El techo cambiario de noviembre queda a casi $1.989 y el mayorista sigue lejos de ese límite
Con el IPC de septiembre en 1,9%, el corralito superior del dólar oficial se recalculó y pasó de $1.951 a $1.989. El mayorista cerró en $1.512,50 y acumula apenas 3,8% en el año, frente a una inflación de 23,6%.
El dólar mayorista terminó la rueda de ayer en $1.512,50, su valor más bajo desde mediados de septiembre, y volvió a mostrar una brecha amplia respecto del techo del corredor de flotación que maneja el Banco Central. Según los cálculos que tomó como referencia el dato de inflación de septiembre, publicado por el INDEC con una variación mensual de 1,9%, el límite superior de la banda cambiaria para noviembre quedó ajustado en torno a los $1.989,12. Esa referencia implica un salto de $38,15 frente al tope que rigió durante octubre, que se había ubicado en $1.950,97.
Un acumulado anual que corre muy detrás de la inflación
En lo que va de 2026, el tipo de cambio oficial apenas avanzó $5,80, equivalentes a un 3,8%. El número choca de lleno con la inflación acumulada del mismo período, que alcanza el 23,6%: en términos reales, el peso se apreció frente al dólar. La distancia entre el mayorista de ayer y el techo de noviembre ronda el 27,8%, la segunda brecha más amplia desde que el esquema de flotación dentro de bandas entró en vigencia.
Para dimensionar lo que implica ese colchón, alcanza con poner los números en fila: el mayorista terminó en $1.512,50, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta un promedio cercano a $1.585 para noviembre y un cierre en torno a los $1.614 para diciembre, lo que dejaría una devaluación anual en el orden del 11,5%. Son cifras consistentes con un esquema que, por ahora, no necesita tocar el techo.
La lectura de los analistas: espacio amplio, pero sin saltos a la vista
En ese contexto consulté a Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, que suele seguir de cerca la dinámica del tipo de cambio. El analista me explicó que un salto hasta la zona del techo es "técnicamente posible", porque el dólar "tiene espacio de sobra hasta la banda superior y no sería nada dramático". Sin embargo, consideró poco probable una suba tan pronunciada en noviembre, y lo fundamentó en un razonamiento ordenado: la liquidación de divisas del agro y otros exportadores tiende a aumentar en esa época del año y tiende a mantener al mayorista relativamente calmo.
“El mayor factor de riesgo puede venir desde el escenario global con un fortalecimiento del dólar. Aun así, la apreciión del real brasileño funciona como amortiguador para el peso.”Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras
Reschini también marcó un punto que en el interior productivo se repite seguido: el tipo de cambio real no se define solo mirando el techo de la banda. Mientras la dinámica global empuje al dólar hacia arriba y el real siga firme, la presión sobre el peso argentino queda contenida. A la inversa, si el escenario internacional se revierte y la moneda brasileña se debilita, la historia puede cambiar.
- El techo del corredor para noviembre quedó cerca de $1.989,12, unos $38,15 por encima del tope de octubre.
- El mayorista cerró ayer en $1.512,50 y se ubica cerca del 27,8% por debajo del límite superior.
- En 2026, el dólar oficial acumula 3,8% frente a una inflación de 23,6%: el peso se apreció en términos reales.
- El REM proyecta un mayorista en torno a $1.585 en noviembre y cerca de $1.614 en diciembre, con una devaluación anual del 11,5%.
- Para Andrés Reschini (F2), un salto al techo es técnicamente posible, pero poco probable; el riesgo principal vendría del frente externo.
Para quien cobra en pesos, paga servicios en dólares o simplemente mira la cotización para decidir un ahorro, el cuadro resumido es este: el oficial sigue un cuarto por debajo del techo teórico, las proyecciones no anticipan saltos bruscos en los próximos meses y la pulseada de fondo se juega más afuera que adentro. La última seca grande que me tocó cubrir en el campo dejó una enseñanza parecida: cuando el agua vuelve despacio y el tipo de cambio no acompaña, el productor resigna margen en silencio. Hoy el ruido está en la banda cambiaria, pero la discusión de fondo, la de los precios relativos, se sigue dando lote por lote.
