Marfil llega a la pantalla con la pareja prohibida como eje de un romance que se vuelve adulto
La novela de Mercedes Ron se transforma en una serie con Ester Expósito y Hugo Diego García, bajo la dirección de Óscar Pedraza. La autora cuenta cómo su paso por Nueva York cambió la escritura y por qué decidió sumar un conflicto más oscuro después de la saga Culpables.
A Soledad quiero cantarle, / quiero decirle que no sufra, / que el recuerdo de los ayeres / no lastime más su memoria, reza el principio de un viejo chamamé que me vuelve a la cabeza cada vez que una historia de amores contrariados cruza el río y aparece en la pantalla. Algo de esa melancolía norteña me quedó dando vueltas cuando me senté a leer sobre Enfrentados: Marfil, la nueva apuesta de Mercedes Ron que ahora viaja desde la página al set de grabación, con Ester Expósito y Hugo Diego García como cara visible de una pareja que, como en las letras del litoral, empieza con un encuentro y termina cruzada por la distancia y el peligro.
Lo que en principio parece una comedia romántica con guardaespaldas de telenovela –porque el núcleo es una chica obligada a convivir con el hombre que debe cuidarla–, va tomando forma de thriller sentimental a medida que la historia revela su costado más crudo: un secuestro irrumpe en la vida de Marfil y la obliga a aceptar medidas de protección que nunca imaginó, mientras Hugo Diego García se mete en la piel de ese custodio que la sigue a todos lados y termina, claro, enredado en una atracción que ninguno de los dos buscó.
La dirección de Óscar Pedraza se apoya en la química entre Expósito y García para sostener la primera mitad de la relación –esa coqueteo obligado, la chica de salidas y libertad que de golpe tiene a alguien pegado a su sombra–, y reserva las escenas de acción y la postal urbana para el tramo en el que la amenaza se vuelve concreta y el romance deja de ser un juego para convertirse en una decisión con consecuencias.
Una novela escrita mirando al río Hudson
En diálogo con la producción, Ron reconoció que una de las inspiraciones más explícitas fue El guardaespaldas, la historia que Kevin Costar transformó en ícono de los noventa y que puso en el mapa la fantasía del amor imposible entre una figura pública y el hombre encargado de protegerla. Pero a esa referencia la autora le sumó una inquietud propia: después de la saga Culpables –más de seis millones de libros vendidos y un lugar de privilegio en Wattpad antes de saltar al papel–, sentía que necesitaba escribir un conflicto que no se agotara en la pareja.
“Me interesaba que hubiera algo más que el romance, que la historia tuviese un peso real y que los personajes tuvieran que reaccionar frente a cosas que no controlan. Después de tantos libros juveniles, quería escribir algo prácticamente adulto.”Mercedes Ron
Esa búsqueda la encontró en Manhattan. Ron escribió buena parte del libro durante una estadía de varios meses en Nueva York, instalada con una amiga en un departamento ajeno al nido familiar porteño. Venía de vivir con sus padres y asoció aquella mudanza temporaria con la primera bocanada de independencia absoluta: salir hasta tarde, moverse sola, equivocarse de subte, aprender a leer una ciudad enorme como quien descifra un mapa nuevo. Esa sensación de apertura –y el vértigo que la acompaña– se filtró en Marfil y explica, en buena parte, el contraste con las restricciones que la protagonista debe aceptar después del secuestro.
De Wattpad a la pantalla: el camino de una autora que ya no escribe para adolescentes
- Mercedes Ron es porteña de nacimiento y vive hace años en Sevilla, desde donde sigue ando y adaptando sus novelas.
- Sus primeros lectores llegaron por Wattpad, la plataforma donde se forjó una comunidad enorme alrededor de sus historias.
- La saga Culpables es su obra más vendida: supera los seis millones de libros y fue el trampolín para el resto de su producción.
- Aunque en Enfrentados: Marfil aparecen elementos cercanos a la fantasía y al thriller, Ron sostiene que los vínculos románticos siguen siendo el corazón emocional de sus relatos.
- La autora celebró el trabajo de Expósito y García, y aseguró que ver a los personajes en carne y hueso le devolvió una imagen que cada lector había imaginado a su manera.
Si me permiten una recomendación en primera persona, les digo que a Enfrentados: Marfil conviene entrar como se entra a un buen chamamé: dejándose llevar por la melodía antes de pedir explicaciones. La serie tiene lo que cualquier fan de Ron ya conoce –chispazos, diálogos punzantes, una pareja que se atrae discutiendo–, pero además arriesga con un plot más serio y con una ciudad, Nueva York, que deja de ser decorado para convertirse en personaje. Y si todavía no leyeron la novela, este puede ser el momento ideal para empezar: nunca está de más leer el libro antes de ver cómo lo imaginan otros, aunque después la pantalla siempre termina ganando algún round.
