Olímpico dio vuelta un partido perdido y se llevó el triunfo sobre Lanús con un final de nervios
Lucas Pérez anotó 23 puntos y dos triples decisivos en el cierre, con el Negro ganando 95 a 94 en el Vicente Rosales.
¡Qué final, amigo! Hay partidos que se miran con el corazón en la garganta, y este fue uno de esos que te dejan sin uñas.
Olímpico superó a Lanús por 95 a 94 en el Vicente Rosales. El partido se decidió en los últimos minutos, con un marcador que no se despegó hasta la última jugada.
Lanús mandó durante buena parte del partido
El Granate llegó a sacar una ventaja de 15 puntos en el tercer cuarto, apoyado en la eficacia de Johnson como principal conductor ofensivo y en los aportes de Bombino desde el juego interior. Con ese margen, entró al último período con 68 a 64 arriba.
Del otro lado, Olímpico se sostuvo con las penetraciones de Wrighten, que le permitieron recortar distancias de a poco. La defensa más intensa del Negro en el complemento fue cambiando el ritmo y mantuvo viva la chance de dar vuelta el resultado.
Los últimos minutos
El cuarto cuarto fue parejo durante varios minutos, con la diferencia oscilando alrededor de los seis puntos. Romegialli y Corum aportaron desde el perímetro para mantener a Olímpico cerca, hasta que Lucas Pérez agarró el partido en sus manos.
Sus dos triples consecutivos pusieron al Negro arriba por 87 a 86 con 2:50 por jugar. Después vino la tensión pura: los dos equipos pelearon cada posesión sin regalar nada, y Olímpico logró administrar los instantes finales para cerrar 95 a 94.
Pérez terminó como máximo anotador del equipo con 23 puntos. Para Lanús, la derrota duele más por lo que tenía en la mano durante más de un cuarto de partido.
Yo lo vivo como un partido humano, de esos que se ganan con garra y con el cuerpo al límite. Un margen de un punto dice mucho del esfuerzo de los dos equipos, pero también es un recordatorio de que con una sola jugada se cambia todo, y de un solo partido no conviene sacar conclusiones grandes.
