporada que se extenderá hasta el 7 de noviembre, con horario corrido de 9 a 19 y una entrada general de $45.000, mientras los menores de 12 años seguirán ingresando sin cargo, en una decisión que los productores defienden como parte del compromiso de mantener accesible un paseo que ya se convirtió en uno de los productos turísticos más fuertes del oeste chubutense.

La organización de la visita admite varias modalidades: los viajeros que lleguen en vehículo particular podrán acceder directamente al predio, mientras que quienes opten por transporte público contarán con el servicio de la empresa Jacobsen, que partirá desde la Plaza Coronel Fontana, frente a la Secretaría de Turismo, a las 10 y a las 14:15, con regresos programados para las 14:45 y las 19; en paralelo, las agencias locales de excursiones incorporaron el campo dentro de sus recorridos habituales, lo que amplía la oferta para los turistas que no disponen de movilidad propia.

¿Qué se puede ver según la fecha elegida?

Desde Tulipanes Patagonia advierten que la floración no es uniforme ni simultánea, sino que avanza por sectores a lo largo de la temporada, por lo que la recomendación de los productores es ingresar al campo entre el 15 de octubre y el cierre, cuando la mayoría de las 30 variedades cultivadas en las tres hectáreas alcanza su plenitud; las primeras en abrir son las variedades tempranas, de porte bajo, con flores dobles y perfume marcado, a las que se suman luego las intermedias, de mayor altura y colores más intensos, y finalmente las tardías, entre las que se cuentan cultivares franceses de flores grandes y tonos pastel que aparecen en los últimos días.

Juan Carlos Ledesma, integrante de la familia que lleva adelante el emprendimiento, explicó que esa sucesión escalonada de floraciones es la que permite extender el período de durante casi 40 días, y recordó que cada año se reorganiza la distribución de las variedades dentro del cuadro para modificar el diseño y sorprender a los visitantes que regresan temporada tras temporada.

¿Qué ofrece el predio además de las flores?

El recorrido por los senderos internos se completa con una confitería donde se sirve té galés en homenaje al origen de los colonos que dieron nombre al valle, una feria de artesanos con productos regionales y una agenda diaria de actividades culturales y música en vivo que varía según la jornada, a lo que se suma la posibilidad de realizar una visita nocturna con luna llena —que requiere reserva anticipada— y la chance de sobrevolar el campo en globo aerostático durante octubre, una experiencia condicionada a la presencia de jornadas despejadas y sin viento, es decir, a la caprichosa meteorología cordillerana.

¿Cómo combinar el paseo con el resto del circuito?

La visita al campo se integra al circuito de la Ruta Galesa, que propone además recorridas por las cascadas Nant y Fall y por el Molino Nant Fach, un sitio estrechamente vinculado con la historia de los colonos galeses que se radicaron en la zona a fines del siglo XIX, de modo que la jornada puede extenderse sin dificultades hacia esos puntos de interés que comparten el mismo eje histórico y paisajístico del Valle 16 de Octubre.

Lo que está en juego, en definitiva, es mucho más que un cuadro de flores: es la consolidación de un modelo productivo que combina agricultura, turismo y puesta en valor del patrimonio cultural gales en una de las zonas más australes del país, y que cada año redefine la forma en que Trevelin se muestra al resto de la Argentina y al mundo, en un contexto donde las economías regionales necesitan diversificarse para sostenerse frente a la concentración económica de los grandes centros urbanos.

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Lisandro OjedaAmbiente y conservación

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