Cerúndolo se planta en Shanghai y ahora va por el monstruo: cita con Alcaraz en segunda ronda
El porteño debutó con un triunfo sólido sobre el colombiano Mejía y se ganó el derecho de cruzarse con el número 3 del mundo, en lo que será apenas el segundo enfrentamiento entre ambos.
Che, esto no es joda. A veces el tenis te regala una de esas historias que parecen escritas por un guionista caprichoso: Juan Manuel Cerúndolo, con toda la cara de pibe que tiene, se sentó en la mesa grande del Masters 1000 de Shanghai y le tocó de compañero de sillón nada menos que a Carlos Alcaraz, el español que ya sabe lo que es levantar un trofeo de Grand Slam y que, encima, viene de comerse el circuito con pala.
Un debut sin sobresaltos
Antes de pensar en Alcaraz, el porteño tuvo que hacer los deberes. Y los hizo. Se sacó de encima al colombiano Nicolás Mejía por un doble 6-4, en una hora y 22 minutos de juego. Partido serio, sin tropezones, con la dosis justa de paciencia y la agresividad necesaria para no dejarle aire a un rival que venía a vender cara la derrota. Primera victoria de Cerúndolo en el torneo chino, primera señal de que esta semana puede ser larga.
Ahora viene lo bueno, lo que de verdad le hace cosquillas al corazón del hincha. Al otro lado de la red lo espera Alcaraz, número 3 del ranking ATP, un jugador que juega como si la pelota le debiera algo. Y hay un dato que no es menor: el único antecedente entre ambos data de las Next Gen Finals de 2021, y en aquella oportunidad se lo llevó el español, que después se consagraría campeón de aquel torneo. Es decir, Cerúndolo no solo debuta en un cruce con un top 3: lo hace con la espina de no haberle podido ganar nunca.
La legión argentina tiene su propia batalla
Porque mientras Juan Manuel se prueba el traje de candidato, otros compatriotas también salieron a la cancha en Shanghai. Francisco Cerúndolo, el hermano mayor, ya tiene su lugar asegurado en la tercera ronda: derrotó al ruso Roman Safiullin por 7-6 (5) y 6-3, y se viene un cruce con el checo Jakub Mensik, rival al que ya le ganó tres veces, la última hace apenas una semana en los octavos de final de Beijing, por doble 6-3. El dato no es menor: llega con el manual abierto y la confianza por las nubes.
- Camilo Ugo Carabelli enfrenta al canadiense Felix Auger-Aliassime desde la 1 de la madrugada argentina.
- Thiago Tirante, a la misma hora, se mide con el español Rafael Jódar.
- Sebastián Báez espera por el ganador del cruce entre el francés Valentin Vacherot y otro rival por definir, una vez que termine el partido de Cerúndolo.
- Tomás Etcheverry tiene compromiso ante el checo Dalibor Svrcina, aunque todavía no se confirmaron día ni horario.
La jornada, a esta altura, se presenta como una de las más ricas para el tenis argentino en lo que va de la gira asiática. En la cantina del torneo, entre un café con leche y medialunas, el murmullo es claro: los pibes están. Algunos en su mejor versión, otros dándose el gusto de cruzarse con monstruos del ranking. Cerúndolo, al que en el circuito ya empiezan a apodar el Peque del barrio de Caballito por esa mezcla de talento y desfachatez, tiene por delante el partido más importante de su año.
¿Podrá dar el golpe? No lo sé. Nadie lo sabe. Pero mientras la pelota no pique, uno se permite soñar con la foto del porteño festejando en Shanghai. Posiciones en la próxima página. Como debe ser.
