Neuquén arranca el sábado con bufanda y lo termina mirando al cielo: 14 grados de día, ráfagas de 31 a la noche y lluvia a la vuelta de la esquina
La AIC anticipa una jornada fresca y seca, con viento que rota del noreste al este antes de la madrugada. El domingo sube la temperatura y llegan las primeras precipitaciones, que se extienden al lunes.
Me lo contaba esta mañana Graciela, 52 años, mientras esperaba el colectivo en pleno centro de Neuquén con las manos hundidas en los bolsillos del camperón. Che, Paola, ayer a la tarde tomaba mate en la vereda con las mangas cortas y hoy ya no me quiero sacar el saquito de polar, me dijo, mientras el viento le movía el pelo. Y es que el sábado le da la razón al cuerpo más que al almanaque: arrancaremos con un ambiente notablemente más fresco que el que se viene, con una máxima de 14 grados prevista por la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) y un descenso marcado hacia la noche, cuando el termómetro podría bajar hasta los 3 grados.
Para quienes tengan que salir durante el día, el panorama será seco aunque fresco: el viento soplará desde el noreste a unos 17 kilómetros por hora, sin ráfagas importantes por encima de esa velocidad. Es el típico día en el que alcanza con un buen abrigo de media estación para zafar, sin necesidad de sacar el camperón grueso. El cielo, según la AIC, se irá cubriendo hacia la madrugada, así que el sol dirá presente durante la mayor parte de la jornada.
La noche cambia el libreto
El segundo acto del sábado empieza cuando cae el sol. Ahí el viento rota al este y, aunque la velocidad base se mantiene en valores similares, las ráfagas pueden saltar hasta los 31 kilómetros por hora. El cielo cubierto completa el combo. Quienes estén fuera de casa hasta tarde, salgan de un boliche o regresen de un turno, harán bien en llevar algo más que un saquito liviano. En la Patagonia uno nunca se confía: ya lo decía mi abuela, con esa frase que todavía se repite en las cocinas neuquinas, que el frío de la estepa siempre pega cuando uno deja de mirarlo.
El domingo sube la temperatura, pero llegan las gotas
- Domingo diurno: 21 grados de máxima y viento del noreste más fuerte, con velocidades de hasta 26 km/h y ráfagas que pueden llegar a los 30 km/h.
- Domingo nocturno: mínima de 8 grados y arranque de las primeras lluvias débiles y dispersas.
- Lunes: la lluvia se sostiene durante todo el día y la noche, con una máxima de 21 grados y una mínima de 9 grados.
En criollo, y sin traducirlo al guaraní porque esta vez el clima patagónico se explica solo, lo que tenemos por delante es un finde con dos caras bien marcadas. El sábado es el día más frío y, a la vez, el más seco: ideal para hacer trámites, ir a la feria o caminar por el centro sin miedo al agua. El domingo y el lunes, en cambio, ofrecen abrigo más ligero durante el día porque la temperatura sube, pero habrá que andar con el paraguas a mano y, sobre todo, tener paciencia con el tránsito, que en Neuquén cuando llovizna se pone pesado.
A Graciela la dejé cuando el colectivo llegó, con la bolsa del mandado sobre las rodillas y la mirada puesta en el termómetro del. Antes de subir me dijo, medio resignada, bueno, al menos el sábado lo aprovechamos para la sopaipilla con vino caliente y nos preparamos para el domingo de agua. Y uno piensa que, en definitiva, organizar el fin de semana cuando el clima cambia de un día para el otro es un ejercicio que los neuquinos tenemos incorporado: un día para la pava y el mate bien servido al reparo del viento, y otro para el piloto y el paraguas. El termómetro manda, y a esta altura ya lo sabemos de memoria.
