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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Curazao, la isla del sur del Caribe que se recorre con los pies en el agua y los ojos bien abiertos

Más de 35 playas, una capital declarada Patrimonio de la Humanidad y una excursión en buggy por la costa oeste: la propuesta de la isla para quienes quieran algo más que arena y mar, con vuelos desde Argentina confirmados para enero de 2027.

Por Tomás GaunaTurismo y esteros · · hace 1 h
Curazao, la isla del sur del Caribe que se recorre con los pies en el agua y los ojos bien abiertos

Amanece en la costa oeste de Curazao y lo primero que se escucha es el rumor de las olas metiéndose en las calas, ese sonido grave y repetido que parece un latido. Mientras el sol empieza a estirarse sobre los acantilados de piedra, uno entiende que esta isla del sur del Caribe no se agota en una postal playera: hay mar, sí, pero también ciudad, barrancos, cuevas y una tradición musical de raíz africana que pide ser escuchada con el mismo respeto que se le pide al paisaje.

Willemstad, una ciudad que se cruza en barco

La capital, declarada Patrimonio de la Humanidad, reúne edificios de arquitectura holandesa pintados en colores fuertes, murales, restaurantes y cafés al aire libre. Para moverse entre sus dos orillas, conviene saber que hay un ferri gratuito que atraviesa la bahía de Santa Ana en pocos minutos, cerca del puente Reina Juliana: un viaje corto pero útil, que evita rodeos y de paso regala una vista linda de la fachada urbana. Otro punto obligado es el Mercado Flotante, donde los vendedores ofrecen frutas y verduras llegadas desde Venezuela en barcazas coloridas.

Dónde comer sin que la cuenta duela

A la hora del hambre, Plasa Bieu es una parada concreta: reúne puestos que preparan platos típicos en el momento, con opciones que se consiguen por unos pocos dólares. La cocina de la isla va y viene entre pescados, mariscos y carnes de res y cerdo, y el picante aparece en muchas preparaciones, así que conviene tenerlo presente al elegir. Como consejo práctico, vale la pena arrancar por los sabores locales antes de pedir cualquier plato conocido de memoria.

Playas, fauna y snorkel sin alejarse mucho

Las playas de Curazao suelen dibujarse como calas abrazadas por acantilados de piedra, y se reparten entre sectores públicos y gratuitos y otros a los hoteles. En varias costas se ven peces desde la orilla, y se puede practicar snorkel sin alejarse demasiado de la entrada al agua, lo que las vuelve accesibles para quienes no hacen buceo pero quieren llevarse algo más que un bronceado.

La excursión en buggy por la costa oeste

Para cambiar de aire, Curacao Tours propone una salida de cuatro horas en vehículos UTV por la costa oeste, a un precio informado de 240 dólares por persona. Los participantes pueden conducir o ir como acompañantes, siempre detrás de un guía que marca el ritmo por rutas y senderos. El itinerario incluye la Cueva de las Brujas, donde se observan estalactitas, estalagmitas, murciélagos y pequeños cangrejos protegidos que no deben pisarse, y después una parada en Kleine Knip, con tiempo para bañarse, descansar en reposeras bajo sombrillas y comer una barbacoa antes del regreso.

Tambú y vuelos desde Argentina

La propuesta cultural suma tradiciones musicales de raíz africana, como el tambú, que combina percusión, canto, palmas y baile: una cita ideal para quienes quieran entender la isla más allá de sus costas. Para los viajeros argentinos, Aerolíneas Argentinas anunció el inicio de la ruta a Curazao el 2 de enero de 2027, con cuatro frecuencias semanales, dos de ellas directas. Un dato que cambia la ecuación: la isla deja de ser una escala lejana y se convierte en un destino al alcance de un vuelo desde Buenos Aires, con la excusa justa para empezar a armar la valija.

TG
Tomás GaunaTurismo y esteros

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