«No matarás», la película que Mario Casas convirtió en pesadilla y que Taz Skylar no se cansa de recomendar
El thriller de David Victori llegó a los cines en plena pandemia y, según el actor británico, ese contexto le jugó en contra. Repaso por una historia que empieza como una salida cualquiera y termina de la peor manera.
Cumpleaños feliz, yumpli cum, dicen que el chamamé dice así, y algo de ese arranque de madrugada tiene «No matarás», la película española que David Victori estrenó en octubre de 2020 y que hace unos días volvió a sonar fuerte gracias a una recomendación muy particular: la de Taz Skylar, el actor que se hizo conocido como Sanji en la serie live action de «One Piece», que eligió este título cuando le pidieron una peli que todo el mundo debería ver, en su paso por la Comic-Con de Málaga.
Lo de Skylar me llamó la atención porque uno no espera que un inglés criado entre Bristol y los sets internacionales se prenda de un thriller barcelonés de bajo perfil, y sin embargo lo hizo, y lo hizo a su manera, con esa mezcla de entusiasmo y cautela que define a los que vieron muchas películas y ya no se impresionan por nada: «Es un peliculón, aunque es muy particular la peli», dijo, como subrayando que hay que entrar preparado a lo que se viene.
Un hombre que vuelve a vivir y una noche que se le va de las manos
Les cuento de qué va la cosa, porque vale la pena. Mario Casas se pone en la piel de Dani, un tipo que pasó los últimos años cuidando a su padre enfermo. Cuando el viejo se muere, Dani queda como desarmado, con los brazos vacíos y la vida en pausa, y entonces intenta recuperar eso que dejó en suspenso: salidas, mujeres, noches propias. Así conoce a Mila, a quien da vida Milena Smit, una chica que se presenta como sensual e inestable, de esas que uno cruza en la puerta de un bar y ya sabe que algo puede pasar.
Lo que arranca como un encuentro prometedor termina siendo, para Dani, una experiencia de pesadilla. La película no necesita grandes artilugios para sostener el conflicto: le basta con la distancia entre lo que el protagonista espera y lo que finalmente le toca vivir. Es, en el fondo, la historia de un hombre que quiere volver a habitar su propia vida y termina descubriendo que el mundo, mientras él cuidaba a su padre, se le había ordenado de otra manera.
- Estreno en España: 16 de octubre de 2020, en pleno rebrote de coronavirus.
- Protagonistas: Mario Casas como Dani y Milena Smit como Mila.
- Dirección: David Victori, con guión coescrito con el propio Casas.
- Recaudación: algo más de 831.000 euros y cerca de 135.000 espectadores en salas españolas.
- Reconocimiento: Mario Casas ganó el Goya a Mejor Actor Protagonista por este papel.
Skylar, además de recomendarla, contó que conoce personalmente a Victori y que después de ver el thriller habló con él sobre el proceso de realización. Esa charla, dijo, fue parte de lo que lo convenció de bancar la película. Y acá viene el dato que más me interesa: el británico sostuvo que el estreno en pandemia condicionó la recepción, que la peli se topó con las salas cerradas, con la gente encerrada y con un público que en aquel momento no estaba listo para sentarse a ver a un tipo perdiendo el control de su noche.
Tiene sentido, si uno lo piensa. En 2020, con los contagios subiendo y los cines funcionando a media máquina, una historia como esta, que pide butaca, silencio y un buen parlante, corría con desventaja. No es lo mismo ver a Dani desmoronarse en una sala llena que hacerlo en el living de casa, con el celular vibrando al lado. La pandemia le robó a «No matarás» la posibilidad de ese boca a boca grande, de esa conversación de pasillo que a veces salva a una película chica y la convierte en fenómeno.
Por qué vale la pena revisarla hoy
Les digo lo mío, porque esta columna es de eso. A mí «No matarás» me recuerda a esos títulos que uno descubre tarde, ya con el tiempo a favor, y termina valorándolos más que si los hubiera visto en su momento. Casas hace un trabajo físico, contenido, de esos en los que el cuerpo del actor dice lo que el diálogo no se anima, y Milena Smit compone una Mila inquietante, de las que no sabés si mirar de reojo o de frente. Victori, por su parte, maneja los tiempos con paciencia: la peli no apura, deja que la noche se vaya armando, y cuando se desborda lo hace sin estridencias, que es lo más difícil.
Si todavía no la vieron, mi recomendación es que se sienten a verla una noche de semana, con la luz apagada y sin el teléfono cerca. Si ya la vieron, mirarla de nuevo, ahora que la pandemia es recuerdo y la conversación de Skylar la puso otra vez en boca de todos, puede ser una buena manera de entender por qué un actor inglés la recomienda como «peliculón» y por qué Casas se llevó el Goya. A veces las películas no mueren, esperan.
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