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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Un chico de 17 años construyó un robot que recoge plástico del agua con ayuda de un líquido magnético y ganó un premio internacional

El canadiense Moroti Adegboyega creó a Ecoferroquatics, un prototipo que combina inteligencia artificial y ferrofluido para identificar residuos y sacarlos de la superficie. En pruebas de piscina retiró poco más de la mitad de los plásticos y ahora busca adaptarlo a ríos y lagunas.

Por Tomás GaunaTurismo y esteros · · hace 5 d
Un chico de 17 años construyó un robot que recoge plástico del agua con ayuda de un líquido magnético y ganó un premio internacional

Les cuento de entrada lo que me llamó la atención de esta historia: no estamos frente al invento de un laboratorio enorme ni de una empresa con miles de empleados, sino frente al trabajo de un estudiante canadiense de apenas diecisiete años, llamado Moroti Adegboyega, que se puso a combinar inteligencia artificial con un líquido magnético para sacar plástico del agua y terminó ganando el Stockholm Junior Water Prize 2026, uno de los reconocimientos juveniles más importantes en el mundo vinculados al recurso hídrico.

Qué hizo el robot en la piscina

El prototipo se llama Ecoferroquatics y fue puesto a prueba en nueve ensayos dentro de una piscina en la que se dispusieron plásticos de distintos tamaños y características. En esas pruebas controladas, el robot retiró el 51,85 por ciento de los residuos, con un promedio de 1,73 piezas recolectadas por minuto. Son números que aparecen en el informe técnico presentado al premio y que, aunque todavía son modestos para hablar de una solución de gran escala, muestran que la idea funciona en un entorno cerrado.

Cómo se divide el trabajo entre la inteligencia artificial y el ferrofluido

La tarea está repartida entre dos tecnologías que se complementan. Por un lado, la inteligencia artificial es la encargada de reconocer el residuo y calcular dónde está. Esa información llega después a los microcontroladores, que son los circuitos que ordenan el movimiento del robot para que avance hacia el plástico detectado. Por el otro lado, la recolección queda en manos de un líquido magnético conocido como ferrofluido, que recubre parte del aparato y se adhiere al desecho, y de los imanes del equipo, que permiten retirarlo una vez que el compuesto se prendió al objeto.

  • Aceite vegetal: actúa como base de la mezcla y facilita el contacto con los residuos.
  • Magnetita: es la partícula que responde al campo magnético y permite que el líquido sea atraído por los imanes.
  • Ácido oleico: cumple la función de mantener separadas las partículas de magnetita dentro de la mezcla.

Por qué se compara con un tamiz convencional

En la evaluación, el equipo también comparó el rendimiento del robot con el de un tamiz tradicional, de esos que se usan como filtro básico. En los ensayos con microplásticos, el prototipo logró mejores resultados que esa malla simple, porque las partículas más chicas suelen colarse entre las aberturas del tamiz, mientras que el compuesto magnético tiene la particularidad de prenderse a ellas y levantarlas.

Lo que todavía falta para que funcione en ríos y lagunas

Adegboyega contó que la idea nació después de conocer una experiencia que separaba residuos con una mezcla de agua y ferrofluido, y que pensó que ese procedimiento resultaba difícil de trasladar a un curso de agua real. Por eso mismo aclara que el robot todavía necesita modificaciones antes de poder trabajar en ríos, lagos o esteros, donde las condiciones son muy distintas a las de una piscina y donde aparece el desafío de no capturar por error plantas y animales junto con el plástico.

Yo sigo de cerca estas iniciativas porque me interesa ver cómo se cruzan la tecnología, la inteligencia artificial y el cuidado del agua, y este caso me parece una de las puntas más promisorias que aparecieron en los últimos tiempos. Si les interesa seguir el desarrollo de Ecoferroquatics, lo mejor es buscar al propio Adegboyega en sus redes y seguir de cerca las novedades del Stockholm Junior Water Prize, porque todo indica que este invento todavía tiene varias páginas por escribir.

TG
Tomás GaunaTurismo y esteros

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