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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Seis años esperando a Deathstroke: la historia de un personaje que DC nunca supo dónde poner

Joe Manganiello repasó en un podcast la larga cadena de proyectos anunciados y cancelados que lo dejaron con el traje de Slade Wilson colgado en el placard y sin una sola película propia.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 2 h
Seis años esperando a Deathstroke: la historia de un personaje que DC nunca supo dónde poner

Voy a abrir esta nota como se abren los chamamés en cualquier peña del litoral, con esa frase de entrada que va marcando el pulso antes de que llegue el resto de la música, porque la historia de Joe Manganiello con Deathstroke tiene esa cadencia lenta y ese crescendo de expectativas que termina resolviéndose de la manera más inesperada, que es no resolviéndose nunca, y eso, créanme, dice mucho de cómo se manejaron las grandes franquicias de superhéroes durante la última década, cuando los anuncios volaban más rápido que los guiones terminados y los fans aprendimos a convivir con la frustración como si fuera un capítulo más de la serie.

Manganiello, al que en Hollywood muchos llaman cariñosamente Joe Mag, acaba de romper el silencio en el podcast del conductor Rich Roll y describió con una sinceridad poco habitual lo que fue quedar atrapado durante seis largos años en el limbo del universo cinematográfico de DC, un lugar incómodo del que salen muy pocos personajes y al que entran demasiados, porque cuando una franquicia pierde el rumbo suele pagar los platos rotos el intérprete que quedó asociado a un villano que los estudios no saben dónde colocar.

Una escena poscréditos y un contrato con el destino

Todo arrancó en 2017, cuando el actor apareció como Slade Wilson, el militar reconvertido en mercenario que conocemos como Deathstroke, en la escena poscréditos de Liga de la Justicia, la versión que terminó armando Joss Whedon tras los cambios de último momento en la producción original de Zack Snyder, un detalle que importa porque aquella aparición fugaz venía con un plan mucho más grande detrás: el personaje iba a ser el antagonista central de la película solista de Batman que Ben Affleck pensaba dirigir y protagonizar, y que durante un tiempo fue el proyecto más comentado de Warner.

Cuando esa película de Batman se canceló, el sueño se fue con ella, pero el compromiso contractual con Manganiello se quedó, y ahí empezó el calvario que el propio actor definió con bastante claridad en su entrevista reciente.

“Durante los seis años siguientes no pararon de lloverme proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra. Vas a ser el villano en Aquaman 2. Vas a salir en Escuadrón Suicida 2 con este director. No, con este otro. No, tú contra Will Smith. Va a ser una película independiente.”Joe Manganiello
  • Aparición fugaz como Slade Wilson en la escena poscréditos de Liga de la Justicia, en 2017.
  • Cancelación de la película de Batman que iba a dirigir Ben Affleck.
  • Promesas de inclusión en Aquaman 2, en Escuadrón Suicida 2 y hasta de una película propia.
  • Apenas dos minutos de presencia efectiva en el llamado Snyder Cut de 2021.
  • Cierre del antiguo universo extendido de DC con Aquaman y el reino perdido, ya en 2023, sin que Deathstroke regresara de manera significativa.

El actor volvió a ponerse el traje del personaje por apenas un par de minutos en las grabaciones adicionales que dieron forma a la versión de Zack Snyder, y después de eso, el silencio, porque mientras Warner y DC descubrían qué hacer con su universo, Manganiello se quedaba con el traje colgado y el personaje suspendido, una situación que él mismo describió con esa mezcla de resignación y humor que suelen tener los que trabajaron en el lado más inestable de Hollywood durante la era de los universos compartidos.

Tengo suerte de haber conseguido ese papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó, reconoció Manganiello en el podcast, y la frase resume bastante bien lo que sintieron muchos actores en ese período, porque ser elegido para encarnar a un villano de peso en una gran franquicia suena a consagración hasta que descubrís que el estudio no tiene idea de qué hacer con vos y cada anuncio termina en un portazo silencioso.

El dato que cierra esta parte de la historia es conocido por los seguidores más atentos: el antiguo universo extendido de DC bajó definitivamente la persiana en 2023 con Aquaman y el reino perdido, y ni siquiera ahí se le abrió una puerta a Deathstroke, lo que deja a Manganiello como uno de los actores que más tiempo estuvo asociado a un personaje sin tener jamás la chance de lucirse en una película propia, una rareza que en otra época hubiera sido impensada y que hoy, con la cantidad de proyectos que se gestan y se cancelan, se volvió casi una moneda corriente.

Mientras tanto, Joe Mag ya pasó página y se metió de lleno en otro universo compartido, nada menos que la próxima temporada de One Piece, la adaptación en acción real que produce Netflix, donde se pondrá en la piel de Sir Crocodile, uno de los villanos más recordados de la serie original, un movimiento que parece pensado para borrar de un plumazo seis años de espera y empezar de nuevo en una historia que, por ahora, tiene continuidad y público asegurados.

Yo les digo, como cada vez que me toca cerrar una nota sobre estos temas, que esta clase de historias nos recuerda algo que a veces se pierde en la conversación sobre las grandes franquicias: detrás de cada personaje hay un actor que se prepara, que se ilusiona y que muchas veces termina viendo cómo el proyecto más importante de su carrera queda en un cajón, y por eso, más allá de si algún día veremos una película centrada en Deathstroke, lo que vale la pena recordar es que Slade Wilson, al menos en esta vuelta, se quedó con la promesa y no con la pantalla, algo que los fans del personaje no olvidamos y que, si me preguntan a mí, sigue mereciendo una revancha.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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