Cuando la maquina se cansa de pasar por la puerta y decide vivir adentro del gallinero
Los agentes de inteligencia artificial ya generan mas trafico que cualquier persona navegando desde su compu, y eso esta rompiendo el trato de siempre entre quien produce informacion y quien la difunde. La industria empieza a discutir como cobrarle a las maquinas lo que antes pagaba el lector humano.
Amanece todavia sin luz franca sobre el espejo de agua y, mientras el silencio se corta con un par de picos de garzas, uno piensa en lo raro que se volvio esto de publicar en internet. Yo arranque en este oficio cuando la regla de oro era sencilla: usted escribe, alguien lo lee del otro lado, y en el medio hay un buscador que oficia de puente y cobra su comision con un aviso. Hoy esa arquitectura se esta dando vuelta como un guante mojado, y la noticia que llega de afuera lo confirma con una cifra que asusta: los agentes de inteligencia artificial ya mueven mas trafico web que todos los usuarios humanos juntos.
Lo que paso fue que la inteligencia artificial dejo de ser un programa al que uno le hace una pregunta por curiosidad y se convirtio en un ejercito de agentes automaticos que recorren millones de paginas a velocidades imposibles, ejecutan tareas en paralelo y nunca se detienen a mirar un banner, a suscribirse a un newsletter ni a comprar una entrada para el show del sabado. Consumieron el contenido sin pasar por la caja.
El trato roto entre buscadores y diarios
Durante decadas hubo un acuerdo tacito que sostenia al periodismo digital: Google y compania indexaban los articulos y, a cambio, mandaban lectores que dejaban un clic, una suscripcion o al menos una impresion publicitaria facturable. Ese equilibrio se esta rompiendo porque la inteligencia artificial responde consultas directamente, resume la nota y se lleva al usuario sin que este visite jamas la pagina original. El contenido se usa, pero el intercambio economico que lo financiaba deja de ocurrir.
Los diarios son un caso testigo de lo que esta pasando: son valiosos para los modelos porque estan escritos por personas que manejan el lenguaje con oficio y porque publican informacion de actualidad que los sistemas de entrenamiento no pueden sacar de otro lado. Si esa materia prima se seca, no hay quien la reponga.
Una internet doble, con capa visible y capa oculta
- Hay una capa para usuarios humanos, con sus clics, sus anuncios y sus tiempos lentos de lectura.
- Hay otra capa invisible, donde agentes automaticos operan de manera continua y consumen contenido sin detenerse.
- En esa segunda capa el contenido se usa, pero no se paga, no se cita la fuente y no queda huella economica para quien lo produco.
Como empezar a cobrarle a las maquinas
Algunas empresas de infraestructura web estan trabajando en mecanismos para que el creador decida que bots pueden entrar a su sitio y bajo que condiciones economicas. La idea es armar un mercado donde usar un dato para entrenar o responder a un modelo implique una compensacion para quien lo produjo. Todavia no hay un estandar unico ni una regulacion global que obligue a sentarse en esa mesa, aunque Australia dio un paso clave en 2021 con una ley que fuerza a las grandes plataformas a negociar pagos con los medios.
La cuestion del trafico de referencia, ademas, se complico: cuando uno llegaba a un sitio desde un buscador quedaba registrado de donde venia, y eso permitia medir el aporte de cada fuente. Con los modelos respondiendo en pantalla, ese hilo se corta y empieza un nuevo problema a resolver.
Si este tema le dio vueltas en la cabeza mientras leia, le tiro un consejo de los que a mi me sirven: para seguir de cerca el pulso de la industria, vaya hasta la barra del Puerto de San Fernando al atardecer, pidase una caña y un plateada, y metase en cualquier conversacion de mesa de tres o cuatro que este hablando del asunto. Se va a volver con mas data que cualquier panel de metricas. Y si algun dia viajamos juntos, le prometo una recorrida por los esteros para conversar largo sobre como las maquinas cambiaron la forma de ganarse el diario.
