Cerúndolo y Tirante pusieron a Argentina a un paso de sellar la serie ante Turquía en Neuquén
El equipo nacional arrancó la Copa Davis con dos victorias sin ceder sets y quedó a un triunfo de asegurar la permanencia y volver a los Qualifiers.
Salió todo redondo en el Ruca Che. Argentina barrió los dos singles del sábado, no cedió un solo set y quedó a un paso de cerrar la serie ante Turquía por el Grupo Mundial I de la Copa Davis. Cerúndolo y Tirante, los dos tanques de la jornada, dejaron la parada servida para este domingo.
Cerúndolo abrió el camino
Fran Cerúndolo, número 23 del mundo y la mejor raqueta argentina del momento, hizo los deberes en el primer turno. Le metió un 6-0 inapelable a Yanki Erel, 329 del ranking, y después aguantó un segundo set más peleado para terminar 6-4. Partido resuelto en una hora y media, con el quiebre clave sobre el final para cerrar el 5-4 y servir con autoridad. Cumplió el capo, sin sobrarle nada.
Tirante, el platense que no perdonó
Después se vino Thiago Tirante, el platense de 25 años que viene pidiendo pista. El número 52 del mundo no le dio chances a Mert Alkaya, ubicado en el 296, y lo despachó por 6-2 y 6-4 en sets corridos. Segundo punto al bolsillo, dos a cero la serie, y a la cantina a celebrar con un buen asado patagónico que no me voy a perder ni loco.
- Cerúndolo venció a Erel por 6-0 y 6-4 en poco más de una hora y media.
- Tirante superó a Alkaya por 6-2 y 6-4 y selló el 2-0 parcial.
- Argentina quedó a un triunfo de asegurar la permanencia en el Grupo Mundial I.
- La serie se disputa en el estadio Ruca Che de Neuquén, con tribunas colmadas.
El balance del sábado dejó una ventaja concreta y la sensación de que la serie se puede definir temprano. Para asegurar la permanencia y regresar a los Qualifiers, al equipo de Guillermo Coria le alcanza con quedarse con uno de los dos puntos en juego este domingo, ya sea en el dobles o en el singles que cierre la jornada.
Mientras tanto, en la cancha la fiesta fue completa: himno, tribunas explotadas y dos victorias que viajaron rápido hacia Buenos Aires. Yo me quedo con la imagen del Ruca Che colmado y con la certeza de que, pase lo que pase el domingo, la Davis ya tiene dueño en Neuquén. A meterle, muchachos.
