Lunes, 7 de septiembre de 2026
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El enano de Boston quiere su revancha europea: Isaiah Thomas se candidatea a los 37

El base publicó un mensaje en redes con una sola intención: jugar una temporada en el básquet del viejo continente. Su historial anotador y su pasado celeste lo avalan, aunque el mercado manda.

Por Damián AñazcoDeportes · 7 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Che, basta de chamuyo: a los 37 y con el contrato en la calle, Isaiah Thomas plantó bandera. El base, que alguna vez fue una pesadilla para las defensas más altas de la NBA, quiere probar suerte en Europa. Así, sin anestesia. Lo dijo él mismo, en su cuenta de X, con la energía de un pibe que recién arranca: "¡Quiero jugar en el extranjero durante un año! ¡Quiero esa experiencia! ¡Y humillar a esos chicos!".

El contexto que empujó el mensaje

La declaración no cayó del cielo. Patrick Beverley, que hoy la rompe en Boulazac del básquet francés, había chicaneado unos días antes a varios nombres fuertes de la liga estadounidense: dijo que más de uno no se iba a adaptar al ritmo táctico y a la rigidez defensiva del básquet europeo. Thomas recogió el guante y salió a cruzar el océano desde el teclado. Sin equipo apuntado, sin liga elegida, pero con todas las ganas.

Acá aparece el viejo conocido de la casa: el Mosquito, como le decían en su paso por Boston Celtics, cuando se convirtió en uno de los goleadores más temibles de la liga pese a medir 1,75 metros. AquelIsaiah Thomas no necesitaba pedir permiso para anotar: lo hacía y punto. Después, la rodilla, las lesiones y los cambios de equipo le fueron quitando aire, hasta terminar la temporada 2024-25 en los Salt Lake City Stars, la franquicia afiliada del Utah Jazz en la G League, la segunda categoría del básquet estadounidense.

Una carrera en pausa y una oportunidad por delante

El base tiene un palmarés anotador que ningún DT puede ignorar. Su paso por Boston fue de lo más lindo que se vio en la NBA reciente: manejaba el juego, rompía líneas y convertía desde cualquier ángulo. Después vinieron Cleveland, Denver, New Orleans y más mudanzas, hasta recalar en la G League. Volver al máximo nivel parece difícil, pero Europa le abre la puerta para tener minutos, protagonismo y, sobre todo, una experiencia pendiente. Si algún club se anima, Thomas tiene argumentos de sobra para volver a hacer de las suyas.

En la cantina del barrio todavía se comenta la última vez que eludió a un pivot de dos metros y clavó un doble imposible. El Mosquito no se fue: sigue dando señales desde el alambrado. Ahora falta ver quién estira la mano y le abre la puerta del vestuario europeo.

DA

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