Juana Viale se queda al mando del fin de semana mientras Mirtha pelea por volver a su casa
La producción resolvió que la nieta siga al frente de La noche de Mirtha y de Almorzando con Juana hasta que su abuela reciba el alta. El Mater Dei confirmó una evolución favorable, aunque la leyenda seguirá internada algunos días más por una neumopatía.
Quiero arrancar esta nota como me enseñaron los viejos del litoral, con esa copla que se canta antes de meter la pava: «Camino del pueblito, voy pensando en vos», porque la noticia que me toca contar tiene esa misma mezcla de ternura y de espera que tiene un chamamé cuando lo cantan despacio, junto al río. Les cuento lo que pasa: mientras Mirtha Legrand pelea por regresar a su casa, su nieta Juana Viale seguirá teniendo a su cargo los dos programas insignia del fin de semana, La noche de Mirtha los sábados y Almorzando con Juana los domingos, en el esquema de reemplazo que se había puesto en marcha por la ausencia de la conductora y que ahora se prolonga hasta nuevo aviso.
El parte médico y la decisión de la producción
El Sanatorio Mater Dei, donde Chiquita permanece internada desde hace varios días, difundió un nuevo parte en el que los profesionales que la atienden describieron una evolución favorable del cuadro de neumopatía que motivó su hospitalización y resaltaron que la paciente mejora día a día. Aun con esa buena respuesta al tratamiento, el equipo médico resolvió que la conductora continúe bajo observación durante los próximos días, con el objetivo de sostener los controles que su edad y su estado de salud demandan, y la familia junto con el sanatorio agradecieron públicamente los mensajes y las muestras de afecto recibidos.
Jimena Monteverde acercó tranquilidad desde la mesa
En las últimas horas, la cocinera Jimena Monteverde, habitual columnista de los almuerzos y de las noches junto a la diva, se acercó a los micrófonos para llevar un poco de calma a los fans y al público en general. «Mirtha está muy bien. Ayer vio tele y está durmiendo muy bien. Se quiere ir a su casa», transmitió Monteverde, al tiempo que aclaró con honestidad que no había hablado personalmente con Legrand, sino con familiares y allegadas que mantienen el vínculo más cercano con la conductora en estas horas de internación.
Monteverde, además, explicó que la decisión de hospitalizar a Mirtha se tomó por prevención, después de varios días en los que la tos no cedía, justamente para garantizar una atención más cercana y un seguimiento clínico exhausto, y aseguró que la evolución invita a pensar en un regreso próximo, aunque todavía sin una fecha confirmada para el regreso a la pantalla.
El reemplazo que ya estaba en marcha se extiende
Lo que decidieron la producción y el canal es que Juana Viale siga al frente de los dos ciclos del fin de semana mientras su abuela continúe hospitalizada y hasta que pueda reincorporarse a la actividad televisiva, por lo que este fin de semana la nieta volverá a ponerse al hombro la conducción doble, algo que ya viene haciendo desde hace varias emisiones con muy buen pulso, y el regreso de Mirtha quedará supeditado a lo que dispongan los médicos en los próximos partes.
- Sábado a la noche: La noche de Mirtha con la conducción de Juana Viale.
- Domingo al mediodía: Almorzando con Juana sigue en manos de la nieta.
- Participación de Jimena Monteverde en la mesa, como es habitual.
- Paneles con invitados y humoristas confirmados por la producción.
- Espera de un nuevo parte médico, previsto para el viernes si no hay cambios.
Como chaqueño que sabe esperar, les digo que estos días hay que bancar la parada con la misma paciencia con que se espera que el bagre pique al amanecer: sin apurarse, sin inventar titulares, mirando el cielo y leyendo los partes como se leen las cartas de un viejo manto. Yo, Aníbal Benítez, les recomiendo que prendan la tele el sábado y el domingo, que se sienten a la mesa con Juana como si fuera una más de la familia, y que manden de vez en cuando una buena onda para Mirtha, que ya quiere volver a su casa y, cuando le den el alta, seguro que los espera con una de esas frases que sólo ella sabe decir, con la precisión de un bisturí y la dulzura de una abuela, porque así es Chiquita: toda una vida delante de cámara, y todavía conmueve como el primer día.
