Una vuelta entera al continente blanco: lo que hay que saber antes de embarcarse hacia el sur
La compañía francesa puso en venta una circunnavegación antártica de casi dos meses a bordo del Le Commandant Charcot, con la opción de reservar solo la primera o la tercera parte del recorrido. Repaso de itinerarios, logística y perfiles de viajeros, con la mirada de un especialista en expediciones polares.
El primer café de la mañana me lo tomé mirando el calendario, porque la noticia que llegó desde Europa me obligó a hacer cuentas: alguien acaba de poner en venta un pasaje para darle la vuelta entera a la Antártida, en un barco rompehielos, durante casi dos meses. La propuesta es de la compañía francesa Ponant y la hace a bordo del Le Commandant Charcot, con salidas previstas para 2028. Son alrededor de 23.000 kilómetros de navegación, con la posibilidad de embarcar en Ushuaia y, si las piernas y el bolsillo aguantan, bajar recién en el puerto de llegada del otro extremo del mundo.
Dos meses enteros o solo la primera parte
La circunnavegación completa dura cerca de 56 noches, pero la operadora la comercializa también en dos tramos de unas 30 noches cada uno. Eso significa que un viajero puede comprar solo el primer segmento, el que va de Sudamérica hacia el oeste antártico, y bajarse en una escala intermedia, o bien tomar el segundo y embarcarse ya en aguas del Pacífico sur. Es, en la práctica, una forma de democratizar parcialmente una travesía que, por duración y precio, queda lejos del circuito clásico.
Porque conviene decirlo de entrada: la expedición de diez a doce días a la península antártica, la que sale y vuelve a Ushuaia, sigue siendo la columna vertebral de la oferta. Es la que está al alcance de la mayor cantidad de viajeros y la que concentra la mayoría de los desembarcos y avistajes de fauna. Las vueltas largas, en cambio, son otro animal: otro ritmo, otro costo y otro público.
“Las travesías extensas permiten acercarse a regiones que reciben menos visitantes, como los mares de Ross, Amundsen, Bellingshausen y Weddell.”Jeremy Clubb, director y experto de Antarctica Cruises
Qué se ve cuando el viaje se estira
Según me explicó Jeremy Clubb, director y experto de Antarctica Cruices, las expediciones clásicas concentran sus paisajes y fauna en un área relativamente acotada de la península. Las travesías extensas, en cambio, cruzan sectores distintos del océano y se acercan a regiones donde casi no llega nadie. La lista que menciona el especialista es de las que hacen abrir los ojos: la barrera de hielo de Ross, las cabañas históricas de la isla de Ross y sectores de reproducción de pingüinos emperador, una de las especies más difíciles de ver en su entorno natural.
El antecedente más claro de esta tendencia ya se concretó: en 2025, la operadora Hapag-Lloyd Cruises realizó una semicircunnavegación de 32 días con el Hanseatic inspiration, que partió desde Ushuaia y terminó en Christchurch, Nueva Zelanda. Es decir que la idea de cruzar de un extremo a otro del continente blanco ya no es solo un proyecto: ya zarpó.
Quién elige estos viajes y por qué
- Viajeros que ya conocieron la península y quieren volver al continente blanco con otra profundidad.
- Fotógrafos que necesitan tiempo extendido de luz y hielo para armar sus archivos.
- Observadores de aves y aficionados a las ciencias polares, interesados en permanecer varios días en el mismo entorno.
- Pasajeros con tiempo y presupuesto holgados, dispuestos a invertir casi dos meses lejos de casa.
El propio Clubb es claro cuando le preguntan por el futuro: considera que las circunnavegaciones completas seguirán siendo excepcionales, por su complejidad logística y por su costo. Los de diez o doce jornadas, sostiene, se ajustan a las posibilidades de una mayor cantidad de viajeros y por ahora mantienen un lugar central en la oferta.
Para quienes estén empezando a mirar fechas y cotizaciones, mi recomendación es la de siempre: antes de ilusionarse con la vuelta entera, sentarse con la agenda y con el bolsillo, y definir qué se quiere ver. Si la respuesta es pingüinos, icebergs y un desembarco por día, el viaje clásico alcanza y sobra. Si lo que se busca es hielo marino durante semanas, fauna en sitios remotos y la experiencia de cruzar el continente de lado a lado, ahí empieza a tener sentido mirar estos itinerarios largos, que en Argentina se pueden cotizar y consultar en agencias especializadas en turismo antártico de Buenos Aires y, por supuesto, en Ushuaia, donde suelo comer un buen cordero al asador después de cada vuelta de scouting. Si te tienta el sur, vale la pena empezar a leer sobre el tema ahora: las plazas para 2028 se van a mover más rápido de lo que parece.
