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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Vuelve Marcelo, vuelve la mesa: Tinelli reescribe VideoMatch en clave streaming y apuesta a los talentos de la calle

El conductor lanzará el 14 de octubre Dale Match, un ciclo diario por streaming con panel estable, cámaras ocultas, archivo histórico y dos ventanas para cantantes y artistas amateurs. La conducción se reparte con Anita Martínez, Diego Castro, Carito Müller y Baulo, y la producción general queda en manos de Adrián Mustone.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 1 h
Vuelve Marcelo, vuelve la mesa: Tinelli reescribe VideoMatch en clave streaming y apuesta a los talentos de la calle

Yo no me voy a olvidar nunca de aquella primera vez que me quedé pegado al televisor, siendo un pibe de barrio, viendo al viejo Marcelo en la mesita de VideoMatch, con la galera y el bigotito, y sintiendo que desde ese living diminuto estaba pasando algo que nos incluía a todos. Por eso, cuando confirmé la fecha de estreno de Dale Match, el miércoles 14 de octubre a las 21, me senté frente al teclado con la misma sensación de aquel primer domingo: la de estar a las puertas de un experimento que puede volver a sacudir la pantalla, esta vez sin los límites del cable y con la libertad que da el streaming.

La idea, según me fui enterando a fuerza de desgranar cada detalle que el equipo fue dejando trascender, es la de un programa que se emitirá de lunes a jueves y que se propone cruzar tres vectores que en los últimos años suelen caminar por carriles separados: el humor, la actualidad más inmediata y la participación directa del público, que podrá acercarse a la mesa con su propio material. En ese cóctel se mezclan cámaras ocultas grabadas en la calle, reacciones a los archivos de VideoMatch de todos los tiempos y un puñado de segmentos pensados para que un cantante anónimo del interior o un artista de oficio encuentre su minuto de gloria bajo los reflectores.

Una grilla con aroma a clásico pero mirada nueva

El conductor eligió dos secciones estrellas para abrirle la puerta a quienes tengan algo para mostrar. La primera, “30 segundos de fama”, funcionará con un contador en pantalla y será el escenario ideal para el talento más insólito: desde un malabarista con botellas de vino hasta un contador de chistes que se mide el tiempo con el reloj del aire. La segunda, “La gran chance”, apunta directamente a los cantantes aficionados y tiene un costado que me llegó especialmente: la producción abrió la convocatoria para que se sumen chicos y chicas del interior del país, esa cantera histórica de voces que muchas veces quedan en el camino porque no tienen un cable que los lleve a Buenos Aires.

  • “30 segundos de fama”: un cronómetro en pantalla para talentos, oficios o intervenciones disparatadas grabadas por el público.
  • “La gran chance”: ventana para cantantes aficionados, con cupos pensados para jóvenes del interior.
  • Cámaras ocultas: entre siete y ocho situaciones breves por emisión, grabadas con actores y creadores de contenido en la vía pública.
  • Archivo: reacciones en vivo a fragmentos históricos de VideoMatch, con la mesa como coro cómplice.
  • Cierre musical: invitados que pueden sumarse a la mesa y ofrecer un número en vivo antes del final.

La mesa se reparte y Baulo se pone los guantes

La gran pregunta que sobrevuela cualquier regreso de Marcelo es la del protagonismo. En esta oportunidad, el conductor fue claro: la idea es que la conducción se reparta. El panel estable lo integran Anita Martínez, Diego Castro, Carito Müller y Baulo, y a ellos se sumarán, con periodicidad propia, Pachu, que aparecerá dos veces por semana, y Roberto Peña, que aportará sus imitaciones por fuera de la mesa para no romper la dinámica de la conversación. Baulo, además, se convirtió en una suerte de personaje central del ciclo, ya que el seguimiento de su preparación para la pelea de boxeo en el evento Párense de manos será uno de los hilos argumentales del programa, una especie de mini reality que se desplegará entre sketches y canciones.

La trastienda: cinco cámaras robóticas, madera y una tarima para el show

La producción general vuelve a quedar en manos de un nombre de confianza: Adrián “El Mono” Mustone, con dirección de Gaspar Bidart, dupla que ya tiene la liturgia de estos formatos grabada en la piel. El estudio se montará con cinco cámaras robóticas y dos portátiles que permitirán salidas al exterior, una decisión técnica que habla de un programa pensado para moverse y no para quedarse enclaustrado. La escenografía combinará madera, pantallas integradas y una tarima especialmente dedicada a las actuaciones en vivo, un detalle que para mí no es menor: vuelve a poner al músico en el centro de la escena, algo que en la televisión actual cuesta cada vez más encontrar.

“El rey es el contenido. Puede ser del año 1990 o de anoche.”Marcelo Tinelli

Esa frase del propio Marcelo me parece la llave de entrada para entender lo que se viene. En un escenario audiovisual saturado de realities, podcasts y streaming de todo tipo, apostar a un programa diario de cuatro horas con panel estable, archivo, cámaras ocultas y música en vivo parece un acto de fe casi romántico. Pero también es, en buena medida, un regreso al origen: a esa idea de mesita de luz, galera y teléfono que durante años nos hizo creer que cualquier vecino podía sentarse a conversar con un conductor famoso. Mi recomendación, si me permiten el tono confesional que me sale cuando el tema se vuelve personal, es que le demos una oportunidad al ciclo el próximo miércoles a las 21. Total, si algo nos enseñó aquella camada de chamamés que cantábamos de chicos con los más grandes, es que las historias importantes siempre empiezan con alguien que se anima a sentarse a la mesa y abrir la boca.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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