Quilmes abre las puertas para despedir a Ricardo Soulé, el guitarrero que volvió a casa con La Biblia bajo el brazo
La familia del fundador de Vox Dei convocó a sus seguidores a la Casa de las Culturas para una despedida pública que se extenderá durante la noche del viernes y la mañana del sábado, en la misma ciudad donde el músico nació hace 76 años y empezó a cantar con apenas diecisiete primaveras.
Yo quiero traer, antes que nada, aquella vieja frase que tantas veces se escuchó en los patios del Litoral y que me parece el mejor pañuelo para esta despedida: "Aquí me pongo a cantar al compás de la vigüela, que al hombre que lo desvela le basta su propia pena". Porque cuando un guitarrero del sur se va, son los suyos, los de siempre, los que se arremangan para abrir la casa y convidarnos un gajo de consuelo. Y eso es lo que acaba de hacer la familia de Ricardo Soulé, al confirmar que el velatorio del fundador de Vox Dei será abierto al público en la Casa de las Culturas de Quilmes, la ciudad que lo vio nacer el 15 de marzo de 1950 y que hoy se prepara para recibir a quienes quieran darle el último adiós.
Una despedida con horarios fraccionados y un pedido respetuoso
Según comunicaron sus hijos a través de la cuenta oficial del artista, Soulé murió un viernes, después de permanecer internado en un sanatorio de Quilmes y acompañado por sus seres queridos, y la convocatoria ya está abierta para todo aquel que quiera acercarse. La propia familia informó dos franjas de acceso: el viernes desde las 20 hasta la 1 de la madrugada, y el sábado de 7 a 11, en la Casa de las Culturas ubicada en Pasaje Papa Francisco, antes Rivadavia, 383, en pleno Quilmes Centro. "Los invitamos a rendirle un hermoso y respetuoso homenaje", expresaron los familiares en el texto que se viralizó durante las últimas horas, y la verdad es que la invitación suena a esas reuniones de pueblo donde todos saben que hay alguien importante que se fue y nadie quiere faltar.
De Mach 4 a Vox Dei, y de Quilmes al mundo
Quilmes no es solamente el lugar donde Soulé descansará: es la raíz misma de su música. Allí, en 1967, el muchacho que todavía era apenas un adolescente armó Mach 4 junto a Willy Quiroga, Rubén Basoalto y Juan Carlos "Yodi" Godoy, y dos años más tarde el cuarteto se rebautizó como Vox Dei, nombre que terminaría recorriendo escenarios de toda la Argentina y de buena parte de América Latina. Dentro de esa banda, el Gato Soulé —como lo llamaban los más cercanos— tocó la guitarra y el violín, cantó y compuso, y sobre todo dejó una marca que todavía hoy tararean varias generaciones que crecieron con sus discos bajo el brazo.
"Presente", la canción que escribió a los 17 y que se volvió himno
Entre sus composiciones hay una que a mí me sigue poniendo la piel de gallina cada vez que la escucho, y que merece ser recordada en esta nota: "Presente (El momento en que estás)", incluida en Caliente, el primer disco de Vox Dei, publicado en 1970. El propio Soulé contó en más de una oportunidad que la había escrito a los 17 años, cuando todavía estudiaba en el Nacional de Quilmes, y que el motor de la canción había sido una separación de quien luego sería su esposa, esa novia del barrio que se pierde y se reencuentra en la música como tantas veces nos pasa a todos. Esa mezcla de confesión adolescente y melodía certera fue la que terminó convirtiendo al tema en una de las piezas más queridas del cancionero nacional, y me animo a decir que no hay mesa de amigos de entre 40 y 60 años que no la haya cantado alguna vez.
La Biblia sonora y la carrera que vino después
Pero si hay una obra que marcó a fuego la historia de Vox Dei, esa fue La Biblia, el disco de 1971 que fue una verdadera proeza para la época: una interpretación musical de textos del Antiguo y del Nuevo Testamento que incluyó piezas como "Génesis" y "Libros sapienciales", y que acercó a miles de jóvenes a esos textos sagrados desde un lugar completamente distinto al de la catequesis tradicional. Después de alejarse de Vox Dei en 1974, el músico siguió adelante con su propia voz: discos solistas como Vuelta a casa, Romances de gesta y Vulgata, el proyecto compartido con su hijo Gabriel llamado Ricardo Soulé y La Bestia Emplumada, y varias décadas dando clases de violín, ese otro amor que lo acompañó siempre y que le permitió formar a una nueva camada de luthiers y de intérpretes del sur del conurbano.
La pausa anunciada y la partida
Hay un detalle que me parece justo recordar en este momento, porque le pone un marco humano a la despedida: el pasado 11 de septiembre, el propio Soulé había anunciado una pausa en sus presentaciones para realizarse un tratamiento junto a su familia, una decisión que hablaba de un hombre que, a pesar del ritmo de los escenarios, sabía parar la pelota cuando hacía falta. Por eso, cuando uno repasa su trayectoria —desde aquella primera formación en 1967 hasta los últimos shows compartidos con su hijo Gabriel—, lo que queda no es solamente una discografía formidable, sino la imagen de un artesano de la música que eligió volver siempre a su pago chico, a Quilmes, a esa ciudad que hoy lo despide con las puertas abiertas de par en par. Yo, si me dejan recomendarles algo, les diría que se acerquen a la Casa de las Cultures en alguno de los dos horarios habilitados, que lleven una flor o simplemente las manos juntas, y que mientras esperan el turno para pasar a saludar a la familia se canten por lo bajo esa "Presente" que él mismo escribió cuando todavía era un estudiante enamorado del Nacional de Quilmes: es la mejor manera que conozco de decirle gracias al Gato Soulé por todo lo que nos dejó.
