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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Wanda Nara se anima al cine con una comedia bien argenta: se larga ¿Querés ser mi hijo? y la vamos a mirar de cerca

La mediática debutará el 22 de octubre en la pantalla grande con una historia que mezcla mentira piadosa, romance y diferencia de edad. Dirigida por Hernán Guerschuny, se rodó en Montevideo y la acompañan Agustín Bernasconi, Jean Pierre Noher y Charo López.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 11 d
Wanda Nara se anima al cine con una comedia bien argenta: se larga ¿Querés ser mi hijo? y la vamos a mirar de cerca

A mí, cada vez que llega una película que se anima a mezclar el humor nuestro de todos los días con una historia de amor un poquito inesperada, se me prende la lamparita del living y me siento a mirar el avance como si estuviera viendo un clásico de los que pasaban a la tardecita por la tele, y créanme que eso no pasa tan seguido, así que cuando vi el tráiler de ¿Querés ser mi hijo? sentí enseguida esa sensación de comedia redonda, de esas que uno termina recomendando en la mesa familiar del domingo.

La protagonista absoluta de esta apuesta es Wanda Nara, que el próximo 22 de octubre tendrá su debut cinematográfico en salas argentinas con una historia bien particular: una mujer de 42 años que, después de descubrir una infidelidad tras quince años de relación, se queda sin trabajo y vuelve al departamento donde vivía cuando era soltera, donde conoce a su vecino de 22 años, un pibe acostumbrado a las fiestas y al ruido, y termina pidiéndole que se haga pasar por su hijo durante una jornada familiar de la empresa a la que quiere entrar, una mentira chica que se transforma en algo mucho más grande.

Una comedia que se animó a cruzar el charco para filmarse

La película es una nueva versión de una comedia mexicana homónima y la dirección quedó en manos de Hernán Guenschuny, que ya sabe cómo manejarse con el humor costumbrista, y el rodaje se hizo durante tres semanas en Montevideo, Uruguay, donde el equipo terminó de filmar a comienzos de mayo con un elenco que se las trae: además de Nara y del joven Agustín Bernasconi como el vecino, se suman Jean Pierre Noher y Charo López, dos nombres que a cualquiera que haya visto cine argentino le suenan a garantía de buen oficio.

“Aumenté 10 kilos para interpretar a Lucía. Me preparé mucho, pero lo que más me cautivó es el grupo humano que integra este proyecto.”Wanda Nara

Wanda, que suele moverse con una naturalidad que a veces confunde a los que no la siguen desde hace años, contó en su cuenta de Instagram que engordó diez kilos para meterse en la piel de Lucía y cuando le preguntaron por qué el personaje requería ese cambio físico, la respuesta fue directa y misteriosa al mismo tiempo: Tenés que verla, dijo, dejándonos con la intriga de cómo esa transformación se conecta con la historia y de qué manera esa vuelta de página personal aparece en la pantalla, algo que, me animo a decir, le da a la película un condimento extra que no estaba en el guion original.

Lo que más me enganchó de la propuesta

  • La diferencia de edad entre los protagonistas, que es el motor de toda la comedia y de los enredos sentimentales que se vienen.
  • El arranque del conflicto, una mentira piadosa en una entrevista laboral que termina desatando el romance más inesperado.
  • El elenco que la rodea, con nombres de peso como Jean Pierre Noher y Charo López para sostener las escenas más sensibles.
  • El humor bien local, con situaciones que se sienten nuestras y no una traducción forzada.
  • El rodaje en Montevideo, que le da a la historia un aire porteño-río de la Plata que le queda pintado.

A esta altura del año, con el calendario de estrenos tan cargado, uno se pregunta si vale la pena reservar la butaca para esta comedia y la respuesta, después de ver el tráiler y leer con atención los comentarios de la propia Wanda, me parece que sí, porque ¿Querés ser mi hijo? tiene esa mezcla rara de humor, emoción y romanticismo que uno no siempre encuentra en la cartelera, y que cuando aparece conviene celebrar, así que ya saben, marquen el 22 de octubre, llévense a la persona que quieran, y después me cuentan qué les pareció, porque a mí, personalmente, me intriga mucho ver cómo queda esa transformación física en pantalla y cómo se banca Agustín Bernasconi el peso de ser el partenaire de una debutante que no se guarda nada, una apuesta fresca que, sin dudas, merece su lugar en la conversación del cine argentino de este año.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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