Ridley Scott vuelve al cielo quemado: "La constelación del perro" y el tercer acto que se animó a reescribir
El director británico presenta su nueva película de ciencia ficción postapocalíptica, basada en la novela de Peter Heller, y cuenta por qué le pidió a Mark L. Smith cambiar el final y sumar a Jacob Elordi en una escena que no existía en el libro.
Les tengo que confesar algo antes de arrancar: cuando supe que Ridley Scott volvía a la ciencia ficción con una historia postapocalíptica, sentí esa mezcla de expectativa y respeto que sólo me generan los grandes veteranos del cine. Y esta vez la noticia viene con condimento extra, porque no se trata de cualquier adaptación: "La constelación del perro" ("The Dog Stars") llega a las salas argentinas con un dato de esos que a mí, como periodista de cultura, me hacen sentarme a tomar nota con la lapicera bien afilada. El propio Scott cuenta que el guion de Mark L. Smith lo convenció desde la primera lectura, y eso, viniendo de un director de casi décadas de carrera, no es un detalle menor.
En una entrevista con la periodista Martina Barone para la revista GQ, Scott fue terminante: a lo largo de toda su trayectoria, apenas tres guiones le provocaron esa reacción inmediata. Los otros dos fueron "Alien, el octavo pasajero" y "Marte" ("The Martian"). Poner a "La constelación del perro" en esa compañía no es un capricho de marketing: es la manera que tiene el británico de decirnos que esta película le tocó una fibra que hacía tiempo no le tocaban.
Un tercer acto reescrito a pedido del director
Ahora bien, que el guion lo haya enamorado no significa que haya llegado intacto a la pantalla. Scott le pidió a Smith una reescritura del tercer acto para incorporar al personaje que interpreta Jacob Elordi en una situación que directamente no existía en la novela original de Peter Heller. El argumento del director para justificar el cambio fue la búsqueda de una "perspectiva realista", una obsesión que, si uno repasa su filmografía, aparece una y otra vez como una firma personal.
Esta no es la primera vez que Scott mete mano en un guion que lo entusiasmó. Las modificaciones que le hizo al texto original de Dan O'Bannon para "Alien" forman parte del manual no escrito del cine de ciencia ficción. Lo que pasa es que el austríaco, perdón, el británico aprendió hace rato que un buen material puede ser mejorado si uno se anima a discutirlo, y esta película parece ser otro capítulo de esa filosofía.
- Scott vuelve al género que lo consagró, la ciencia ficción, con un drama postapocalíptico basado en la novela de Peter Heller.
- El guion de Mark L. Smith fue modificado en su tercer acto por pedido expreso del director.
- Jacob Elordi se suma al elenco en un personaje cuya escena clave no aparece en el libro original.
- Scott ubica al guion en un podio personal que sólo comparte con "Alien, el octavo pasajero" y "Marte".
- El director describe a la película como uno de los trabajos más personales de su último tramo de carrera.
Como cierre, les dejo mi recomendación de siempre, la de un espectador más que se sienta del otro lado de la pantalla: si tienen la posibilidad de ver "La constelación del perro" en el cine, no se la pierdan. Hay algo reconfortante en ver a un Ridley Scott todavía con ganas de discutirle a un guion, de cambiarle el final a una novela querida y de jugarse por una perspectiva realista en un mundo que ya se cayó a pedazos. A veces, esas son las películas que uno más recuerda.
