Alpine se quedó con las manos vacías durante tres carreras seguidas y Racing Bulls ya le saca 32 puntos en la pelea por la zona media
Arrancamos con la noticia que duele en la tribuna de Enstone: Alpine cerró tres grandes premios al hilo sin sumar ni un solo punto. Tres. Así, con todas las letras. Bakú, Sepang y Marina Bay pasaron por encima de un equipo que, hasta hace poco, sacaba pecho con su fiabilidad. Ahora la pregunta cae de maduro: se acomodan o se siguen desinflando.
El saldo es fulminante. En el campeonato de constructores, Racing Bulls le sacó 32 puntos de ventaja y eso, en esta altura del año, no es un detalle: es una mochila de plomo que empieza a pesar en la cintura.
Un finde tras otro, el golpe encima de la mesa
- En Bakú, toque entre Franco Colapinto y Pierre Gasly y los dos afuera antes de la mitad de carrera. Dobletein en absoluto.
- En Malasia, Colapinto largó último por una penalización y terminó decimotercero; Gasly, decimosexto. Cero y van dos.
- En Singapur, el argentino abandonó tanto en la sprint como en la carrera del domingo por problemas mecánicos. El francés cruzó noveno y undécimo en esas mismas instancias. Cero y van tres.
Al piloto argentino, que viene de ser la revelación del momento en la Fórmula 1, le tocó bailar con la más fea en el peor momento. Lo de Marina Bay, con dos coches dejando la pista por la misma rotura, fue un mazazo. Y lo de Bakú, con el auto propio chocándole al compañero, también. Suma todo eso y entenderás por qué en Enstone hoy se duermen con dolor de cabeza.
Nielsen habló, y lo que dijo es para escucharlo despacio
“La carrera de hoy en Singapur, y la serie de tres carreras consecutivas en su conjunto, no salieron como esperábamos. El resultado habla por sí solo; lamentablemente, nos vamos sin sumar puntos, lo que naturalmente complica nuestra situación en el campeonato.”Steve Nielsen, director deportivo de Alpine
El diagnóstico es claro y lo firma el director deportivo: el resultado duele, la posición en el campeonato duele, y la fiabilidad, que era su caballito de batalla, se rompió en pedazos en Marina Bay. Eso es lo que más preocupa. Los dos abandonos del domingo fueron un baldazo de agua fría para un equipo que venía presumiendo de llegar a boxes con los dos autos enteros.
“Lo que nos hace sentir optimistas, tanto al equipo como a mí, es que hemos demostrado un buen ritmo y que el coche funciona bien, por lo general, en la mayoría de los circuitos. La fiabilidad ha sido uno de nuestros puntos fuertes esta temporada y es importante que recuperemos esa solidez para garantizar que ambos coches estén en la pelea y compitiendo por los puntos.”Steve Nielsen
Ahora, ojo con el dato: el propio Nielsen lo dijo. Si el auto anda y el ritmo está, lo que falta es que las piezas no se rompan. Suena simple, pero en Fórmula 1, donde los márgenes son de milésimas, una rotura te tira tres carreras al tacho. Y eso fue exactamente lo que pasó. La escudería ya prepara piezas nuevas para las próximas fechas y se puso como prioridad entender qué pasó en Marina Bay antes de volver a acelerar.
Mientras tanto, en la cantina del paddock el menú del lunes fue el de siempre: café con tostado, un plato de milanesas con papas fritas y la cuenta pendiente de Alpine, que cada fecha que pasa ve cómo Racing Bulls le saca más aire. ¿Habrá tiempo para revertirlo? En este negocio, yo creo que sí, pero el reloj corre y no espera a nadie.
Constructores, panorama: Racing Bulls comanda la zona media con 32 puntos de ventaja sobre Alpine, que se quedó sin sumar en los últimos tres grandes premios y necesita recuperar la fiabilidad que lo caracterizaba para no seguir cediendo terreno en la recta final del campeonato.
