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Martes, 20 de octubre de 2026
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El Batman que Affleck soñó y que el cine nunca terminó de filmar

Las memorias de Joe Manganiello rescatan un guion perdido: una cacería de Deathstroke contra Bruce Wayne que mezclaba el thriller psicológico de Fincher con la cinemática del videojuego Arkham Origins. Un viaje a un proyecto que quedó en el tintero del universo DC.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 1 h
El Batman que Affleck soñó y que el cine nunca terminó de filmar

Caminos que no se andan, promesas que el tiempo se lleva. Me senté a leer con la misma pausa con la que se toma un mate cocido en una tarde de enero, y lo que encontré me reconcilió con una idea que muchos teníamos dando vueltas desde hace casi una década. Joe Manganiello, el Joe de toda la vida para los que seguimos su carrera desde los tiempos de True Blood, acaba de poner en blanco sobre negro uno de los relatos más esperados por los fans del universo DC: el argumento completo de la película de Batman que Ben Affleck soñó con escribir, dirigir y protagonizar, y que el destino nunca dejó que llegara a la pantalla grande. En Bloodlines: A Memoir, sus memorias de reciente aparición, el actor despliega con pelos y señales una trama que combina el thriller psicológico más afilado con la épica superheroica, y lo hace apelando a recuerdos muy concretos de las conversaciones que mantuvo con Affleck en plena etapa de producción.

Para entender la magnitud del asunto hay que remontarse a los años en que Warner Bros apostaba a un universo extendido de DC al estilo Marvel. Era un proyecto cinematográfico enorme, ambicioso, cargado de expectativas, y dentro de ese rompecabezas Affleck tenía entre manos una pieza que prometía cambiarle la cara al personaje. La idea original, según cuenta el propio Manganiello, era reimaginar a Batman como una suerte de súper héroe atravesado por el universo de The Game, aquel thriller que David Fincher filmó en 1997 con Michael Douglas a bordo. La estructura era directa y demoledora: Deathstroke, el mercenario a quien Joe debía darle cuerpo en la pantalla, aparecía en la vida de Bruce Wayne con una certeza inapelable, la de que el Hombre Murciélago había asesinado a su propio hijo. Esa convicción, que funciona como motor narrativo de todo el film, empujaba al villano a una cacería personal que lo llevaba a irrumpir en la mismísima Baticueva, a tomar como rehén al entrañable Alfred Pennyworth, y a segar la vida del comisionado Jim Gordon en uno de los giros más desgarradores que se recuerden para el género.

Batgirl, un tren elevado y un videojuego como mapa

Pero la cosa no terminaba ahí, ni mucho menos. El guion que Affleck tenía entre manos incluía un elemento que los fans venían reclamando desde hacía rato: la incorporación de una nueva Batgirl. La superheroína se sumaba al Caballero Oscuro no como convidada de piedra, sino como aliada central en una pelea que dejaba a ambos al borde de la muerte, antes de escapar a último momento subidos a un tren elevado de Gotham. La imagen es poderosa, cinematográfica hasta la médula, y remite de manera inevitable a las mejores secuencias de acción que el cine de superhéroes supo regalarnos en las últimas décadas.

Ahora bien, el verdadero regalo para los memoriosos llega sobre el final. Manganiello relata que Affleck le confirmó, en una de esas conversaciones que quedaron grabadas en la memoria del actor, que la pelea definitiva entre Batman y Deathstroke se filmaría tomando como referencia directa la cinemática de Batman: Arkham Origins, el videojuego de 2013 cuya escena de apertura, vale la pena recordarlo, había sido dirigida por Tim Miller, el mismo que después llevaría a Deadpool a la pantalla. La elección no era caprichosa: se trataba de buscar un despliegue visual que mezclara el cuerpo a cuerpo más brutal con una planificación coreográfica casi de ballet callejero. Y la promesa es de esas que se quedan dando vueltas en la cabeza de cualquier aficionado al género.

Por qué nunca se rodó y qué pasó después

El proyecto fue cancelado, como tantas otras cosas en la industria cuando los números no cierran o cuando las direcciones creativas cambian de manos. La historia del personaje, sin embargo, siguió su derrotero por otros carriles. En 2022 llegó a los cines The Batman, con Robert Pattinson en el papel protagónico y Matt Reeves en la silla de director, una película que revisó los orígenes del mito con un tono más detectivesco y terrenal. El futuro del Hombre Murciélago, en el nuevo universo que James Gunn y Peter Safran están construyendo desde DC Studios, incluye títulos como The Brave and the Bold y The Batman Part II, que prometen mantener vivo al personaje durante los próximos años.

“Lo que Manganiello rescata en sus memorias no es apenas la crónica de un proyecto frustrado, sino el retrato de una idea que podría haber cambiado para siempre la manera en que miramos a Batman en la pantalla grande.”Aníbal Benítez

Les recomiendo, si todavía no lo hicieron, hacerse con Bloodlines y recorrer página por página estas memorias que son, también, un pequeño acto de justicia con la historia que nunca se filmó.

  • Releer las memorias completas de Joe Manganiello
  • Buscar la escena de apertura de Batman: Arkham Origins dirigida por Tim Miller
  • Revisar The Brave and the Bold y The Batman Part II para seguirle el pulso al personaje

Les recomiendo, si todavía no lo hicieron, hacerse con Bloodlines y recorrer página por página estas memorias que son, también, un pequeño acto de justicia con la historia que nunca se filmó.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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