El Loco de Cruz Alta: Darío Franco revive en Mendoza y le hace sombra a los grandes
A los 57 años, el cordobés que mamó la escuela Bielsa puntea el Grupo A del Clausura con Gimnasia de Mendoza. Volvió a primera después de casi una década deambulando por el ascenso y el exterior, y este viernes recibe a Defensa y Justicia.
Acá estoy de nuevo, señores, con una historia que me reconcilia con el fútbol: la de un tipo laburante que se formó debajo del placard de Marcelo Bielsa, se sacó el cuero en el ascenso y ahora, a los 57 pirulos, le hace fuerza a los que mandan en primera. Darío Franco volvió a la máxima categoría después de casi diez años y, como si fuera un debutante con suerte, mete a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en lo más alto del Grupo A del Clausura con 16 puntos, la misma cantidad que tiene Vélez pero con mejor diferencia.
Un trotamundos de la pelota
Franco nació en Cruz Alta, Córdoba, se crió como volante en Newell's y hasta se puso la camiseta de la selección bajo las órdenes de Coco Basile. Le metió cuatro goles con la Albiceleste, incluido un cabezazo en el 2-2 ante Inglaterra en Wembley por la Copa Sir Stanley Rous y un doblete a Brasil. Pero el recorrido como director técnico fue otra cosa: desde que dejó Aldosivi en mayo de 2017, pasó por Instituto en dos etapas, se fue a Chile a San Luis de Quillota, recaló en Olmedo de Ecuador durante la pandemia, dirigió a Gimnasia de Jujuy, a Binacional de Perú, a Almirante Brown y a Quilmes. Su última parada antes de Mendoza fue Arsenal, donde estuvo de abril a octubre de 2025: 24 partidos, 8 victorias, 4 empates, 12 derrotas y salida por acuerdo mutuo.
En la cantina del pueblo siempre dicen que volver a primera a esa edad es para pocos. Franco lo hizo, y con declaración de principios incluida: empate 2-2 ante Boca en el último suspiro y goleada 3-0 a Independiente en Avellaneda. El Loco de Cruz Alta, como lo empezaron a bautizar en las tribunas mendocinas, llegó para quedarse.
Bielsa puro, de la cabeza a los pies
El sello es inconfundible. Franco lo cuenta sin vueltas: pressing alto, ataque con muchos hombres, solidaridad y correr cuando se pierde la pelota. Hasta los gritos desde el banco tienen una función táctica: mantener al equipo enchufado. "Creo que superamos al rival de principio a fin; en los primeros 15 minutos, si anotábamos tres goles creo que estaba bien", dijo después del partido con Boca. Y claro, en Mendoza se comieron un asado con chimichurri para festejar: el que pega primero, pega dos veces, dicen los muchachos del banco.
“Trato de incorporar cosas de él, como el pressing en campo rival, el ataque con mucha gente, que el equipo sea solidario y que todos corran cuando la pelota se pierde.”Darío Franco
Los nombres del arranque
- Goleador del torneo: Agustín Módica, mendocino, 8 tantos.
- Asistencias: Esteban Fernández, 3.
- Mediocampo y ataque: Facundo Lencioni, Luciano Cingolani e Ignacio Sabatini.
- Valor estimado del plantel: 16 millones de euros.
Este viernes, Gimnasia recibe a Defensa y Justicia en Mendoza con la chance de estirar la punta. Grupo A: Gimnasia de Mendoza 16, Vélez 16, Estudiantes 14, Boca 13.
