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Jueves, 8 de octubre de 2026
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La juguetería Tío Mario bajó la persiana en medio de una retracción del 20% en las ventas del sector

La cadena comunicó el cierre a través de sus redes sociales y liquidó su mercadería durante el fin de semana. El desenlace se produjo en un escenario de menores ventas y de transformaciones en los hábitos de consumo que, según la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, afectan a toda la cadena de valor.

Por Rubén ArandaEconomía regional · · hace 9 d
La juguetería Tío Mario bajó la persiana en medio de una retracción del 20% en las ventas del sector

Unos veinte puntos porcentuales menos. La cifra corresponde a la caída cercana al 20% que registraron las ventas de juguetes durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período de 2025, según el relevamiento difundido por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) en julio de este año. En ese contexto, la cadena Tío Mario anunció el cese de su actividad y llevó adelante una liquidación de mercadería durante el fin de semana.

El aviso del comercio fue breve y se publicó en sus redes sociales: ¡Liquidamos todo por cierre! ¡Últimos días!. La convocatoria se replicó entre los usuarios, que dejaron mensajes de despedida en la misma plataforma. La juguetería concretó el cierre el sábado, después de ofrecer el stock que formaba parte de la liquidación.

Un retroceso que se extiende más allá de 2026

La baja de las ventas del primer semestre de 2026 se inscribe, de acuerdo con la CAIJ, en una retracción de mayor alcance. La cámara informó que el mercado de juguetes se contrajo cerca de un 22% entre 2015 y 2025, un registro que muestra que las dificultades comerciales precedían al ciclo recesivo del año en curso y que el sector ya mostraba signos de enfriamiento antes de la reciente caída semestral.

Julián Benítez, gerente de Relaciones Institucionales y Comercio Exterior de la entidad, describió un escenario que compromete a todos los eslabones de la cadena. En sus declaraciones a este medio, el ejecutivo sostuvo que la situación involucra a fabricantes, importadores, distribuidores, mayoristas y jugueterías, de modo que la retracción no se concentra en un único tramo del circuito comercial sino que recorre la producción, la logística y la venta final.

Cambios en los hábitos de juego y en la composición de las familias

A las cifras comerciales, Benítez agregó dos observaciones sobre el consumo que la cámara considera parte del cuadro de situación. En primer lugar, señaló que los juguetes físicos disputan tiempo de uso con las pantallas, lo que modifica la demanda de productos tradicionales. En segundo término, mencionó la reducción de la cantidad de hijos por mujer como un factor que achica el universo de usuarios potenciales y, por lo tanto, el tamaño del mercado.

La mirada del sector fabril

Desde la vereda de la producción, el presidente de la CAIJ, Matías Furió, había advertido sobre las complicaciones para organizar el calendario fabril antes del Día del Niño. El dirigente explicó que los fabricantes necesitaban adquirir materias primas con anticipación para que los artículos estuvieran disponibles en las góndolas en un plazo menor a los dos meses, una ventana operativa que la retracción de ventas vuelve más estrecha para todo el sector.

Lo que todavía no se sabe

El cierre de Tío Mario deja abiertos varios interrogantes que el sector todavía no puede responder: si otros comercios del rubro atravesarán liquidaciones equivalentes en los próximos meses, cuál será el comportamiento de las ventas durante el segundo semestre a partir del Día del Niño, y de qué manera impactará la conjunción de menor natalidad y mayor competencia de las pantallas en la oferta de juguetes de aquí en adelante.

RA
Rubén ArandaEconomía regional

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