Morosidad con billeteras virtuales: el segmento juvenil es el único donde las fintech superan a los bancos en deuda atrasada
Un informe del Instituto Argentina Grande precisa que, entre los menores de 30 años, la mora con plataformas digitales duplica la registrada con entidades tradicionales. En julio, 5,7 millones de personas tenían compromisos impagos en el sistema financiero, equivalente al 12 por ciento de la población.
Leí el informe del Instituto Argentina Grande con la misma atención que le pongo a un balance de cierre de ejercicio: línea por línea, tramo por tramo, sin saltar números. Lo primero que me llamó la atención es que el dato no está en los promedios generales, donde mandan los bancos, sino en un segmento muy específico. Entre los jóvenes de 15 a 29 años con deudas, la morosidad con billeteras virtuales y otras fintech duplica a la que acumulan con los bancos. Es la única franja etaria donde esa relación se invierte, y eso, para mí, define la foto.
A nivel agregado, el sistema financiero argentino carga con 5.715.202 personas que registran al menos una deuda impaga, una cifra que el informe equipara al 12 por ciento de la población total. Los bancos concentran 2.468.367 de esos casos, las fintech 1.533.434, otras emisoras de tarjetas 1.261.470 y las entidades financieras no bancarias 804.697. El peso de cada uno cambia, y mucho, según la edad del deudor.
El corte por edad: donde la fintech pesa más
- 15 a 20 años: 53.445 deudores morosos con plataformas digitales frente a 21.669 con bancos.
- 21 a 35 años: los bancos retoman la ventaja con 905.007 casos contra 667.055 de las fintech.
- 36 a 50 años: 922.075 contra 557.217, a favor de los bancos.
- Mayores de 66 años: 189.738 casos bancarios contra 49.523 en plataformas digitales.
El cuadro se completa con otro indicador que el informe releva para julio: el 38,1 por ciento de los deudores de entre 15 y 29 años tenía al menos una cuota en mora. La proporción cae al 31,73 por ciento entre los de 30 a 44, al 23,05 por ciento en la franja de 45 a 59, al 16,77 por ciento entre 60 y 74 años y al 14,47 por ciento en los mayores de 75. La pendiente descendente es sostenida y no admite lecturas ambiguas: a mayor edad, menor proporción de morosos dentro de los deudores.
El segmento más voluminoso en términos absolutos es el de 21 a 35 años, con 2.188.442 personas que arrastran al menos una obligación impaga. Es ahí donde la banca recupera la delantera en cantidad de casos, aunque la fintech conserve una presencia que, en otras franjas, es marginal. Esa convivencia explica por qué, en los promedios generales, la banca siga encabezando el ranking.
Cobranzas extrajudiciales y refinanciaciones
El informe añade un dato que, leído en serie, preocupa más que la foto de un mes: en julio había 882.173 deudores con compromisos transferidos a empresas de cobranza, cifra que el Instituto Argentina Grande describe como en crecimiento sostenido desde mediados de 2025. Esas carteras equivalen al 9,6 por ciento de las líneas de crédito en mora y alcanzan al 15 por ciento de los deudores morosos. No se trata solo de un atraso: es un paso más en la cadena de gestión de la deuda.
El Centro de Estudios para la Ciudad, por su parte, siguió a quienes renegociaron obligaciones entre abril y agosto de 2026. El resultado es que la mitad, el 50,6 por ciento, permaneció en la misma categoría de morosidad, mientras que el 30,5 por ciento logró mejorar su situación. Refinanciar, en otros términos, no siempre alcanza para ordenar el frente de pagos.
“El problema radica en los ingresos. Se puede refinanciar reiteradamente o hacerlo una sola vez, pero siempre se estará condicionado a la imposibilidad estructural de hacerse cargo del compromiso.”Mariano Almeyda, director del Centro de Estudios para la Ciudad
La frase de Almeyda ordena la discusión: cuando el ingreso no alcanza, el instrumento financiero deja de ser una herramienta y se vuelve una trampa que se reescribe cada mes. El cuadro que dibuja el Instituto Argentina Grande no habla de tecnología buena o mala, sino de un sector de la población que encontró en las billeteras virtuales una puerta de acceso al crédito que, por edad, por ingresos o por historial, los bancos les ofrecen con menos flexibilidad. De ahí el cruce de variables: jóvenes con acceso rápido a cuotas, pero con capacidad de pago que no siempre acompaña.
La cifra final es la que más cuesta mirar: casi uno de cada cinco jóvenes endeudados en la Argentina tiene una línea en mora con una fintech. La morosidad con bancos, en el mismo grupo, ronda el 7,9 por ciento. Esa brecha, que el informe subraya como la excepción dentro del sistema, es también la señal más clara de que el segmento fintech llegó para quedarse en la vida financiera de los menores de 30, y que su desempeño en mora, hacia adelante, va a condicionar el debate sobre regulación y acceso al crédito.
