Pipino Cuevas cumplió dos sueños en una misma noche: el mariachi y un dueto con el Chaqueño
El exfutbolista y Yanina Bordachar siguen en Es mi sueño tras sumar tres luces verdes, aunque Abel Pintos marcó un reparo en torno a la tonalidad elegida para el tema de Antonio Banderas.
A mí me parece que esta historia empieza mucho antes de que Pipino Cuevas pise el escenario de Es mi sueño. Hay que remontarse a aquellos días en que el Chaqueño Palavecino llevaba su acordeón por los festivales del norte y Pipino, todavía con la camiseta de River, hacía transpirar a más de un defensor rival. Dos mundos distintos, el fútbol y el chamamé, que en algún momento tenían que cruzarse, y la televisión fue el lugar exacto donde terminaron dándose la mano.
Lo concreto de esta semana es que el exdelantero y su partenaire Yanina Bordachar sumaron tres luces verdes del jurado después de interpretar Canción del mariachi, el tema que el cine asocia a Antonio Banderas y que se transformó en una especie de prueba de fuego para cualquier soñador que se anime con ese registro. La pareja sigue en carrera en la segunda temporada del ciclo que conduce Guido Kaczka, pero la devolución vino con letra chica.
La observación de Abel Pintos sobre la tonalidad
Abel Pintos arrancó reconociendo que los protagonistas del cuadro habían disfrutado arriba del escenario, que se los vio entregados y con ganas. Sin embargo, fue claro al explicar que el resultado musical no lo terminó de convencer. El reparo central pasó por el tono elegido para la canción y por cómo esa decisión le jugó en contra al propio Cuevas, a quien se lo notó incómodo en algunos pasajes. El cantante, que conoce bien los secretos del canto en pareja, dejó una frase que va a quedar dando vueltas para la próxima gala.
“A mí no se me terminó de armar porque es evidente que te quedaba incómoda la tonalidad.”Abel Pintos
El dueto con el Chaqueño y un olvido a tiempo de salvar
El otro gran momento de la noche fue, sin vueltas, el cruce con el Chaqueño Palavecino. Pipino había visto en el ciclo cómo Pintos cantaba con otro concursante y se anotó el pedido: él quería vivir algo parecido con el chaqueño. La respuesta fue inmediata y el escenario se pobló de guitarreada y de presencia norteña. Juntos se animaron con La ley y la trampa, un clásico que le saca chispas a cualquier intérprete. En un tramo, a Cuevas se le borró un fragmento de la letra, y fue justamente Pintos, desde el jurado, el que lo asistió al paso para que el exfutbolista pudiera retomar el dueto y cerrar la canción sin que se notara el tropiezo.
- Pipino Cuevas y Yanina Bordachar obtuvieron tres luces verdes del jurado por Canción del mariachi.
- Abel Pintos objetó la tonalidad elegida y planteó revisarla para futuras presentaciones.
- Cuevas cumplió su deseo de cantar con el Chaqueño Palavecino y juntos interpretaron La ley y la trampa.
- Durante el dueto, Cuevas olvidó un tramo de la letra y Pintos lo ayudó a continuar desde su silla.
- Palavecino, hincha de Boca, recordó los goles que Cuevas le hizo a su equipo y cerró con una frase que resume la noche.
“La música nos une.”Chaqueño Palavecino
Antes de bajarse del escenario, todavía hubo lugar para la picardía futbolera. El Chaqueño, que no se olvida de sus colores, lo felicitó por el presente y, sobre todo, le recordó con una sonrisa aquellos partidos en los que el delantero de River le hizo sufrir a Boca. Pipino devolvió la gentileza y la charla terminó en un abrazo, con la rivalidad deportiva guardada en el bolsillo y la música ocupando todo el resto.
Si me preguntan a mí, lo más lindo de esta entrega no fueron las luces verdes ni los reparos sobre la tonalidad, sino esa imagen del Chaqueño soplando su armónica al lado de un exfutbolista que se animó a cantar con el corazón en la mano. Pipino se va con dos sueños cumplidos en una sola noche: el del mariachi y el del dueto chaqueño. Mi recomendación, si se animan a seguirlo, es quedarse atentos a la próxima gala: con el oído de Pintos de y el coraje de Cuevas ya avisado, lo mejor todavía está por sonar.
