Siguen buscando en Río Negro al nene de cuatro años que fue arrastrado por un canal de riego tras un vuelco
El accidente ocurrió en la madrugada del sábado en Fernández Oro, cerca de la Ruta 22. Padres salieron del vehículo por sus propios medios. El operativo incluyó a buzos, bomberos y Prefectura; se reanudará este domingo desde las 8.30.
Un automóvil perdió el control cerca de las 4.30 del sábado y cayó a un canal de riego en la localidad de Fernández Oro, en el Alto Valle de Río Negro. A bordo iban dos adultos y un menor de cuatro años. El matrimonio pudo salir del habitáculo por sus propios medios, mientras que la corriente arrastró al niño antes de que pudieran socorrerlo.
Un canal angosto y con obstáculos
El punto del accidente se ubica en el sector conocido como Puente de Hierro, a unos mil metros de la Ruta 22, en una zona rural de chacras y caminos de tierra. La combinación de vegetación densa, escasa visibilidad nocturna y un cauce angosto dificultó las tareas desde el primer momento.
La Comisaría 26 de Fernández Oro interviene en el hecho, que se investiga bajo la carátula de accidente con paradero desconocido. La pesquisa quedó en manos de la fiscalía de turno del Ministerio Público de Río Negro, según confirmaron fuentes oficiales.
“Se buscó desde el sector donde cayó el vehículo hasta la desembocadura con el río, alrededor de tres kilómetros. Es un sector muy estrecho, con mucha vegetación y lleno de botellas, plástico, pedazos de colchones, asientos de vehículos.”Fuentes de la Comisaría 26 de Fernández Oro
- Búsqueda subacuática: la Policía de Río Negro, la Prefectura Naval, Defensa Civil, bomberos y buzos trabajaron sobre un tramo de unos 3.000 metros entre el lugar del vuelco y la desembocadura con el río.
- Kayaks y dron: las orillas se peinaron con kayaks, en tanto un dron sobrevoló la vegetación para detectar indicios entre las ramas.
- Trabajo por tramos: los rescatistas avanzaron en segmentos de mil metros, descansaron y se sumergieron nuevamente para cubrir el cauce de manera progresiva.
Fuentes del caso precisaron que el agua turbia y las ramas que obstruyen el paso fueron los principales escollos. Son 3.000 o 4.000 metros en los que el cauce se vuelve muy estrecho y las raíces y troncos traban cualquier intento de rastreo manual, agregaron.
Maquinaria pesada para desviar el caudal
Para mejorar las condiciones de trabajo, efectivos del operativo coordinaron con la Municipalidad de Fernández Oro el despliegue de una retroexcavadora y maquinaria pesada. El objetivo fue desviar parte del caudal hacia una laguna cercana, bajar el nivel y la presión del agua y permitir el acceso a sectores que con el flujo normal resultan imposibles de revisar.
Al cierre de la jornada del sábado, el comisario Miguel Elifonso confirmó que el menor no había sido localizado. Las tareas se interrumpieron a última hora y se retomarán este domingo desde las 8.30, con efectivos adicionales ya convocados para reforzar el rastrillaje. La próxima audiencia informativa quedó prevista para el parte policial que se emitirá mañana al mediodía.
