Colapinto se la bancó con un Alpine roto y largará noveno en Bakú: pura entrega del pibe
Décimo en la clasificación, pero heredó un puesto por la sanción a Sainz. Sufrió con los frenos y la batería, igual metió el A526 en Q3. La carrera, este domingo a las 8 de la mañana.
Che, tire pa' arriba que el pibe la peleó. Franco Colapinto cerró la clasificación del Gran Premio de Azerbaiyán con el décimo tiempo, pero este domingo arrancará noveno gracias a los seis puestos de penalización que le cayeron a Carlos Sainz por hacer caso omiso de las banderas amarillas con su Williams. Regalo divino, en el circuito más traicionero del calendario. Ahí lo tenés, al de Pilar, otra vez en zona de puntos antes de que gire la primera curva.
Un Alpine que se quejaba más que yo un lunes a la mañana
No fue un sábado fácil para el argentino. El A526 llegó a Bakú con dos dolencias viejas: los frenos no mordían como tenían que morder y la batería se quedó sin punch en el peor momento. Colapinto lo contó con la franqueza que lo caracteriza: no podía frenar fuerte sin que se bloqueara todo, las cubiertas se recalentaban como hornalla de cantina y la curva se le hacía un barrial. Un quilombo. Y encima, en las rectas largas de Bakú, la falta de succión le robaba entre cuatro y cinco décimas por giro. Plata pura que se le iba por el caño de escape.
Igual, el pibe no se guardó nada. En el sector del castillo se jugó el todo por el todo y metió la vuelta que le dio el pasaje a Q3. Después de haberle tirado una mano a su compañero Pierre Gasly, que terminó séptimo, se encontró con una tanda final donde el auto no lo acompañó. Pero así y todo, quedó entre los diez. Con lo que tenía. Con lo que podía. Eso vale doble.
La carrera: a comerse el circuito desde la novena
Para la prueba del domingo, que larga a las 8 de la mañana de la Argentina y recorre 51 vueltas, Colapinto avisó que revisará los datos junto a su ingeniero Stuart Barlow y que evalúan cambiar la estrategia. La idea es clara: si el ritmo de carrera acompaña, hay puntos al alcance de la mano. Bakú siempre regala algún Safety Car, alguna rotura, alguna locura en la primera curva. El que esté firme, suma. Y este pibe, firme, está.
Antes de subirme a la tribuna, pasé por la cantina del paddock y me zampé una empanada de carne y un café cortado bien amargo, mientras repasaba los tiempos. Viene bien el domingo para soñar despierto. Pido un top diez y me banco lo que venga. Porque este muchacho, cuando tiene un fierro que no anda, le mete igual. Y eso, en una Fórmula 1 cada vez más fría, no tiene precio.
- Salida: noveno puesto en la grilla de Bakú (séptima fila del lado limpio).
- Clasificación: décimo, con paso a Q3 incluido tras el esfuerzo en el sector del castillo.
- Problemas: frenos con bloqueo, cubiertas recalentadas y pérdida de potencia de la batería.
- Ayuda al equipo: colaboró con Gasly (7°) antes de sellar su propia vuelta a Q3.
- Hora de la carrera: 8:00 de la Argentina, 51 vueltas, circuito callejero de 6,003 km.
Posiciones finales del campeonato de constructores tras la clasificación en Bakú: McLaren 374, Mercedes 221, Red Bull 290, Ferrari 286, Williams 133, Racing Bulls 56, Aston Martin 55, Sauber 38, Haas 36, Alpine 21. Ahí anda Colapinto, debajo del medio pelo del ranking, con la guapeza como bandera hasta que el auto le dé una mano. Vamos, Franco. Vamos que se puede.
