Tres, la cafetería de Colegiales que se coronó primera en un ranking que recién empieza
El primer puesto de The Best Coffee Shops Argentina 2026 fue para un local de Teodoro García 2806, seguido por Blanca Studio en Chacarita y Ciro, con dos sedes en la ciudad de Buenos Aires. El certamen reunió a 381 candidatos de todo el país y combinó votos del público con la evaluación de un jurado especializado.
El Coffea arabica, el árbol del café arábigo que sostiene gran parte del consumo mundial, tiene desde hace semanas un podio porteño muy específico: en Colegiales, Chacarita y dos zonas emblemáticas de la ciudad de Buenos Aires se concentran las tres cafeterías que encabezan The Best Coffee Shops Argentina 2026, la edición inaugural de un ranking que premió a cien locales entre 381 candidatos de todas las provincias y que combinó la votación del público con el criterio de un jurado especializado, con la premiación realizada en el Hotel Alvear Icon, en Puerto Madero.
La primera le correspondió a Tres, ubicada en Teodoro García 2806, a pocos metros de la estación de tren de Colegiales, un dato no menor porque define a un público que combina habituales del barrio con pasajeros que hacen una parada antes de subirse al Mitre. El local tiene un salón pequeño, con pocas mesas, y un rasgo que lo distingue de manera inmediata: el café se tuesta y se sirve en el mismo establecimiento, separados ambos procesos por un vidrio que permite ver cómo el grano se trabaja a la vista del cliente. Trabajan con grano colombiano, de acidez entre media y alta y notas cítricas, un perfil que tiende a privilegiar el brillo por sobre el cuerpo.
¿Qué hay detrás del segundo y tercer puesto?
En el segundo lugar quedó Blanca Studio, con sede en avenida Álvarez Thomas 764, en Chacarita, un local pequeño, de diseño minimalista, que sostiene una carta que cambia con las temporadas e incluye cafés de origen único. La propuesta se concentra en las características del grano y en el proceso de extracción, con la sostenibilidad como uno de sus ejes, una decisión que la posiciona en una franja cada vez más demandada por consumidores que preguntan por la trazabilidad antes que por el precio.
El podio lo completó Ciro, una propuesta distinta porque combina restaurante y cafetería, con locales en Puerto Madero y Palermo y una cocina de inspiración italiana. Su perfil de café se desarrolla junto a Modo Barista Coffee Roasters, con granos brasileños y notas de chocolate, almendra y frutos rojos, una paleta más golosa y de cuerpo marcado, pensada para acompañar una sobremesa más que para una parada rápida.
¿Dónde están los otros locales destacados del ranking?
El mapa que deja el ranking muestra un fenómeno que conviene mirar sin entusiasmo ingenuo. Las primeras diez cafeterías premiadas se reparten entre Palermo, Chacarita, Colegiales, Palermo Chico, San Nicolás, Villa Crespo y Puerto Madero, lo que equivale a decir que casi todo el podio vive en la zona norte de la ciudad de Buenos Aires, con la excepción de Calafate Coffee Roasters, de Santa Cruz, único representante del interior entre los diez primeros. Esa distribución no es casual ni inocente: refleja la concentración del consumo especializado, del capital gastronómico y del público dispuesto a pagar un café a precios muy por encima del promedio en pocos barrios, mientras la mayor parte del país productor de café queda afuera del reconocimiento.
Y aquí aparece lo que está en juego. Cuando un ranking nacional se presenta como la foto de las mejores cafeterías argentinas y termina consagrando, casi sin discusión, a locales de una sola porción del mapa porteño, no solo ordena el paladar de los consumidores: también instala una narrativa según la cual la excelencia cafetera es patrimonio de los barrios con mayor poder adquisitivo, y deja en segundo plano a PyMES tostadoras, proyectos cooperativos y emprendimientos de las economías regionales que producen, sirven y forman público en otras geografías. El primer puesto de Tres es, en ese sentido, tanto un reconocimiento merecido a un trabajo serio con el grano como un recordatorio de que un ranking que aspire a llamarse nacional debería, en sus próximas ediciones, revisar con la misma rigurosidad con que evalúa extracciones y tostados, la distribución territorial de su propia selección.
