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Jueves, 8 de octubre de 2026
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Treinta dólares por una semana entera: la rareza comercial de «Zyzzyx Road», el thriller que casi nadie vio en su estreno

Una película rodada en el desierto de Mojave con un presupuesto de 1,2 millones de dólares juntó apenas seis espectadores en un cine de Dallas, aunque después encontró en el mercado internacional de DVD un destino mucho más generoso.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 19 d
Treinta dólares por una semana entera: la rareza comercial de «Zyzzyx Road», el thriller que casi nadie vio en su estreno

Quiero arrancar esta nota como tantas veces me pasó en mi casa de Corrientes, con el principio de un chamamé sonando de fondo mientras pienso en historias que parecen inverosímiles hasta que alguien las confirma: así me topé con la de «Zyzzyx Road», esa rareza del cine independiente que en su estreno cinematográfico dentro de los Estados Unidos apenas juntó seis personas en una sala y, sin embargo, terminó siendo un pequeño misterio de la historia del cine por la manera en que su productor, Leo Grillo, le dio la vuelta al asunto.

La película fue escrita, producida y dirigida por John Penney, un guionista con experiencia previa en productions de Brian Yuzna y Joey Travolta, y la historia se mueve entre Las Vegas y el desierto de Mojave, donde se rodó durante veinte días del verano de 2005 con un presupuesto de 1,2 millones de dólares. La trama es directa y a la vez incómoda: una pareja, interpretada por Grillo y por Katherine Heigl, mata al exnovio de ella y entierra el cuerpo en la carretera que da nombre al film; cuando regresan a buscarlo, ya no está. Tom Sizemore, que venía de títulos enormes como «Rescatando al soldado Ryan» y «Heat», completa el triángulo protagónico.

Una sala alquilada y seis espectadores

Lo más llamativo de la película no ocurrió frente a cámara sino en la vereda del Highland Park Village Theater de Dallas, donde Grillo alquiló la sala por mil dólares para ofrecer una función diaria al mediodía durante una semana, con entradas a cinco dólares, entre el 25 de febrero y el 2 de marzo de 2006. La recaudación total fue de treinta dólares, correspondientes a seis asistentes; entre ellos estaban la maquilladora Sheila Moore y una amiga, a quienes el propio Grillo les devolvió el importe de las dos localidades, de modo que el saldo neto quedó en veinte dólares.

A primera vista parece un chiste cruel del destino, pero la movida tuvo una explicación que la hace menos absurda cuando uno se detiene a mirarla con paciencia: Grillo buscaba generar ingresos en el mercado internacional para financiar proyectos vinculados con la protección de animales, una de sus pasiones, y el estreno estadounidense no fue más que un paso administrativo dentro de esa estrategia de exportación.

La otra cara: DVD afuera

  • La venta de derechos internacionales para DVD acercó la cifra de 368.000 dólares repartidos entre 23 países.
  • El estreno en cines de los Estados Unidos fue limitado a una sola sala durante una semana.
  • La recaudación en boletería quedó en 30 dólares brutos y 20 dólares netos, una vez descontada la devolución a dos asistentes.
  • El presupuesto original fue de 1,2 millones de dólares, mayoritariamente gastados durante los veinte días de rodaje en el desierto.

Esa diferencia entre lo que pasó en Dallas y lo que pasó afuera me hace pensar, y se lo dejo a ustedes también, en esas películas que durante décadas circularon por videoclubs de barrio cuando todavía no existían las plataformas, y que uno descubría de la mano de un amigo o de un cartel de oferta en la entrada de un local. Yo mismo vi varios de esos títulos sin saber que estaban rodados a pocas horas de vuelo de mi propio living, y cada vez que me topo con una historia como la de «Zyzzyx Road» no puedo evitar sentir ternura por ese circuito marginal que tantas veces sostuvo al cine independiente.

“La exhibición estadounidense se organizó como parte de una estrategia orientada a venderla en el exterior.”John Penney

Cierro como me gusta cerrar estas notas, recomendándoles en primera persona: si tienen la oportunidad de conseguir «Zyzzyx Road» en alguna edición de DVD o en algún ciclo de cine de serie B, dense el gusto de verla. No les va a cambiar la vida ni probablemente aparezca en los rankings de fin de año, pero tiene ese aroma de película rodada con oficio en el desierto, con un elenco que mezcla a una Katherine Heigl previa al fenómeno de «Anatomía de Grey» y a un Tom Sizemore en uno de sus tantos papeles sólidos, y con una historia de distribución tan insólita que merece ser contada al menos una vez.

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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