ARBA lanza moratoria con quita de hasta el 40% y condiciona los beneficios de 2027 a estar al día
Del 26 de octubre al 31 de diciembre, los contribuyentes bonaerenses podrán regularizar deudas de Ingresos Brutos, Sellos, Inmobiliario y Automotor. El descuento mayor se obtiene pagando al contado en la primera etapa, y adherir al régimen será la llave para acceder a las bonificaciones del año próximo.
A partir del lunes 26 de octubre se abre en la provincia de Buenos Aires una ventana que muchos contribuyentes vienen esperando desde hace meses: el régimen de regularización impositiva que ARBA puso en marcha y que promete descuentos de hasta el 40% sobre deudas acumuladas. La medida, confirmada por el director ejecutivo del organismo, Cristian Girard, estará vigente hasta el 31 de diciembre y abarca los principales tributos que administra el fisco bonaerense, con un condimento extra que no pasa desapercibido: quien no se ponga al día antes de fin de año quedará afuera de las bonificaciones previstas para 2027.
Qué tributos entran en la moratoria
- Ingresos Brutos, tanto para contribuyentes locales como del régimen simplificado.
- Impuesto de Sellos, con la excepción de las deudas que se generen durante 2026.
- Inmobiliario Básico y Complementario, incluyendo la planta urbana y rural.
- Automotor, en todas sus categorías.
- Embarcaciones Deportivas, para quienes tengan registradas a su nombre.
El esquema contempla obligaciones vencidas o devengadas hasta el 31 de diciembre de 2025, incluso aquellas que ya estén en etapa prejudicial, judicial o bajo proceso de fiscalización. También podrán incorporarse deudas generadas durante el corriente año, con la salvedad del impuesto de Sellos, que queda afuera de este último tramo. La adhesión es íntegramente digital, a través del sitio oficial de ARBA, donde el contribuyente selecciona el tributo, consulta el estado de su deuda y elige la modalidad de pago.
Escalonamiento de los descuentos según la fecha y la forma de pago
El beneficio es inversamente proporcional al tiempo que se tome el contribuyente. Cuanto antes adhiera y cuanto más rápido cancele, mayor será la quita. El cronograma se divide en cuatro etapas con porcentajes decrecientes. En la primera, del 26 de octubre al 13 de noviembre, el pago al contado accede al 40% de descuento; en tres pagos, al 20%; y en seis pagos, al 15%. La segunda ventana, del 14 al 27 de noviembre, reduce esos valores a 35%, 15% y 10% respectivamente. La tercera, del 28 de noviembre al 11 de diciembre, ofrece 30% al contado, 10% en tres cuotas y 5% en seis. La cuarta y última, del 12 al 31 de diciembre, conserva únicamente el 30% para quienes cancelen todo de una vez. En todos los casos, el descuento no puede superar el monto del capital adeudado, lo que funciona como un tope de protección para el fisco.
La condición que mira hacia 2027
Más allá del alivio inmediato, el dato que cambia la lógica de la moratoria es la condicionalidad que establece ARBA de cara al año próximo. No registrar deudas con el fisco provincial será requisito ineludible para acceder a las bonificaciones impositivas previstas para 2027, un esquema que el gobierno bonaerense viene diseñando como parte de su política de premios al cumplimiento. En la práctica, significa que quien ingrese al régimen y regularice su situación antes del 31 de diciembre quedará habilitado para esos beneficios, mientras que el contribuyente que decida no adherir verá reducido su menú de descuentos el año entrante. Para quienes necesiten financiar el pago en más cuotas, ARBA mantiene abiertos sus planes permanentes de pago, aunque sin los descuentos del régimen especial.
“El objetivo es que quienes tienen obligaciones pendientes cuenten con una herramienta concreta para regularizar su situación y puedan acceder a los beneficios previstos para quienes cumplen, en un contexto económico adverso y de mayores dificultades para el pago de impuestos.”Cristian Girard, director ejecutivo de ARBA
La lectura técnica del anuncio es directa: la provincia busca sanear su cartera de morosos antes del cierre del ejercicio y, al mismo tiempo, dejar la mesa servida para un 2027 en el que el cumplimiento tributario será la llave de acceso a los principales ahorros. Para el contribuyente, el cálculo es sencillo pero no menor: conviene evaluar la situación particular, comparar el descuento que se obtiene pagando al contado en las primeras etapas con el costo financiero de mantener la deuda en los planes permanentes, y tomar nota de que la decisión que tomen antes del 31 de diciembre condicionará buena parte del beneficio que reciban el año próximo.
