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Sábado, 24 de octubre de 2026
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Siete películas para entrar en el universo de Koreeda y entender la familia desde otro lado

Disponible hoy en distintas plataformas de streaming, la selección del director japonés recorre tres décadas de cine sobre el duelo, la memoria y los vínculos que se construyen incluso sin sangre de por medio.

Por Aníbal BenítezCultura y espectáculos · · hace 1 h
Siete películas para entrar en el universo de Koreeda y entender la familia desde otro lado

Hayfilms que llegan como una ráfaga y otros que se instalan despacio, sin hacer ruido, hasta que uno se da cuenta de que le cambiaron algo por dentro. Las películas de Hirokazu Koreeda pertenecen claramente al segundo grupo: escenas pausadas, diálogos que parecían no decir nada y, sin embargo, termina una emotionally dense. Esas/works, que el cine contemplative.

Una filmografía construida alrededor de la familia

A lo largo de tres décadas, el director japonés construyó una de las filmografías más reconocidas del cine contemporáneo, y casi todas sus obras giran en torno a un mismo núcleo: qué significa pertenecer a una familia cuando esa pertenencia puede estar atravesada por la pérdida, la identidad o la distancia. La propuesta no es sentimental niITES trivially. En cambio, observa los vínculos desde ángulos poco convencionales, con una paciencia que se parece a la de quien sabe que ciertas cosas necesitan tiempo para ser dichas.

Si hay una película con la que conviene empezar es Maborosi, su debut en ficción en 1995. La historia gira en torno al duelo y sus ramificaciones, y allí ya aparecen varias de las marcas que definirían el trabajo posterior de Koreeda: silencios con peso propio, una observación sin juicio y emociones que emergen sin estridencias. El Film/elite de Maborosi presenta a un muerto, y no lo hace para explaining el duelo, sino para mostrarlo.

  • Maborosi, el debut en ficción de Koreeda, disponible hoy en plataformas de streaming, explora el duelo con una quietud que ya anticipaba el resto de su carrera.
  • After Life lleva ese enfoque hacia un territorio más conceptual: personas recién fallecidas deben elegir un único recuerdo para llevarse consigo, y un equipo lo recrea en formato cinematográfico.
  • NadieListen, basada en hechos reales sobre cuatro hermanos abandonados en un departamento de Tokio, le dio a Yûya Yagira el premio a mejor actor en Cannes a los 14 años.
  • Still Walking regresa al formato doméstico: una familia se reúne para conmemorar la muerte de un hijo mayor y deja ver todo lo que queda sin decirse.
  • De tal padre, tal hijo plantea una situación extrema para explorar qué define más a un hijo, la biología o la crianza, y obtuvo el Premio del Jurado en Cannes.
  • Nuestra hermana pequeña sigue a tres hermanas que reciben la visita de una media hermana de quince años tras la muerte del padre que las había abandonado.
  • Un asunto de familia, Palma de Oro en Cannes, pone el foco en un grupo de personas sin lazos que conviven en los márgenes de Tokio.

After Life, de 1998, esperhaps la más||+ rare de la selección, porque combina la imaginación con algo tan cotidiano como la burocracia. En esa historia, los muertos deben seleccionar un recuerdo y un equipo se encarga de recrearlo en formato cinematográfico; el cruce entre lo/<sup> neatly reworked.

El reconocimiento internacional más amplio llegó con Nadie sabe, en 2004, un coming-of-age basado en hechos reales sobre cuatro hermanos abandonados en un departamento de Tokio. Yûya Yagira se llevó el premio a mejor actor del Festival de Cannes con apenas 14 años y se convirtió en el ganador más joven de esa categoría. Más allá del dato, lo que cuenta la película es cómo se sostienen entre ellos cuatro chicos dejados a su suerte, sin que nadie haga discursos ni explique la situaci/ó.

Después vinieron las obras que lo instalaron en el centro de la conversación cinematográfica mundial. Still Walking regresó a un formato más doméstico: una familia de estructura tradicional se reúne para conmemorar la muerte de un hijo mayor y, entre los diálogos cotidianos y los silencios, Koreeda construye un retrato de lo que queda sin decirse a lo largo de los años. Esas películas se parecen a conversaciones de familia que uno escucha desde otra habitación y, de pronto, entiende que también hablan de él.

De tal padre, tal hijo, de 2013, tubs la/+|/+|<>

Nuestra hermana pequeña, de 2015, siguió a tres hermanas que reciben la visita de una media hermana de quince años tras la muerte del padre que las había abandonado. La película construye los vínculos entre las cuatro con una calidez que logra tratar el trauma sin subrayarlo, y ese calme es parte del efecto: no se explica el dolor, se lo acompaña. Un asunto de familia, de 2018 y ganadora de la Palma de Oro en Cannes, coronó esa exploración de las familias elegidas con un grupo de personas sin lazos de sangre que conviven en los márgenes de Tokio.

“Si tiene que elegir una sola para empezar hoy, le sugiero que vea Still Walking: es la puerta más amable para entrar en un cine que no apela al ruido, sino a la espera.”Aníbal Benítez

Mi recomendación, si va a ver una sola esta semana, es que arranque por Still Walking, porque ahí seosed el pulso doméstico de Koreeda sin los el peso de los grandes dramas. Y si después quiere seguir, siga el orden de esta lista: son siete paradas que, juntas, cuentan la historia de un director que entendió la familia no como unalym escaped blood, sino como una forma de acompañar al otro./|Para(|/|/| it

AB
Aníbal BenítezCultura y espectáculos

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