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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Siete de cada diez hogares en barrios populares porteños recurren al endeudamiento para sostener su economía cotidiana

Un relevamiento conjunto de la UBA y el Movimiento Evita registró que el 71,3% de los usuarios de tarjetas pidió dinero prestado para cancelar saldos pendientes. La compra de alimentos, medicamentos y el pago de servicios concentran los principales destinos del financiamiento.

Por Rubén ArandaEconomía regional · · hace 13 d
Siete de cada diez hogares en barrios populares porteños recurren al endeudamiento para sostener su economía cotidiana

En el 71,3% de los hogares consultados en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires que utilizan tarjetas de crédito, sus integrantes pidieron dinero prestado para cancelar los saldos pendientes, según un estudio difundido por el Observatorio de Economía Popular, Social y Solidaria de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y el Movimiento Evita. El trabajo, presentado esta semana, da cuenta de un fenómeno que atraviesa la vida financiera de las familias: la búsqueda de financiamiento ya no se limita a la compra de bienes o al pago de servicios, sino que también se orienta a cubrir compromisos que quedaron sin cancelar en meses anteriores.

El dato general resulta contundente: siete de cada diez hogares relevados registran algún tipo de deuda. Esa proporción, según precisaron los autores del informe, se distribuye entre el uso de tarjetas de crédito, la toma de préstamos personales y, en una cantidad significativa de casos, la combinación simultánea de ambos instrumentos. Rubén Aranda,Economía regional.

Moras en tarjeta y en préstamos

Las dificultades para cumplir con los vencimientos aparecen con claridad en las dos modalidades analizadas. Entre los hogares que acumulan deuda en la tarjeta de crédito, el 56% reconoce que no se encuentra al día con los pagos. En el grupo que tomó préstamos personales, la proporción de quienes registran atrasos asciende al 66%, un nivel que refleja el peso que adquieren estas obligaciones en el presupuesto familiar.

La dinámica observada muestra un patrón reiterado: se solicita un crédito para cubrir una necesidad inmediata y, cuando llega el momento de cancelarlo, se recurre a un nuevo préstamo o a dinero obtenido de otra fuente para hacer frente al saldo. El informe describe esa secuencia como un componente habitual de la economía cotidiana de los sectores relevados.

  • Alimentos y medicamentos, señalados como destinos prioritarios del dinero obtenido.
  • Pago de servicios e impuestos, mencionados por el 44% de los hogares.
  • Gastos de salud, que concentraron el 54% de los destinos declarados.
  • Combinación de tarjeta y préstamo personal, registrada en la mitad de las familias endeudadas.

Cómo se combinan las herramientas de crédito

El relevamiento permite observar con mayor detalle la estructura del endeudamiento. La mitad de las familias endeudadas mantiene simultáneamente compromisos con tarjetas y préstamos personales. Otro 14% tiene únicamente deudas de tarjeta, en tanto que un 34% solo registra préstamos. En el conjunto de los hogares consultados, el 72% se financia mediante tarjetas, préstamos personales o una combinación de ambos, lo que da cuenta del lugar central que ocupan esos instrumentos en la administración del presupuesto familiar.

El contexto laboral integra el diagnóstico elaborado por los investigadores. En el 66% de las familias relevadas hay personas con empleos informales, una condición que suele traducirse en ingresos inestables y en una menor capacidad de ahorro preventivo. Esa realidad, describieron los responsables del estudio, condiciona la forma en que los hogares organizan sus pagos y recurren al crédito para atravesar momentos de iliquidez.

Los porcentajes corresponden a las familias consultadas en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires, un universo que el Observatorio de Economía Popular, Social y Solidaria y el Movimiento Evita vienen monitoreando de manera conjunta. El informe no precisa, hasta el momento, cuántos hogares fueron encuestados ni la fecha exacta del trabajo de campo, un dato que resta incorporar al análisis para dimensionar el alcance territorial de los resultados obtenidos.

RA
Rubén ArandaEconomía regional

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