Del tango en la Glorieta a las cumbres del Gutiérrez: dos postales argentinas en una guía mundial de viajes
La selección Best in Travel 2027 volvió a poner a Buenos Aires y a Bariloche en el mapa de los destinos recomendados a nivel global, con propuestas que combinan baile, senderismo, lago y chocolate.
Cada año, cuando las grandes guías internacionales sus listados de lugares imperdibles, queda flotando una pregunta que excede al turismo y atraviesa la identidad: qué imagen de un país se decide mostrar al mundo y, sobre todo, qué se invita a hacer con el cuerpo y con el tiempo a quien decide visitarnos. La edición 2027 de Best in Travel no esquivó esa discusión: entre los 50 destinos elegidos incluyó a la Argentina por partida doble, con Buenos Aires y San Carlos de Bariloche como representantes de dos experiencias que, a primera vista, poco tienen que ver entre sí y que, sin embargo, comparten un mismo rasgo: la convocatoria a habitar el lugar en lugar de contemplarlo desde afuera.
¿Por qué la guía eligió a Buenos Aires y a Bariloche en la misma lista?
La respuesta parece estar en la voluntad de ofrecer al viajero dos maneras contrastantes de entender el territorio argentino: una urbana y profundamente cultural, la otra natural y patagónica. Para la capital, la reseña firmada por Isabel Albiston pone el foco en el tango y, más precisamente, en la posibilidad de sumarse a las pistas donde bailan los propios vecinos, en lugar de reducir la experiencia al rol de espectador. La propuesta se ilustra con imágenes de parejas desplegando pasos en la Glorieta de Barrancas de Belgrano, ese rincón porteño que oficia de escenario cotidiano y que la guía rescata como emblema del encuentro entre personas a través del baile.
En paralelo, la reseña sobre Bariloche y la Región de los Lagos, escrita por Christine Gilbert, propone tomar a la ciudad como base para explorar un entorno de montaña que combina caminatas hasta lagunas de altura, salidas de stand up paddle por el lago Gutiérrez y la apertura de nuevos recorridos para escalar en roca. A ese menú se suma el chocolate artesanal como atractivo gastronómico y, como mojón temporal concreto, una nueva edición de Bariloche a la Carta prevista del 5 al 12 de octubre de 2026, con hoteles, restaurantes, productores, chocolaterías, casas de té y cervecerías artesanales trabajando en sintonía.
- En Buenos Aires: integrarse a las pistas de tango y bailar con los vecinos, no solo mirar.
- En Bariloche: usar la ciudad como base para caminatas, stand up paddle en el lago Gutiérrez y escalada en roca.
- Probar el chocolate artesanal y planificar la visita en torno a Bariloche a la Carta, del 5 al 12 de octubre de 2026.
- Combinar naturaleza y gastronomía en la Región de los Lagos como una experiencia única.
El dato no es menor si se observa el resto del listado: la guía comparte a Buenos Aires y a Bariloche con destinos como el Véneto italiano, el Red Centre australiano o Chengdú, en China, y completa la presencia sudamericana con las Islas Galápagos, pertenecientes a Ecuador. Estar entre los 50 elegidos no garantiza flujo turístico ni inversión, pero sí garantiza visibilidad, y la visibilidad, en tiempos de competidores globales que pelean cada visitante, es un recurso que se pelea con estrategia.
¿Qué se pone en juego cuando se eligen estas postales?
Se pone en juego, ni más ni menos, la definición de cómo se quiere ser leído desde afuera. Cuando una guía internacional decide que la Argentina es tango en la Glorieta de Barrancas de Belgrano y caminatas con chocolate en Bariloche, no está inventando nada: está eligiendo recorte. Y los recortes, en turismo, terminan moldeando itinerarios, reservas hoteleras, políticas públicas y hasta expectativas de quienes viven en esos lugares todo el año. Por eso, más allá del acierto comercial de aparecer en Best in Travel 2027, el desafío para los próximos años será convertir esa foto instantánea en una estadía prolongada, en la que el visitante se vaya con la sensación de haber entendido algo del lugar y no solo de haberse sacado una foto en un escenario montado para él.
“Lo que está en juego no es solo cuántos turistas lleguen, sino bajo qué relato los recibimos y qué se llevan puesto cuando se van.”Lisandro Ojeda, Ambiente y conservación
