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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Comodoro Rivadavia se prepara para un 2027 con ballenas sei, mariscos del golfo y caminatas sobre los restos de un bosque petrificado

La capital del petróleo en Chubut suma conectividad aérea, patrimonio geológico y una nueva estación náutica a una oferta que ya combina estepa, costa y cocina regional. La temporada de avistaje de cetáceos arranca en febrero del año que viene y se perfila como el gran imán para los visitantes.

Por Tomás GaunaTurismo y esteros · · hace 15 d
Comodoro Rivadavia se prepara para un 2027 con ballenas sei, mariscos del golfo y caminatas sobre los restos de un bosque petrificado

Amaneció con un cielo limpio sobre el golfo San Jorge y el viento de la meseta todavía no terminaba de acomodarse. Yo estaba parado en la costanera de Comodoro Rivadavia, mirando cómo la luz se estiraba sobre el agua, y la primera sensación que tuve fue esa vieja y querida impresión patagónica de estar en un lugar donde la naturaleza manda más que cualquier calendario. Por eso, cuando me tocó armar esta nota, me quedé pensando en todo lo que esta ciudad chubutense está empezando a ofrecer para quien tenga la paciencia de venir en cualquier momento del año y, muy en particular, a partir de febrero de 2027, cuando se abra formalmente la temporada de avistaje de ballenas sei.

Cómo llegar y dónde quedarse

Antes de meterse en el terreno conviene ordenar lo básico: Comodoro Rivadavia cuenta con más de cincuenta vuelos semanales que la conectan con Buenos Aires, Córdoba y otros puntos de la Patagonia, una frecuencia alta para una ciudad del sur y que permite armar escapadas de cuatro o cinco días sin grandes dolores de cabeza. La oferta hotelera está a la altura de esa conectividad y se complementa con opciones gastronómicas que miran tanto al mar como a la estepa, algo que voy a desarrollar más adelante.

Caminatas, bicicleta y viento sobre el agua

Quien guste de caminar tiene como clásico ineludible el Pico Salamanca, una formación de 576 metros de altura cuyo ascenso es exigente pero recompensa con una vista panorámica del golfo, del mar abierto y de las geoformas del sector norte de la ciudad. A esa propuesta se suman circuitos de ciclismo y cabalgatas, además de actividades acuáticas como kitesurf y windsurf, que aprovechan los vientos sostenidos del golfo San Jorge.

  • Pico Salamanca: trekking de exigencia media-alta con vista al golfo y al mar.
  • Ciclismo y cabalgatas por la meseta y los faldeos.
  • Kitesurf y windsurf en las aguas del golfo San Jorge.
  • Buceo y esnórquel con lobos marinos, a pocos minutos de navegación.
  • Avistaje de ballenas sei desde febrero de 2027, hasta unas dos millas de la costa.

Rocas Coloradas, un museo al aire libre

Si hay un paseo que recomiendo especialmente es el Área Natural Protegida Rocas Coloradas. Ahí los colores rojizos del terreno se mezclan con el azul del mar y aparecen, como escondidos, restos de bosques que se petrificaron hace millones de años, además de sectores donde se concentra la fauna. Caminar entre esas rocas es hacerlo sobre un archivo geológico abierto, ideal para quienes llegan a Comodoro buscando algo más que playa y quieren llevarse una imagen distinta de la Patagonia.

La mesa: mar, estepa y productores locales

Después de una jornada así, lo que el cuerpo pide es sentarse a la mesa, y la oferta gastronómica de Comodoro responde con lo mejor de la comarca. Aparecen el cordero patagónico y el guanaco como cartas de presentación de la estepa, y del mar llegan los langostinos del golfo San Jorge y la centolla que aportan los pescadores artesanales, además de platos con algas locales y una coctelería en crecimiento. Iniciativas como Festín de Sabores funcionan como vidriera para esa producción regional y dan una idea de lo movediza que está la cocina del destino.

Petróleo, inmigrantes y una nueva estación náutica

El recorrido urbano completa la experiencia con la historia que le dio nombre a la ciudad: el petróleo. El descubrimiento en el Pozo N.° 2, a comienzos del siglo XX, atrajo empresas y fue armando barrios enteros vinculados con esa actividad, una memoria que conserva el museo del petróleo. A ese patrimonio se suma la herencia de las corrientes inmigrante que llegaron con la industria, y como novedad, Comodoro acaba de poner en marcha una nueva estación náutica que ordena y potencia toda la oferta marina. Yo, si tienen que armarse la valija, les diría que se guarden al menos una tarde para caminar por el centro, otra para subir al Salamanca y una jornada entera dedicada al mar, porque la combinación de estepa, golfo y ballenas sei es, por ahora, la apuesta más fuerte de esta ciudad para los próximos años.

TG
Tomás GaunaTurismo y esteros

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