Jueves, 10 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Vuelve la Feria del Libro a Neuquén con diez jornadas para perderse entre páginas, teatro y conversaciones

Desde este viernes y hasta el 20 de septiembre, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Parque Central reciben la decimotercera edición de la Feria Marcelo Martín Berbel, con propuestas para grandes y chicos, talleres para docentes y figuras como Dolina, Sietecase, Kartun y Guillermo Martínez.

Por Paola MezaSociedad y vida · 10 de septiembre de 2026 · hace 2 h

A mí me gusta empezar estas notas imaginando una escena que cualquiera de nosotros puede haber vivido: el termo lleno, la mochila colgando de un hombro y la caminata por la vereda de un parque hasta toparse con una globa blanca donde adentro hay un mundo entero organizado en estantes de libros. Esa postal, la del lector que llega con su bolsa de tela y se cruza con un autor en plena firma de ejemplares, es la que vuelve a repetirse desde este viernes en Neuquén, cuando se inaugure la decimotercera edición de la Feria del Libro Marcelo Martín Berbel, que se extenderá hasta el sábado 20 de septiembre.

La cita es, como ya es costumbre para quienes seguimos de cerca la agenda cultural patagónica, en el Museo Nacional de Bellas Artes y en las globas instaladas en el Parque Central. Son dos sedes que se complementan: el museo para las presentaciones más íntimas y los conversatorios, el parque para los stands de librerías y editoriales, los espectáculos teatrales y los talleres. La entrada es libre y gratuita, un detalle que no es menor en un país donde muchas veces el acceso a la cultura se topa con el bolsillo.

Una apertura con historia, emociones y cuerpos

La programación del primer día muestra desde el arranque la amplitud de la propuesta. Hay una novela histórica que vuelve sobre la figura de Julio Argentino Roca, un ensayo dedicado a la educación emocional y un conversatorio que se anima a poner sobre la mesa la cuestión del cuerpo y la intimidad en la literatura, un tema que hasta hace poco se miraba de reojo en las ferias y que hoy ya tiene su lugar propio. También se presenta una investigación en ciencias sociales vinculada a derechos humanos y varias obras de autores patagónicos, porque la feria no se olvida de su raíz regional y le da espacio a quienes escriben desde este sur que a veces parece quedar lejos de las grandes capitales editoras.

Mi vecina Marta, que tiene 52 años y tres hijos ya grandes, me confesaba la semana pasada que ella va a la feria más por el paseo que por los libros en sí. Le gusta sentarse con un café en la globa de los stands, mirar a la gente, escuchar de fondo una charla sobre novela negra y volver a su casa con algún título que encontró de pura casualidad. Esa manera de habitar la feria, la del que va sin una lista estricta y se deja llevar, es tan válida como la del lector que tiene marcados con resaltador los horarios de cada presentación.

Sietecase, Dolina y un sábado con ritmo propio

El sábado la cosa sube de temperatura, y nunca mejor dicho. Reynaldo Sietecase llega con su nueva novela, un libro que viene a sumarse a una carrera literaria que el periodista de radio y televisión fue construyendo en paralelo a su tarea periodística. Y a la noche, si el clima acompaña, la globa central se va a transformar en una especie de café de la calle Corrientes cuando Alejandro Dolina grabe en vivo un episodio de su programa con músicos en escena. Los que ya vimos alguna vez ese tipo de registros sabemos que se trata de un encuentro donde la literatura, la música y el humor se cruzan con esa cadencia tan particular que tiene Dolina para contar historias.

  • Taller de encuadernación básica para mayores de 15 años, una invitación a meter las manos en el oficio.
  • Charla sobre maternidad y discapacidad, un tema que necesita más voces y más escucha.
  • Presentación de una novela infantil, porque la feria también se piensa para los lectores que todavía están aprendiendo a leer.
  • Stands de librerías y editoriales regionales, donde se pueden comprar novedades y conversar con los editores.

Los nombres grandes y el espacio para los chicos

A lo largo de las diez jornadas pasarán por Neuquén algunas de las plumas más reconocidas de la literatura y el pensamiento argentinos. Está confirmado Guillermo Martínez, que acaba de revalidar su lugar en la literatura policial con un libro muy comentado; Mauricio Kartun, uno de los dramaturgos más importantes del país; Martín Sivak, Pompeyo Audivert, Darío Sztajnszrajber, Soledad Barruti y Viviana Rivero. La lista se completa con autores y editoriales de la región, lo que vuelve a la feria un punto de encuentro entre lo que se produce en Buenos Aires y lo que se escribe en la Patagonia.

Para las familias con chicos en edad escolar hay narrativa infantil y actividades especialmente pensadas para que los más chicos se acerquen al libro sin que parezca una obligación. Los docentes, por su parte, tienen espacios de formación específicos dentro del predio, algo que en los últimos años se volvió un sello distintivo de esta feria neuquina. Una palabra que me gusta usar cuando hablo de estas cosas es la guaraní ñeheñói, que se traduce más o menos como conversación verdadera o diálogo profundo, y que me parece la mejor definición de lo que pasa cuando un maestro y un autor se cruzan en una charla formativa.

Y acá vuelvo al principio, al lector con el termo y la mochila cruzando el parque. La Feria del Libro de Neuquén es, en el fondo, eso: una invitación a caminarla sin apuro, a dejarse llevar por una voz que sale de una globa o por la tapa de un libro que nos llama desde un stand. La pregunta que me queda dando vueltas, y que les dejo a ustedes, es qué libro o qué autor de esta edición les gustaría ver o llevar a ver a sus hijos. Porque al final, la mejor manera de transmitir el amor por la lectura sigue siendo esa, la de señalar un nombre en la grilla y decirles: mirá, este nos puede gustar.

PM
Paola MezaSociedad y vida

Te puede interesar